1 agosto, 2011

Commodities… los granos

El desafío actual es brindar servicios diferenciales a los que cualquier otra persona podría ofrecer. Los veterinarios tienen un sinfín de posibilidades en este campo.
Escribe Luciano Aba

Debemos dejar de ser veterinarios commodities”, fueron las palabras a partir de las cuales surgió el presente artículo. Es que del diálogo que mantuvimos hace un tiempo con el médico veterinario Ricardo Chayer en Balcarce, provincia de Buenos Aires, surgen distintos análisis.

Sin pretender explayarnos demasiado, quisimos enfocar el texto a la necesidad de que los profesionales veterinarios dedicados al segmento de grandes animales tomen cada vez más medidas tendientes a generar valor agregado en sus labores.

El ejemplo planteado por uno de los integrantes de la División Ganadería de Consultores Pampeanos Asociados (CONPAS) está ligado a los trabajos en la manga, los cuales pueden otorgar herramientas indiscutibles a la hora de mantener una comunicación efectiva con los clientes. Es por esto que decidimos presentarles a continuación, los lineamientos del plan de trabajo que aplica hoy en día el grupo del cual forma parte el Dr. Chayer.

 

Asesoramiento 100%

Cuando se realiza el diagnóstico de gestación, es uno del los pocos momentos del año en que todos los vientres son llevados a la manga. Es una buena oportunidad para obtener la mayor cantidad de información posible para que, junto a otros datos que se van relevando en distintos momentos del ciclo productivo, se pueda evaluar la performance de los rodeos de cría.

El veterinario puede estimar, al momento de la palpación, el tiempo de gestación aproximado para cada vientre, clasificando las preñeces de mayor tamaño como “cabeza” y las más chicas como “cola”. Estimar el tiempo de gestación aporta la utilidad adicional de detección precoz de preñeces “por robo”, que se manifestarán como gestaciones más avanzadas respecto a la media del rodeo.

A cada animal que entra en la casilla de operaciones de la manga, sólo se le deberían destinar unos segundos más de lo habitual para examinar la boca para el registro de edad, por cronología dentaria y clasificar el estado nutricional dentro de la escala de condición corporal.

Una rápida revisación clínica en el mismo momento, aporta un panorama sobre el estado sanitario general del rodeo y es oportuna para detectar patologías individuales que comprometan la performance de los animales, que requieran tratamiento o constituyan motivo de rechazo.

Registrar la raza puede servir también como criterio adicional para el análisis de información.

Si bien, los datos se registran en forma individual, no es imprescindible que los animales se encuentren identificados, a menos que se requiera un seguimiento de cada uno de ellos en años sucesivos o que se incluya el sangrado para diagnóstico de brucelosis, para lo que es indispensable el uso de caravanas.

Gráfico N°1

Gráfico N° 1

 

 

Gráfico N°2

Gráfico N°2

 

 

Gráfico N° 3

Gráfico N° 3

 

Es práctico llevar a la manga una planilla, para volcar en ella la información en forma ordenada y clara (Ver Gráfico N° 1). El registro de cada parámetro permite relacionar la distribución de la preñez con su condición corporal y dentición entre otros análisis. Asimismo y de acuerdo a la respuesta que se esté buscando o a la creatividad del operador, son muchos los análisis que surgen de la combinación de estos datos.

En la planilla que se aprecia en el Gráfico N° 2, los profesionales de CONPAS estiman los porcentajes de vientres preñados discriminados en cabeza y cola dentro de cada una de las categorías de condición corporal. El porcentaje de preñez del rodeo, resaltado con un ovalo verde, se ve en la celda encabezada por la palabra “Total”. En la columna que se encuentra a la derecha, resaltado en verde, se calculó el promedio de CC de los vientres preñados. Por debajo y resaltado en rojo, se encuentra el estado corporal promedio de los vientres que resultaron vacíos.

 

Análisis de datos

Muchas conclusiones pueden surgir de esta planilla, cuyo análisis no es el objetivo en este momento. Basta con concluir que de ella se obtiene información para tomar decisiones en el plano reproductivo, sanitario y de manejo del rodeo.

Se pueden hacer cálculos similares, ordenando los datos de preñez en función de la edad por cronología dentaria, tal como se percibe en el Gráfico N° 3. Allí se pone en evidencia el comportamiento de cada grupo de animales, segmentado en función de su edad, respecto al resultado reproductivo medido en preñez. Este análisis da información que será aplicada fundamentalmente en la implementación de medidas de manejo nutricional.

Para argumentar la inclusión del diagnóstico de brucelosis en el plan sanitario básico, basta con decir que esta enfermedad produce pérdida de terneros por abortos en el último tercio de la gestación y/o por muerte perinatal.

La brucelosis puede ser responsable de las pérdidas de terneros ocurridas en el periodo comprendido entre el tacto y el parto; generalmente se ve reflejado en un bajo índice de parición.

La magnitud de las pérdidas es variable en función del porcentaje de animales afectados dentro del rodeo: tanto los vientres, como los toros, pueden ser portadores. Además de la vacunación obligatoria de las terneras, diagnosticar la presencia de brucelosis en los rodeos y el porcentaje de vientres portadores, es el punto de partida para la lucha contra la enfermedad.

En líneas generales, el descarte de los vientres que resultan positivos a la prueba serológica, es el método más adecuado para disminuir la incidencia o erradicar esta patología de los rodeos de cría. El encierre para diagnóstico de gestación es una buena oportunidad para la extracción de las muestras desde el punto de vista operativo.

Desde el punto de vista de la epidemiología de la brucelosis, eliminar los vientres positivos antes de que se produzcan los abortos, constituye una estrategia para limitar la su diseminación.

Marketing, en su máxima expresión

Lejos de cualquier definición ortodoxa, los profesionales de CONPAS detectaron un punto de conflicto en la vinculación con algunos de sus clientes y pensaron una alternativa más que válida para revertir esa tendencia. En ese sentido, se lanzó un Kit Parasitológico. ¿Qué es esto?
Básicamente, una herramienta para que aquellos ganaderos que no están dispuestos a dejar ingresar a los médicos veterinarios a recorrer su establecimiento, puedan hacerlo por su propia cuenta. “Normalmente, somos nosotros los que visitamos el campo, recorremos el rodeo, tomamos las muestras de materia fecal, para luego analizarlas y enviar los resultados. Sin embargo y en muchos casos, no lográbamos que esto suceda. Fue así como generamos este Kit de 10 bolsas -con sus respectivos instructivos- para aquellos clientes más reacios a nuestra participación. Es sorprendente ver los buenos resultados que hemos logrado con esta medida. Se han sumado productores que nunca nos hubiéramos imaginado”, nos comentó Ricardo Chayer, quien agregó: “Es clave que podamos encontrar el tiempo necesario para pensar en este tipo de herramientas”.

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