HomeEdición ImpresaA pedir de la trayectoria, ¿cuánto suma el entusiasmo?

A pedir de la trayectoria, ¿cuánto suma el entusiasmo?

El año no arrancó como se esperaba.
Transcurridos los primeros casi cinco meses de este 2017, el desempeño de los distintos segmentos del sector veterinario ha sido por demás irregular.
Esta situación también se ve replicada al nivel de los comercios. Los vinculados con el rubro de grandes y/o de pequeños animales; los ubicados en grandes centros urbanos y aquellos radicados en el interior productivo…, todos los emprendimientos comparten los mismos vaivenes en la economía general, pero también en la propia.
Más allá de esto, es interesante hacer notar que aquellas empresas veterinarias que con mayor holgura atraviesan la coyuntura son las que más y mejor trayectoria tienen en su ámbito de incumbencia.
Parecería haber llegado el momento de recoger los frutos por parte de quienes que durante años se preocuparon por brindar un servicio de calidad, basado en la generación de valor a través de sus propuestas.
“Vemos que la situación actual no es la ideal, pero realmente nuestra clientela se ha mantenido firme en sus demandas hacia la Veterinaria”, suelen decirnos los propietarios de estos comercios, dedicados tanto al segmento de grandes (bovinos y cerdos), como de pequeños animales.
¿Qué característica común tienen ellos?
La posibilidad de disponer de una clientela fiel y concientizada respecto del rol de la sanidad no solo de sus mascotas, sino también de la propia hacienda que pisa sobre los campos argentinos.
Es importante remarcar esta realidad, puesto que generalmente son estas mismas empresas las que mantienen un orden administrativo adecuado, una imagen bien aceptada por la sociedad con la cual conviven y una percepción sumamente positiva por parte de sus clientes en cuanto a los productos y servicios que allí se ofrecen.
Pero claro que esto no se logra de un día para el otro, ni mucho menos.
En algún momento hay que empezar
Sin dudas que la antigüedad y trayectoria forman parte de los factores que definen el éxito de una veterinaria. Pero no pueden ser estos los únicos que determinen la viabilidad económica del emprendimiento, algo más se debe poder hacer.
Y es con este desafío en mente que desde esta edición de Revista 2+2 compartiremos con ustedes una nueva sección: “Mi primera veterinaria”.
Allí difundiremos informaciones y artículos fundamentalmente pensados para aquellos recién recibidos que hacen realidad el sueño de la empresa propia, pero también para profesionales que se independizan de sus trabajos en relación de dependencia o inversores que pretenden ingresar en un sector que, bien administrado, ofrece interesantes márgenes en materia de utilidad.
En definitiva y a lo largo de esta nueva iniciativa que se extenderá durante los cuatro números que a esta Revista 2+2 le restan publicar en el año (julio, septiembre, octubre y noviembre) pondremos a disposición una serie de consejos y prioridades que deberían considerarse al momento de decidir abrir una nueva veterinaria.
Claro que desde lo técnico nadie mejor que ustedes, los médicos veterinarios, para planificar los servicios y el modo que se brindarán, las tecnologías que se deberán incorporar y el perfil sanitarista o productivista que determinará la orientación de la veterinaria.
Desde nuestro lado, aportaremos a otros tipos de cuestiones, más vinculadas con la planificación, gestión y administración del emprendimiento.
Por ejemplo, en esta primera entrega nos detendremos en la importancia de no tomar decisiones apresuradas o poco fundadas en relación a la ubicación física del local, teniendo presente que éste sin dudas será un factor clave de éxito.
¿Qué nombre le pondremos a la veterinaria? ¿Invertiremos en un logo?
¿Son estos temas los que realmente nos importen? ¿En serio?
Como quedará claro en la sección, mucho de lo que sus clientes y potenciales clientes imaginen o presupongan de ustedes dará inicio en estas dos herramientas de comunicación.
Otro aspecto que destacaremos como regulador de los ingresos de este nuevo emprendimiento es el sueldo de su propietario. Quienes tengan la posibilidad de “empezar de cero” corren con una enorme ventaja a la hora de instrumentar esta herramienta simple y lógica, evitando caer en el recurrente error de “sacar un poco cada tanto” y sobre esa base pretender ganar dinero.
Por último, un aspecto crucial: recurrir a los colegios y consejos profesionales para buscar asesoramiento legal sobre la comercialización de zooterápicos y alimentos balanceados (entre otros tantos temas) y visitar a un contador para tomar conciencia de los costos y desafíos a los cuales se expondrán.
Sin dudas que inaugurar sus veterinarias representará para ustedes todo un desafío, similar al que nosotros aceptamos al momento de pretender colaborar para que la experiencia sea lo más gratificante y rentable posible.

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