HomeNoticias de Actualidad“En el futuro, ser flexible tendrá más valor que la experiencia”

“En el futuro, ser flexible tendrá más valor que la experiencia”

Ante la evolución exponencial de la tecnología, el emprendedor Santiago Bilinkis sostiene que -con el correr del tiempo- se irán modificando las variables que hoy determinan las decisiones de las empresas.

Facundo Sonatti
facundo@motivar.com.ar

Santiago Bilinkis: “Si podemos mejorar la biología, ¿por qué no vamos a poder hacer lo mismo con nuestras mentes?”

Santiago Bilinkis: “Si podemos mejorar la biología, ¿por qué no vamos a poder hacer lo mismo con nuestras mentes?”

“Estamos viviendo nuestras vidas en cámara rápida, pero seguimos imaginando el futuro en base a cosas que ya conocemos”, rompe el hielo el emprendedor Santiago Bilinkis, al iniciar su activa participación en el Sexto Congreso Argentino de Nutrición Animal, organizado por CAENA, en Costa Salguero (CABA), al que asistió el equipo de esta Revista 2+2.
Vale decir que Bilinkis es autor del libro “Pasaje al Futuro”, co – fundador de Officenet (ahora Staples Argentina) y Restorando, entre otros desarrollos, y uno de los argentinos que participó de Singularity University, centro de estudios orientado al desarrollo exponencial de tecnologías.

“Será clave siempre tener en cuenta dónde estamos parados pero no para ubicarnos como en los antiguos mapas, sino metafóricamente. Muchas empresas, organizaciones y gobiernos toman decisiones de mediano plazo como si el contexto fuese estático, pero se trata de decisiones que tendrán injerencia en otro mundo”, explica el disertante ante los veterinarios y agrónomos presentes en el lugar. Y completa: “Tener prospectiva y poder entender el mundo del futuro nos permitirá, inclusive, analizar mejor el presente”. ¿Algún ejemplo? “El problema de los taxistas de Buenos Aires no es Uber sino la aparición de autos autónomos que, en no más de 10 años, dejarán obsoleto su rol en la sociedad”.
Bilinkis avanzó en su exposición preguntando a los presentes si tendría sentido que sus hijos estudien idiomas, al tiempo que hoy los celulares pueden traducir en poco tiempo diferentes lenguajes.
“Solo dedicar un par de horas al día para aprender inglés demanda más de 7.000 horas en la vida de un adolescente, cuando podrían dedicar ese tiempo a actividades más creativas, medio ambientales o a desarrollas capacidades empáticas”, sostiene. Y agrega: “De los 15 a los 19 años se destinan seis horas diarias a emprender, unas 1.200 horas al año. Promedio que cae a menos de la mitad de los 20 hasta los 24. De los 25 a los 34, solo son 86 horas en el año; y de los 35 a los 54, apenas 23. Finalmente, vivimos el resto de nuestros días ya sin estudiar”.

Las empresas

“Todas las compañías suelen recurrir a recursos humanos con experiencia. Eso es válido en un mundo que cambia lento, pero en uno que avanza rápido, el pasado es el peor predictor de futuro. Pronto el inexperto flexible le ganará por goleada a un experto inflexible”, sostiene Bilinkis.
Ante una situación de cambios exponenciales lo único que no hay que hacer es intentar frenarla. “Una manera de medir todos los parámetros anteriores en la realidad de nuestras empresas tiene que ver con los fracasos: si una empresa no tuvo ciertos fracasos en el pasado reciente, es porque no está innovando”, asegura el presentador y completa: “Tienen que empezar a ver las señales que ofrece el mundo sobre los cambios tecnológicos que se dan a diario y cómo los mismos afectarán el trabajo; todos se pueden tomar como una amenaza o como una oportunidad”.

¿Con qué herramientas me voy a
encontrar en este artículo?

La intención del emprendedor Santiago Bilinkis es romperles la cabeza.
No en sentido literal, sino generando interrogantes y hasta cierto vértigo a partir del repaso de avances tecnológicos que ya suceden y cambiarán por completo el mundo como lo conocemos. En el marco del 6° Congreso Argentino de Nutrición Animal, organizado por CAENA, el autor del libro “Pasaje al Futuro” compartió experiencias y recursos de los cuales deberán valerse las empresas que quieran seguir en carrera ante un futuro que se desarrolla de manera exponencial y donde las personas deberán sumar nuevos skills para seguir vigentes. La posibilidad de duplicar la expectativa de vida, el rol de la experiencia, la flexibilidad de los recursos humanos y los cambios en la formación académica de las personas, son algunos de los puntos que se abordan en este completo informe.

El futuro ya llegó
“Históricamente, cuando un biólogo conocía una nueva especie animal debía primero que nada describirla, luego clasificarla y -si buscaba seguir conociendo más sobre ella- abrirla al medio para investigarla. Incluso si su intención era saber aún más sobre esa especie, debía hacer experimentos a partir de una forma lineal y lenta. Hace poco más de 10 años, se pudo leer por primera vez el ADN y eso cambió por completo la manera de investigar a las nuevas especies”, repasa algo de historia el autor de “Pasaje al Futuro”.
“El ADN está formado básicamente por cuatro elementos que se simbolizan con sus iniciales: A, C, D y G. Al poder describir cualquier ser vivo como información digital, permitimos que las computadoras puedan procesar toda esa información y la inversión en investigación y desarrollo va cada vez más en dirección a la bio-informatica para descifrar todos los secretos de los seres vivos y no tanto a aquellos que abrían al medio a los pobres animales”, amplia la descripción y completa:“A partir de esto, podemos pensar que los datos vinculados a nuestra salud y la actividad del cerebro se vuelven ciencias de análisis”.
A su vez, Bilinkis sostiene que, en los últimos 5.000 años no ha cambiado nada, incluso, probablemente el mundo cambié mucho más en los próximos 20 años de lo que lo hizo hasta entonces.
“Tanto Tutankamón como Messi tienen más cosas en común de lo que creemos. Ambos surgieron de la concepción de un 50% del ovulo de la madre y 50% del espermatozoide del padre. Sin embargo, en un futuro muy cercano se podrá modificar esa proporción y evitar enfermedades hereditarias o incluso cambiar rasgos estéticos gracias a que el ADN es ni más ni menos que un lenguaje de programación”, dispara el disertante.
Y agrega: “Si podemos mejorar la biología… ¿por qué no la mente?”, vuelve a desafiar a la audiencia.
“Si la muerte se empieza a alejar de nosotros a partir de correr la duración máxima de la vida, cambia el paradigma de cómo entendemos el mundo. Al correr el máximo, sabemos por donde empezamos pero no ha donde terminamos”, plantea Bilinkis.
Y culmina: “Incluso algunos expertos sostienen que la persona que va a vivir 1.000 años, ya nació. ¿Estamos preparados para convivir en este nuevo mundo?”.

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