HomeEdición Impresa¿Cómo evaluar la viabilidad de sumar un empleado al equipo?

¿Cómo evaluar la viabilidad de sumar un empleado al equipo?

¿Cómo evaluar la viabilidad de sumar un empleado al equipo?

La delegación efectiva es uno de los factores importantes para lograr el crecimiento de la empresa. Sin embargo, herramientas de medición y control efectivos son las claves del éxito.

Sandra Felsenstein

Muchas empresas, independientemente de su tamaño, deben evaluar en algún momento la contratación de uno o más colaboradores; ya sea por la dimensión adquirida, exceso de carga de trabajo u otras circunstancias particulares.
Y ese momento suele convertirse en un punto de inflexión en el que no solamente se debe tomar la decisión de incorporar recursos humanos para colaborar en el crecimiento de la empresa, sino también estar preparados en forma integral para enfrentar el creciente desarrollo.

Paso a paso. Variables centrales a tener en cuenta

¿Están evaluando la posibilidad de sumar uno o más colaboradores a su veterinaria para brindar un mejor servicio? A continuación les compartimos las principales claves a considerar al momento de tomar una decisión sobre la cual muchas veces no se puede dar marcha atrás.

  • Es fundamental estar absolutamente convencidos de la necesidad real de la incorporación.
  • Capacitar y delegar en esta persona todas las tareas que sean posibles. De nada servirá duplicar esfuerzos.
  • Realizar una estimación lo más realista posible, tanto de los ingresos adicionales y el ahorro que podría suponer en otras áreas de la empresa versus el gasto que se deberá afrontar.
  • Estandarizar los sistemas de trabajo y definir claramente los procesos.
  • Confeccionar una detallada descripción de las tareas individuales e implementar adecuados tableros de control, facilitarán en gran medida la toma de decisiones en varios aspectos.

La delegación efectiva es uno de los factores importantes para lograr el crecimiento de una empresa y para alcanzar este objetivo. Un equipo de trabajo consolidado y contar con herramientas de medición y control efectivos, podrían ser las claves del éxito.
Pero ¿cómo dimensionar el equipo necesario? ¿Cómo evaluar la viabilidad de incorporar otro jugador a nuestro grupo de trabajo?

Paso a paso
En primer lugar hay que estar convencido de la necesidad de la incorporación de un nuevo integrante.
Es fundamental superar la tentación de pensar que nadie hace las cosas “como uno mismo” y tomar conciencia de los altos costos que generan que el líder de la empresa dedique su tiempo a realizar tareas perfectamente delegables.
Resulta imposible dedicarse a los detalles de la tarea diaria y simultáneamente asumir las responsabilidades de la conducción de la empresa y cuestiones estratégicas. Seguidamente, deberíamos intentar cuantificar el beneficio que nos generaría la nueva incorporación versus el gasto que implicará.
Dar un valor numérico al beneficio resulta más o menos sencillo, según la situación. En caso de incorporar a una persona para ventas, por ejemplo, será mucho más fácil realizar la medición posteriormente, contrastando indicadores concretos anteriores y posteriores a la incorporación.
En otras posiciones, por ejemplo administrativas, la medición es más difícil porque no está relacionada directamente con resultados medibles.
De todas maneras, antes de decidir la nueva incorporación, se deberá realizar una estimación lo más realista posible, tanto de los ingresos adicionales y el ahorro que podría suponer en otras áreas de la empresa, versus el gasto que se deberá afrontar. En este último punto, no solamente hay que considerar el salario mensual, sino también las cargas sociales, extras, vacaciones, etc.
En cualquier caso, será indispensable establecer procesos y procedimientos claros que ayuden a cuantificar y analizar la necesidad de sumar más colaboradores. Estandarizar los sistemas de trabajo, definir claramente los procesos, confeccionar una detallada descripción de las tareas individuales e implementar adecuados tableros de control, facilitarán en gran medida la toma de decisiones en varios aspectos.
Todos estos parámetros permitirán detectar también cuáles son las áreas del negocio que deben ser reforzadas o modificadas y, en consecuencia, indicar más claramente el perfil del candidato para cubrir el puesto, las tareas a realizar y los requisitos que deberán cumplirse.
En relación al análisis de la viabilidad, el estudio del Cuadro de Resultados de la empresa es fundamental. La relación de facturación versus gastos fijos y variables, y finalmente la rentabilidad de la empresa dan la respuesta de la viabilidad. En este punto, una vez más es importante destacar la necesidad de profesionalizar la empresa o emprendimiento, independientemente de su tamaño.
Entre muchas otras posibilidades, optimizar los recursos existentes (humanos, tecnológicos, etc.), mejorar y documentar los procesos, eliminar duplicidad de tareas y eliminar actividades que no generen valor, mediante la aplicación de las herramientas correctas, redundarán finalmente no solo en definir claramente la viabilidad de una nueva incorporación, sino también en una necesaria mejora del producto o servicio.
En consecuencia, aumentará la rentabilidad y se incrementará la satisfacción del cliente.

Ing. Sandra Felsenstein

Ingeniera Industrial egresada UBA. Directora y fundadora de la Consultora DINKA, asesoramiento a Emprendedores y Empresarios de PyMES.

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