HomeEdición Impresa¿Cómo retomar la senda del crecimiento?

¿Cómo retomar la senda del crecimiento?

Debemos poder definir hacia qué modelo de negocio apuntamos, cuáles son los objetivos que queremos lograr, a qué público o mercado queremos “conquistar” y todo esto en cuánto tiempo, entre otros factores.Debemos poder definir hacia qué modelo de negocio apuntamos, cuáles son los objetivos que queremos lograr, a qué público o mercado queremos “conquistar” y todo esto en cuánto tiempo, entre otros factores.

Escribe Sandra Felsenstein

5 CLAVES A TENER EN CUENTA

1- Un tablero de control no es otra cosa que una herramienta que nos permite monitorear el funcionamiento general de nuestra empresa o emprendimiento.

2- De nada sirve establecer un modelo de negocio, metas y objetivos que no se pueden cumplir. Todo lo que se proponga debe ser claro y específico, sensato y realista, medible y teniendo en consideración la estructura y recursos con los que se cuenta, estos últimos tanto humanos como económicos.

3- Los indicadores que se requieren con más frecuencia pueden ser de orden financiero, de calidad, de producción, logísticos y de estacionalidad. En fin, todo lo que sea medible y resulte importante para llevar adelante y hacer crecer la empresa.

4- Debe tomar decisiones constantemente y para que éstas sean acertadas, deben basarse en indicadores claves y concretos.

5- En el caso de las Pymes, sucede a menudo que a medida de que se va produciendo su crecimiento, el empresario debe ir alejándose de las cuestiones operativas del día a día y dedicarse a la toma de decisiones más estratégicas.

Un tablero de control no es otra cosa que una herramienta que nos permite monitorear el funcionamiento general de nuestra empresa o emprendimiento.
También nos facilita la rápida detección y diagnóstico de cualquier situación anómala que pudiera producirse durante el desarrollo de la gestión, facilitando su urgente reparación y vuelta al rumbo previamente trazado.
Para lograr una exitosa implementación de estos tableros, previamente deben quedar claramente establecidos ciertos parámetros fundamentales, sin los cuáles no sabríamos exactamente qué queremos monitorear.
Ante todo debe estar claramente definido hacia qué modelo de negocio estamos apuntando, cuáles son los objetivos que queremos lograr, a qué público o mercado queremos “conquistar” con nuestro producto o servicio y todo esto en cuánto tiempo, entre otros factores.
En este punto quiero detenerme brevemente para enfatizar la importancia de la clara definición de estos parámetros.
De nada sirve establecer un modelo de negocio, metas y objetivos que no se pueden cumplir. Todo lo que se proponga debe ser claro y específico, sensato y realista, medible y teniendo en consideración la estructura y recursos con los que se cuenta, estos últimos tanto humanos como económicos.
Si bien existen indicadores comunes para todas las empresas, cada una requiere definiciones a medida de sus propios parámetros. Una vez determinados estos factores se deberá definir quién o quiénes y cómo se va a monitorear esa información.

Minimizar los errores
El tablero de control es una herramienta que se puede aplicar en cualquier tipo de organización, independientemente de su rubro y tamaño. Siempre que exista una meta a alcanzar, es posible monitorear el camino hacia ella a través de paneles de control especialmente diseñados y adaptados a las necesidades del caso.
El monitoreo y diagnóstico constante permiten evaluar el estado de una serie de indicadores y confrontarlos con los objetivos establecidos.
De esta manera se contará con un claro conocimiento de la situación general, minimizando la probabilidad de error.
Como mencionamos anteriormente, cada empresa tiene necesidades diferentes y específicas, motivo por el cual resulta muy importante que el tablero de control sea diseñado a medida de sus requisitos específicos, para poder aprovechar al máximo las funciones disponibles y optimizar los resultados de esta herramienta.
Los indicadores que se requieren con más frecuencia pueden ser de orden financiero (rentabilidad, retorno de la inversión, etc.), de calidad (reclamos, cantidad de devoluciones, etc.), de producción (eficiencia de los equipos, etc.), logísticos (transporte, rotación de inventarios, stocks, etc.), de estacionalidad (momentos de menor o mayor actividad). En fin, todo lo que sea medible y resulte importante para llevar adelante y hacer crecer la empresa.
Según las palabras de Peter Drucker, “no puedes gestionar lo que no puedes medir”. Y justamente gestionar es lo que el empresario hace la mayor parte de su tiempo.
Debe tomar decisiones constantemente y para que éstas sean acertadas, deben basarse en indicadores clave y concretos. Por eso resulta tan importante contar con un buen tablero de control que le suministre la información necesaria.
La única manera que tenemos de saber si nuestra empresa está creciendo es teniendo acceso a información constante y permanente.
Como ya hemos mencionado, la implementación de tableros de control resulta muy aconsejable, sin importar el tamaño de la empresa.
En el caso de las Pymes, sucede a menudo que a medida de que se va produciendo su crecimiento, el empresario debe ir alejándose de las cuestiones operativas del día a día y dedicarse a la toma de decisiones más estratégicas. Muchos de nuestros clientes se encuentran en esta situación al momento de consultarnos por primera vez.
Sin ninguna duda, con un tablero de control a la mano, que ha sido actualizado permanentemente con información genuina y confiable, podrá tomar decisiones estratégicas acertadas y eficaces. Más aún, cuando se producen emergencias, ya sean de tipo operativo o financiero, resulta evidente la importancia de poder tomar acciones urgentes y concretas, teniendo toda la información actualizada a la mano.
Finalmente, como toda herramienta, la implementación de un tablero de gestión resultará exitosa, siempre que se la utilice adecuadamente y se emplee correctamente la información recabada en beneficio de la empresa y siempre apuntando a su crecimiento.

Ing. Sandra Felsenstein

Ingeniera Industrial egresada UBA. Directora y fundadora de la Consultora DINKA, asesoramiento a Emprendedores y Empresarios de PyMES.

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