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Un estudio genético revela cuáles son las enfermedades que los perros de razas mixtas y razas puras son más propensos a desarrollar.

El estudio que examinó el ADN de más de 100.000 perros fue realizado por Wisdom Health & Genoscoper Laboratories, la unidad empresarial de laboratorios creada por Mars Petcare para contribuir con su propósito de brindarles un mundo mejor a las mascotas.
“Frecuencia y distribución de 152 variantes genéticas de la enfermedad en más de 100.000 perros de raza pura y raza mixta” publicado en PLOS Genetics incluyó más de 18.000 perros de razas puras, de diferentes razas y procedencias geográficas, representando a 330 razas, tipos y variedades y más de 83.000 perros mestizos, significando la presencia de 152 mutaciones de enfermedades genéticas. Según la investigación, los perros de raza pura son más propensos a verse afectados por las enfermedades más comunes y los tres sistemas corporales más comúnmente afectados en las poblaciones de perros de raza pura y mixta son: La visión, Sistema nervioso y Sistema circulatorio.
“Ha habido una percepción tradicional de que los perros mestizos son menos propensos a las enfermedades que los perros de raza pura. Esta evidencia basada en pruebas de ADN muestra que, mientras que los perros mestizos son en realidad, menos propensos a desarrollar los trastornos recesivos evaluados en el estudio, pueden ser portadores”, dijo Cindy Cole Directora General de Wisdom Health.
Los resultados arrojados muestran que de las 152 enfermedades probadas que puede desarrollar genéticamente los perros:
• Aproximadamente 2 de cada 100 perros mestizos están en riesgo de verse afectados y 40 de cada 100 son portadores de al menos una de las enfermedades.
• Aproximadamente 5 de cada 100 perros de raza pura están en riesgo de verse afectados y 28 de cada 100 son portadores de al menos una de las enfermedades.
La investigación también mostró que con la gestión proactiva de los trastornos hereditarios mediante el uso de pruebas de ADN y a través de prácticas de cría saludable, algunas enfermedades parecen haber sido erradicadas de las razas.
Como lo demostró el caso de la inmunodeficiencia combinada severa ligada a X (XSCID), una mutación encontrada originalmente en los Basset Hounds que parece haber sido erradicada, criadores y veterinarios pueden trabajar para disminuir la incidencia de enfermedades genéticas en los perros.
Aunque esta tecnología aún no se encuentra disponible a nivel local, los dueños de perros que buscan dar este paso proactivo en el cuidado preventivo de sus mascotas pueden adquirir herramientas como la prueba de ADN canino WISDOM PANEL™ Health, recomendada su uso siempre junto con el cuidado veterinario.
Esta tecnología de avanzada les permite a los propietarios explorar de una manera fácil y económica la genética de la mascota para la detección de enfermedades y razas. Está disponible para el reconocimiento de más de 250 razas, tipos y variedades y para la detección de más de 150 mutaciones causantes de enfermedades.
“Lo que se les recomienda siempre a los propietarios, es que compartan los resultados conseguidos con su veterinario para discutir entonces el cuidado futuro de la mascota” explicó Fernanda Serralta, Technical Service Veterinary en Mars Argentina. “Para los propietarios, la comprensión de las enfermedades genéticas que pueden afectar a su perro, puede ayudarle a ellos y a sus veterinarios a diseñar un programa de cuidado y bienestar personalizado para su perro,” dijo Jonas Donner, PhD, responsable científico en Genoscoper. “En términos más amplios, que los veterinarios entiendan qué trastornos son comunes en toda la población general es información extremadamente valiosa para el futuro de la atención médica proactiva. El uso de herramientas genéticas para el seguimiento y erradicación de enfermedades en diferentes poblaciones puede, con el tiempo, tener un efecto positivo en perros de raza pura y mixta”.

Más allá de los avances de las tecnologías, la cobranza en los mostradores de las veterinarias ubicadas lejos de las grandes ciudades sigue siendo un tema relevante que contemplar.

Escribe Luciano Aba

Si bien con el paso del tiempo y el acceso a las nuevas tecnologías se han logrado avances en el tema, el momento de la cobranza en el punto de venta veterinario sigue siendo uno de los grandes cuellos de botella de la profesión.
Pero no nos centraremos en esta oportunidad en las tantísimas oportunidades que los veterinarios argentina responden gratuitamente consultas encubiertas por parte de sus clientes en el mostrador.
Tampoco machacaremos sobre la importancia de conocer al detalle cómo funcionan los medios de pago (débito y crédito) que se siguen instalando en los comercios. Para otro momento quedará también el debate sobre por qué en muchas veterinarias se sigue facturando a fin de mes, quizás hasta más de 30 días después de vendido el servicio o el producto. No lo olviden: por más que todos sepamos la verdad, hasta que no se emite la factura, no empieza a correr el tiempo real del pago…
En esta oportunidad haremos foco en una práctica más antigua y profunda. Surgida de la propia confianza y rol social que ocupan las veterinarias principalmente en el interior de nuestro país.
¿Es posible seguir fiándole a los clientes?

Podría ocurrir que aquellas personas que se saben en deuda
comiencen inclusive a no ir (ni pasar) por la veterinaria. Algo que pudo ser una ventaja para el cliente, termina siendo un peso
que no solo dificulta la cobranza de lo adeudado, sino que aleja a esa persona de su vínculo habitual con el local.

Quizás con el boom de informaciones y novedades al que somos sometidos, sumado al centralismo con el cual solemos mirar todo desde las grandes ciudades en nuestro país, nos impida ver que sigue siendo habitual aquello de que en las veterinarias “se quede debiendo” …
Se puede anotar en papelitos, o en una libreta, son diversas las formas que siguen empleándose. Pero, en los tiempos que corren, las tasas de interés reflejan ese elevado costo de la plata en la Argentina y una mala administración de las cobranzas puede desencadenar una ruinosa bancarrota, incluso para el más experimentado de los veterinarios.
Sin dudas esto nos lleva a recordar la importancia de contar con presupuestos financieros, cuentas corrientes actualizadas y conciliadas de los clientes, estadísticas con el historial de pagos de cada cliente, balance de cobranzas global, ranking de antigüedad de facturas no cobradas, archivos ordenados que incluyan legajos para cada cliente, fijación de límites de crédito (incluso para los clientes más confiables) y cálculo del cupo restante para cada uno.

El precio de la confianza
Nadie discute el nivel de cercanía que los veterinarios argentinos han logrado con “el barrio” en el cual están instaladas.
También queda claro que esta confianza mutua también permite soslayar ciertos errores o demoras en el servicio y es percibido por el cliente como un beneficio concreto. El cual ciertamente es.
Frente a esto, hay dos conceptos sobre el cual el veterinario debería trabajar.

  1.  El seguimiento periódico de estas cuentas y la recordación permanente (y en buenos términos) cada vez que se está en contacto con el cliente. Esto hará que el beneficio que se está dando, sea bien recibido por el otro..
  2. El establecimiento de un registro único para el comercio, el cual no dependa de una persona en particular. Debe ser una práctica conocida por todo el personal.
  3. Podría ocurrir que aquellas personas que se saben en deuda comiencen inclusive a no ir (ni pasar) por la veterinaria. Algo que quiso ser una ventaja para el cliente, termina siendo un peso que no solo dificulta la cobranza de lo adeudado, sino que aleja a esa persona de su vínculo habitual.
  4. En definitiva, queda claro que en los momentos que corren sería ideal poner en marcha planes para dejar las cuentas en 0, recuperar liquidez y dejar de financiar el crédito de los clientes de manera ilimitada.

El gerente técnico de Syntex, Lucas Cutaia, la implementación de esta técnica en los establecimientos ganaderos, en el marco de la última edición del Congreso Veterinario Drovet 2018.

Escribe Facundo Sonatti

Una serie de ensayos locales e internacionales sobre las ventajas de sumar el uso de la Inseminación Artificial a Tiempo Fijo (IATF) fueron la carta de presentación de Lucas Cutaia, gerente técnico de Syntex, en lo que fue su participación en el segmento Grandes Animales del Congreso Veterinario Drovet 2018, al que también asistió esta Revista 2+2.
“Hay una diferencia de hasta el 32% en la facturación de los establecimientos entre aquellos que meten el toro y los que utilizan la IATF por la diferencia de kilos que producen”, resaltó Cutaia el porcentaje más elocuente de la tarde.

Más kilos, más ingresos
Cutaia empezó con un ensaño que se hizo en Brasil hace años donde se tomó un grupo de 600 vacas con 55 días posparto y se dividieron en cuatro grupos de

¿Cómo se supera el 12% de adopción que tiene la Argentina actualmente?

Lucas Cutaia en Drovet.

“Hay dos opciones para mejorar los porcentajes de adopción del uso de la IATF en el país y consisten en salir a buscar más clientes y trabajar sobre los mismos con la resincronizcación de celos”, comenzó Lucas Cutaia, gerente técnico de Syntex, en su paso por la última edición del Congreso Veterinario Drovet.
“Se puede lograr una segunda IATF entre 30 y 32 días después de la primera sobre vacas vacías a partir de un protocolo específico. Este proceso, ha logrado un acumulado de 78% de preñez sobre más de 6.000 cabezas en un ensayo que hicimos en Bahía Blanca, algo que parecía imposible”, ejemplificó. “Incluso, los brasileños llegan hacer hasta tres rondas de IATF alcanzando 91% de preñez en 80 días. Si eso se logra en Brasil, mucho más viable es aquí”, agregó.
El profesional también resaltó que, una de las limitantes es la falta de profesionales que hagan estos trabajos y la limitante de tiempo para realizar un mayor volumen de trabajo por año. “Hay que armar equipos de trabajo para incrementar el volumen de trabajo y son los jóvenes los responsables de incrementarlo ya que es una muy buena salida laboral inicial”, completó.

tratamiento. En el primero se puso una IATF y 10 días más tarde se puso un toro por 90 días. En el segundo grupo se puso un IATF, se detectó celo por 45 días y luego, se puso un toro por 45 días con el fin de lograr más terneros de exportación. En el tercero, solo celo detectado tras 45 días y luego el toro. Y en el último caso, solo el toro. “En la evaluación posterior se observó la curva de preñez acumulada y obviamente los primeros dos grupos superaron significativamente a los de monta natural”, afirmó el profesional y agregó: “siempre que involucramos la detección de celo, el toro es más eficiente. Lo que importa es elevar el número de parición de forma significativa”
Desde la Argentina también llegaron ejemplos. “Hicimos algunos estudios, como en Olavarría, donde un grupo hizo IATF y repaso de toro; y luego, solo con toros. Y se observó que en el primer caso se logró un peso 34 kilos mayor al destete -sobre un total de 1.900 terneros- debido a la fecha de nacimiento y la genética. Ajustamos el peso a los 205 días para distinguir uno de otros”, explicó ante un auditorio colmado en el Salón Metropolitano de la ciudad de Rosario.
“Hoy la genética es una cosa más, pero en el corto plazo será mucho más grande el manejo que la genética ya que de los 34 kilos, 20 se debieron a adelantar la fecha de partos”, detalló el hombre de Syntex.
“En Patagonia Norte, hicimos otro estudio con tres grupos. El primero recibió solo un toro, el segundo recibió un programa de sincronización, pero sin IATF. En el tercero se utilizó lo anterior más IATF. Los resultados de preñez en el primer ciclo de cada tratamiento (18 días) demostraron que en el primero fue de solo un 25% porque las vacas no estaban ciclando. En el segundo caso, se preñó un 54% y el que incluye IATF, 58% lo que da una tasa de preñez final de 83% versus 94 y 96% en los 90 días, cuando se usan los métodos de inducción de ciclicidad”, señaló y confirmó: “los pesos reales muestran resultados mucho más elocuentes, haciendo rentable el uso de la IATF”.
La diferencia entre el manejo tradicional y la IATF fue de unos 27 kilos, pero para el profesional no es el

número final porque lo que realmente importa es la cantidad de kilos destetados por vaca en servicio y en este caso, mientras que el toro produjo solo 125 kilos, en el grupo con IATF esa cifra se elevó a 194. “Es una diferencia tremenda de 69 kilos justificando cualquier inversión en este aspecto, porque su costo será muy inferior a los 69 kilos extra que podemos obtener”, resaltó.

Las vaquillonas no están exentas
“Hoy sabemos que la IATF adelanta la preñez en posparto y aumenta el peso de destete y es un concepto que se
tiene de vacas con cría, pero ¿qué pasa en vaquillonas?”, se preguntó Cutaia. “En general, se habla de que la IATF sirve para mejorar la genética, pero a

Lo que realmente debe interesarnos es elevar el número de pariciones de manera significativa a nivel nacional”. Lucas Cutaia.

partir de un estudio que hicimos en el norte de Australia, donde tienen problemas para preñar las vaquillonas notamos que también se puede aplicar a estas últimas. En ese ensayo, intentamos replicar lo de las vacas en vaquillonas para adelantar la preñez. Se hicieron dos grupos, uno por la mañana y otro por la tarde. En el primero se incluyó la IATF y en el segundo, solo se largo el toro”, repasó y completó: “allí, se utiliza un indicador sobre las seis semanas. Los resultados dieron 41 y 23%, respectivamente. En otras palabras, lo que IATF logró en 21 días (un 50% de preñez), al toro le tomó cinco meses. Una diferencia económica tremenda. Una demostración más de que la IATF es una herramienta productiva importante y no solo genética”.

¿Cuál es el objetivo del manejo reproductivo en tambos?

“La respuesta es clara: preñar vacas. Hay que hacerlo lo más rápido posible y después del servicio, diagnosticar cuál es la vacía para que vuelva a servicio”, disparó Lucas Cutaia, gerente técnico de Syntex ante estudiantes y profesionales en lo que fue el Congreso Veterinario Drovet 2018.
“El concepto de costo por día de vaca abierta es muy importante porque tiene que ver con aquellos animales que, después del día 110, al no estar preñados se genera un costo de oportunidad. Del mismo modo, se hace negativo si se preña antes de ese período porque se corta la lactancia”, explicó.
“En base a este concepto hay que minimizar los días de vaca abierta, pero en distintas partes del país hay diversas limitantes, como anestro pos parto, sistemas de producción (muy alta) y baja expresión de celo”, enumeró Cutaia. Y siguió: “los parámetros locales en materia de inseminación deben rondar el 40% con una tasa de concepción del 35% y una tasa de preñez efectiva del 11 o 12%, es decir, que cada 21 días preñamos ese porcentaje de vacas elegibles para tal fin. En este caso, la justificación del uso de la IATF pasa por el acortamiento entre parto y concepción, es decir, reducción de los días de vaca abierta y esa reducción paga los costos”.