HomeEdición Impresa“Es un sueño hecho realidad”
Entrevista

“Es un sueño hecho realidad”

A comienzos del año 2017, el Dr. Héctor Rolando Baigorria inauguró la clínica veterinaria Mundo Animal en un local propio ubicado en Paraná, provincia de Entre Ríos.

Escribe Nicolás de la Fuente

Siempre interesado por promover el crecimiento de la profesión en su provincia de Entre Ríos, el médico veterinario Héctor Baigorria nos recibió en las instalaciones de Mundo Animal, clínica veterinaria ubicada en las cercanías del centro peatonal de la ciudad de Paraná.
“Es un sueño hecho realidad el poder disponer hoy de una veterinaria en local propio, tras más de 34 años ejerciendo la profesión”, le comentó a esta Revista 2+2 el Dr. Baigorria, en alusión al local de más de 200 metros cuadrados cubiertos que adquirió en 2016, inaugurándolo a principios del año pasado tras realizar

Seguimos invirtiendo en tecnología y equipamientos para brindar un servicio acorde a lo que exige el contexto actual

una serie de modificaciones y adaptaciones edilicias.
“Mundo Animal tiene una buena ubicación, en un barrio de fácil acceso y un flujo interesante tanto de vehículos, como de personas”, nos explica el profesional que se supo desempeñar en el Colegio de Veterinarios de la provincia de Entre Ríos, con pasado también en el campo de la producción ganadera y una actualidad que lo tiene como agente de Salud Pública y también docente.
“Brindamos los servicios de clínica veterinaria, cirugía, internaciones, radiología y ecografía. Además, contamos con toda una parte de accesorios y belleza para las mascotas; una farmacia de medicamentos y distintas alternativas en lo que a nutrición y alimentos balanceados respecta”, describió nuestro entrevistado.
Y agregó: “Tenemos tres consultorios, una sala de rayos, espacio para internación e instalaciones para realizar los baños y brindar el servicio de peluquería”.
Si bien es consciente de la competencia que tiene en su zona de influenza, Baigorria asegura que cada veterinaria ha logrado generar sus propios clientes, ofreciéndoles características y servicios distintos en cada caso. “Entendiendo esto es que seguimos invirtiendo en tecnología y equipamientos para brindar un servicio acorde a lo que exige el contexto actual”, resumió.

Un equipo que funciona
Una de las primeras decisiones que tomó Baigorria al abrir su veterinaria fue sumar al equipo de trabajo a las médicas veterinarias Jesica Giovenal y Antonella

Estamos en una zona
endémica de leptospira, rodeados de ríos y arroyos que junto con la presencia de ratas favorecen la difusión de la enfermedad entre los caninos

Jésica Giovenal y Antonella Balla, claves en la veterinaria.

Balla, con quienes ha sabido establecer una dinámica de trabajo que funciona. “Nos complementamos perfectamente. Desde mi lado puedo aportar experiencias y sugerir distintas acciones basado en los errores que se pudieron cometer en el pasado. En su caso y más allá de la lógica diferencia generacional, le han sumado una nueva energía al local, atendiendo no solo el mostrador y las consultas diarias que recibimos en la veterinaria, sino también posicionando fuertemente el segmento de higiene y belleza, lo cual ha sido muy bien recibido por parte de los clientes”, aseguró el titular de Mundo Animal.
Más allá de esto, nuestro entrevistado se autodefinió como un “fanático del orden”, destacando la importancia de saber donde están las cosas en el momento que se necesitan. “Es muy importante poder mostrar desde la imagen una veterinaria limpia, ordenada y bien iluminada. Esto causa una sensación de agrado en los clientes, pero también en nosotros mismos”, sostiene Baigorria.
Y agrega: “Nos vamos adaptando a las necesidades de la época, aun en un contexto económico complicado como el actual, en el cual nuestra actividad se ve claramente afectada. Cuando cae el poder adquisitivo, se nota en todos los rubros, tanto la camilla, como en el alimento y la farmacia”.
Frente a esto, el profesional también describió un notorio traspaso a marcas “más económicas” en el caso de los alimentos balanceados.
“La gente se ha concientizado en cuanto a la alimentación del animal, pero nadie soporta tres aumentos en un año”, explica. Y agrega: “Más allá de esto, la frecuencia en las consultas no se ha modificado. Hoy las mascotas forman parte de la familia y tiene un vínculo muy distinto al que tenía 30 años atrás con las personas”.
Otro de los rubros que pudo mantenerse estable más allá de la situación económica anteriormente descripta por nuestro entrevistado es la vacunación.

Es muy importante poder mostrar desde la imagen una veterinaria limpia, ordenada y bien iluminada. Esto causa una sensación de agrado en los clientes, pero también en nosotros mismos

“Nuestros clientes son conscientes y respetuosos de los cronogramas que le vamos estableciendo. Muchas han tenido experiencias dolorosas en el pasado vinculadas a las enfermedades en otras mascotas y eso sirve para que le den la real dimensión que tiene el tema”, resumió.
Nuestra conversación se extendió, mate de por medio, a temas como la obligatoriedad de realizar certificados para el caso de leishmaniasis en los perros que viajan al exterior y la realidad de la provincia en torno a una enfermedad de alto impacto también en Salud Pública. “Estamos en una zona endémica de leptospira, rodeados de ríos y arroyos que junto con la presencia de ratas favorecen la difusión de la enfermedad entre los caninos”, explicó Baigorria.

El objetivo de seguir creciendo
Luego de un año y casi nueve meses, la empresa sigue creciendo, logrando en este 2018 incrementar su facturación mes a mes. “La clínica tiene su parte importante en los ingresos de la veterinaria, porque desde el punto de vista de la rentabilidad es un gran aporte. Si bien los tratamientos, cirugías y demás son importantes, el honorario es clave”, nos explica el profesional.
Y refuerza: “En la parte comercial cada producto tiene su margen y en eso influye el volumen de compra. Esto lo notamos cuando vendemos más. Los alimentos juegan un papel clave. En lo cuantitativo, es un producto que viene y pide la gente directamente”.
Finalmente, Baigorria retoma el concepto que destacamos en el título de este artículo para describir sus expectativas a futuro: “El sueño siempre es crecer en instalaciones y tecnologías para poder generar más fuentes de trabajo para nuevos veterinarios. Es un camino lento, pero ya lo hemos iniciado con el objetivo siempre de que nuestros clientes nos elijan porque se sienten bien atendidos tanto personal, como profesionalmente”.

“Al ser propietario, tengo otras responsabilidades”

Consultado por esta Revista 2+2 sobre las nuevas responsabilidades que se suman a las tareas profesionales al momento de convertirse en propietario del negocio, Héctor Baigorria supo resumir: “Ahora tengo que asumir otro rol y tomar decisiones”. Y subrayó: “La parte impositiva la seguimos junto con el contador de la veterinaria y trabajamos también en lo ligado a requisitos municipales y el cumplimiento de normativas como las de residuos biopatogénicos”.
Finalmente, Baigorria expuso su visión a futuro: “Queremos un servicio que esté a la altura de lo que uno quiere prestar. No digo de excelencia, pero que nos permita sentirnos cómodos con cómo están funcionando las cosas”.

Comentarios

COMPARTIR:
Valoración: