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Entrevista

“El veterinario argentino se tiene que formar como empresario”

Repasamos junto a Marcelo Zysman las principales tendencias que hacen no solo a la profesión, sino también al negocio veterinario en Argentina y otros países de la región. ¿Por qué es tan difícil hablar de gestión?

Escribe Luciano Aba

 

Zysman: “No está mal tener un perfil comercial”.

Marcelo Zysman fue el primer veterinario de Argentina en brindar una charla TED allá por 2013 sobre uno de los temas que cruza transversalmente no solo su vida profesional: el tratamiento del dolor. Recibido en la Facultad de Ciencias Veterinarias de la UBA en 1991, ha sabido aportar su conocimiento en esta temática en distintos ámbitos, siendo hoy codirector del Capítulo Veterinario del Grupo Argentino de Alivio del Dolor (Sociedad Argentina de Medicina) y estando al frente de la Sociedad Iberoamericana de Analgesia Veterinaria (SIAVET).
Sin perder nunca de vista el crecimiento de su clínica veterinaria (animales de compañía), ubicada en San Isidro, Buenos Aires, Zysman suele participar de una serie de eventos locales e internacionales que sin dudas han nutrido su visión respecto de la actualidad no solo de la profesión, sino también del negocio veterinario. Y fue precisamente en uno de estos encuentros de divulgación, la Jornada Internacional e Interdisciplinarias de Oncología y Algiología Veterinaria (Ver nota adjunta), donde esta Revista 2+2 tuvo la oportunidad de dialogar con él sobre lo que fue su participación en otros dos eventos internacionales de reconocida trayectoria: el Business Veterinary de Chile, del cual es director científico desde hace unos años, y el Congreso Veterinario de León, en México, en el cual se ha posicionado como uno de sus principales speakers.
Si bien no necesita demasiada presentación, recordamos que el CVDL se realiza ya hace 23 años, convirtiéndose en una marca registrada para el mundo veterinario de habla hispana (y más allá…).
En septiembre de este año se volvió a realizar, con una concurrencia de cerca de 20.000 personas, las cuales asistieron a 29 salas de conferencias simultáneas, activas a lo largo de 10 horas, durante cuatro días.
“Junto a otros tres colegas, este año tuve el honor de inaugurar un nuevo formato en este importante evento: las Vet Talks. Un esquema en el cual durante no más de 15 minutos me tocó hablar sobre las tendencias en el vínculo humano animal”, explicó Zysman.
Y avanzó: “El foco estuvo puesto en la importancia de recuperar el ambiente; recuperar el espacio de placer para que -más allá de la tendencia a la humanización, el perro sea perro y cuente con el compromiso social de la familia con la cual convive”.

Revista 2+2: ¿Qué tendencias pudiste apreciar en esta edición del CVDL?
Marcelo Zysman: León es una experiencia superlativa de aprendizaje. Su parte comercial ofrece elementos para la práctica cotidiana de los veterinarios, desde el ámbito de la salud, hasta la producción y el bienestar animal, sin descuidar temas ligados, por ejemplo, a la estética. Es muy interesante recorrerlo con un sentido crítico de lo que implica la oferta y la demanda. El haber asistido durante muchos años me permite hacer un análisis cuali cuantitativo de las diferencias que se presentan año a año.
Es una forma de entender el mercado.
En esta última edición se destacó la presencia de empresas locales mexicanas o firmas latinoamericanas con subsidiarias en México, muy vinculadas a lo que tiene que ver con alimentos balanceadas en primer lugar. No perdamos de vista que todavía hoy solo el 30% de los perros consumen alimentos balanceados en América Latina. Queda mucho por crecer. Los sectores de accesorios para los animales de compañía también tuvieron un lugar muy destacado en la muestra comercial. Luego, se destacó la presencia de la industria farmacológica local y un rol algo periférico de las multinacionales.

¿Se replican estos conceptos en los punto de venta?

Creo que el veterinario va a dejar de discutir la unidad comercial del negocio y la incorporará, aunque de forma paralela a la clínica.
El colega latinoamericano, fundamentalmente el argentino, brasileño y colombiano, no quiere tanto la influencia de la unidad comercial dentro de su clínica, a diferencia de lo que ocurre en países como Chile, México o Perú, donde es una área bien definida.
Pero la tendencia es clara, la gente quiere resolver todo en un solo lugar.
Esto se va a derivar en unidades de negocio funcionales; donde en una clínica seguramente contaremos con un consultorio, equipo de rayos, un sistema de laboratorio automático, baños y un sistema comercial.
A esto, seguramente iremos sumando acuerdos entre veterinarias cercanas para, por ejemplo, generar derivaciones comprando en conjunto una unidad de traslado.
Esto es lo que está ocurriendo en otros lugares del mundo: se establecen zonas multifuncionales donde los veterinarios no se superponen directamente con sus servicios, y el paciente va y viene adonde hace falta de forma rápida y efectiva.

¿Cuál es tu función en el Business Veterinary de Chile?

Tengo la suerte de trabajar como director académico y científico en un modelo de Congreso enfocado 100% a la gestión, administración y el manejo de los recursos humanos en la empresa.
Pero no solamente en la unidad clínica veterinaria, sino de la empresa como un todo. Hay que enseñarle al veterinario que es un empresario de lo que hace.
En Argentina esto muchas veces se confunde con dos elementos: ser un chanta o no tener ni moral, ni ética. El mal llamado “ser un comerciante”. Cuando en realidad, no conozco a ningún cirujano cardiovascular pediátrico que opere sin que le paguen. Está vendiendo un servicio. ¿Es un comerciante? Probablemente, pero esto no quita que siga siendo un profesional.
En definitiva, congresos como los de Chile le enseñan al veterinario cómo manejar una empresa, una tendencia en la que todos queremos crecer para trabajar menos, enfocado en los temas que realmente nos gustan, con un grupo de colaboradores que nos den soporte para ser rentables.
El veterinario argentino se tiene que formar como empresario. Ya no basta con ser un buen cirujano: no es suficiente.
Hay que saber gerenciar la empresa, que puede ser unipersonal. Podemos ser el cadete y el presidente, pero luchando para que cada rol tenga objetivos diferentes.

¿Por qué en Chile sí se pudo avanzar en ese sentido y acá cuesta tanto?

Los chilenos tienen una unidad de negocios distinta a la nuestra, basada en una economía sustentable, con tasas de interés que le permiten a los profesionales invertir y un horizonte a largo plazo que favorece el pensar en el largo plazo. Las condiciones son otras, excede a un tema meramente de mentalidad empresaria.

También es cierto que sin esa mentalidad las veterinarias argentinas siguen subsistiendo…
Claro, pero no podemos solamente condenarnos a vivir sin fundirnos…
Yo vendo un servicio profesional y considero que mis honorarios están acordes al nivel del servicio que ofrezco. ¿Sabemos cómo valuar un honorario? ¿Sabemos calcular los costos fijos que tenemos para desde allí establecer un honorario lógico y rentable? No.
De hecho, no hay veterinario que haya acompañado la brutal devaluación que tuvimos en nuestro país con sus honorarios; fuimos la variable de ajuste. Mientras que los alimentos aumentaron, los productos aumentaron y lo van a seguir haciendo. ¿Cómo puede ser que un veterinarios capacitado en alguna especialidad haga una consulta por $500 y recomiende un alimento que vale $2.500. Sin dudas tenemos un problema.
Los modelos de gestión van a demorar en llegar, pero sin dudas se van a instalar también en nuestro país. Debemos trabajar para acelerar la tendencia.

“Estamos imponiendo un modelo que es tendencia global”

Más de 100 profesionales de distintas partes del país y el exterior participaron de las Jornadas Internacionales e Interdisciplinarias de Oncología y Algiología Veterinaria que se realizaron los días 28 y 29 de septiembre en Salta.
Este fue un verdadero hito para la Sociedad Argentina de Oncología Veterinaria (SAOV), como para la Sociedad Iberoamericana de Analgesia Veterinaria (SIAVET), entidades que -en conjunto- concretaron la iniciativa.
“No existen muchos congresos interdisciplinarios. Estamos imponiendo un modelo innovador en Argentina, que es la tendencia mundial”, le explicó a esta Revista 2+2, el médico veterinario Marcelo Zysman.
Y amplió: “No podemos seguir pensando en que estamos aislados en el mundo de la medicina”.
Frente a esto, Zysman profundizó sus dichos: “El vínculo entre la oncología veterinaria y el tratamiento del dolor es el paciente. Debemos comprender que los especialistas en ambos temas tratamos individuos, ni dolores, ni tumores”.
Respecto de su participación en las jornadas, nuestro entrevistado fue contundente: “Lo importante es entender es que si hay cáncer hay dolor. No importa en qué grado, ni cómo se manifieste. Hay dolor, bajo todo punto de vista. Es imposible pensar en una terapia para un individuo con cáncer sin incluir una estrategia multimodular de manejo del dolor”. Y concluyó: “Si vamos a utilizar alguna estrategia basada en IANES debe concebirse la idea de lo singular de este grupo de fármacos, comprendiendo que no son todos lo mismo. Pensar que 200 drogas patentadas son todas lo mismo con alguna pequeña diferencia de envase es como creer que todos los jugadores de fútbol juegan como Messi, solo porque juegan en primera. Hablamos de las drogas más vendidas en el mundo occidental, por demanda espontánea. Debemos estudiarlas”.
Los interesados en recibir las memorias con los resúmenes de todas las disertaciones que se llevaron adelante en las Jornadas Internacionales e Interdisciplinarias de Oncología y Algiología Veterinaria realizadas en Salta pueden solicitarlas a info@dosmasdos.com.ar.

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