Las enfermedades zoonóticas están en creciente emergencia, y entre ellas, proliferan las zoonosis parasitarias. Las estadísticas indican que alrededor del 30% de los perros y el 22% de los gatos que viven en una familia presentan parásitos internos.

Las estadísticas indican que alrededor del 30% de los perros y el 22% de los gatos que viven en una familia presentan parásitos internos. Las causas de este crecimiento no se circunscriben a cuestiones climáticas o biológicas sino que están profundamente ligadas a cambios en el estilo de vida de las personas y, junto a ellas, de sus mascotas. Sólo en ciudad de Buenos Aires existen alrededor de 430.000 perros y 250.000 gatos que viven con una familia. Si tenemos en cuenta, que muchas de esas mascotas disfrutan de los paseos con sus dueños y socializan con otros animales en plazas y parques, podremos dimensionar el impacto que esta interacción tiene en los espacios públicos, donde también frecuentan mascotas sin dueños.

A su vez, la profundización del vínculo entre las mascotas y su familia humana al interior del hogar implica una gran responsabilidad, dado que los parásitos internos y externos provenientes de perros y/o gatos predisponen a serias afecciones en las personas que conviven con ellas. En este contexto, la implementación de medidas de prevención para la promoción de una sola salud, que incluya tanto a los pacientes como a quienes cuidan de ellos, es fundamental.
Este nuevo paradigma nos obliga a repensar el tradicional plan de desparasitación cada 3 o 6 meses, y reemplazarlo por uno más eficiente, que establezca la frecuencia necesaria para mantener a las mascotas sanas y libres de parásitos en pos de la salud de toda la familia.

Fuente: Labyes