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The Green Dog es una marca de nutrición animal que, en el último año, orientó sus cañones al mercado argentino. ¿Cómo ganar terreno en una industria dominada por grandes players con una oferta tradicional?

Escribe Facundo Sonatti

Guillermo Rodríguez, Gerente Comercial de The Green Dog

No son muchos los productos argentinos con amplia presencia internacional, de hecho, la participación de la Argentina en el comercio mundial se ha reducido drásticamente en el último siglo. Sin embargo, una serie de empresas han transitado el camino inverso, como es el caso de The Green Dog y sus bolsas de nutrición vegana para perros que ya tiene presencia en Chile, Estados Unidos, España y Corea del Sur.

“Este producto fue pensado para la exportación”, asegura Guillermo Rodríguez, Gerente Comercial de la compañía, en Argentina y España. “Hace cinco años empezamos a evaluar la posibilidad de desarrollar este tipo de alimento porque sentimos que había una necesidad creciente por parte no solo de los consumidores locales sino sobre todo de los internacionales”, afirma el ejecutivo en diálogo con Revista 2+2.

En el último año, la estrategia de la compañía redireccionó los cañones al mercado interno donde piensa penetrar en los dominios de un grupo reducido de grandes players y una oferta convencional.


Aliados de los veterinarios

“El 86% de las alergias alimenticias en perros son producidas por la carne. En nuestro caso, al no tener carne en la composición es directamente una opción hipoalergénica”, señala Rodríguez y amplia: “Los productos tradicionales están hechos a base de proteínas y subproductos animales, básicamente desechos de la industria de la carne. En cambio, nuestra propuesta consiste en materias primas de calidad vegetal, como soja, trigo, remolacha, chía, maíz, quínoa, poroto negro y achicoria, entre otras”.
“Está comprobado que los alimentos en base a proteínas vegetales, bajos en sodio y reducidos en grasa y colesterol, contribuyen a prevenir muchas de estas patologías”, resalta el hombre de The Green Dog.

Para Rodríguez, los beneficios de una nutrición sana son múltiples: mejor digestibilidad, ya que la base vegetal requiere de menos energía y menor tiempo para ser procesada; mayor aporte de energía y vitalidad, debido al menor gasto digestivo; corazones más fuertes al ser 0% de Colesterol y no aportar grasas que no sean de origen vegetal; fortalecimiento de las defensas; mejoras en el pelaje y aliento; y reducción del olor de las heces.
A la hora de pensar en la estrategia comercial, el emprendedor sostiene que, en el último año, decidieron salir con más fuerza al mercado interno. “Es complejo porque la nutrición animal para mascotas está dominada por dos o tres grandes players lo que dificulta concientizar al público sobre los beneficios de una nutrición vegana”, explica y agrega: “Así y todo, desarrollamos una fuerza de venta propia, formada íntegramente por veterinarios. Ellos tienen una manera distinta de contar su experiencia y de contactarse con sus colegas. Eso es un diferencial y ya hemos tenido cierta repercusión a tal punto que veterinarios que no venden ningún alimento balanceado recomiendan el uso de The Green Dog”.

“El desafío más grande en el mercado interno fue ingresar al canal veterinario y sobre todo, poder explicarle a los profesionales que ya tienen una opinión formada sobre la nutrición que existe este producto y cuáles son sus beneficios. Empezamos por contarles que existe esta forma y muchos aceptaron probarla y a partir de esa experiencia está en ellos si lo recomiendan o no”, señala Rodríguez y resalta: “Hasta el momento no hemos tenido ningún caso donde algún perro haya tenido una reacción negativa, vómitos o diarrea”.

“El producto tiene un precio que está entre un 10 y 15% más económico que las grandes marcas Premium”

 

Un nicho en expansión

Si bien la compañía tiene décadas de experiencia en el rubro de la nutrición animal, el producto The Green Dog se desarrolló en los últimos tres años. Con una planta en San Luis y la base operativa en Buenos Aires, busca desarrollar el segmento de la nutrición vegana en el mercado interno tras hacer pie en fronteras afuera, por donde aún pasa el 70% de su facturación. “Esa experiencia internacional respalda la confiabilidad y calidad del producto. No es sencillo tener presencia internacional, pero lo cierto es que, nuestro producto no tiene barreras sanitarias”, asegura Rodríguez.

“El interés por el producto es creciente y ya tenemos presencia en 14 provincias de todo el país. Córdoba y Mendoza son las dos donde mejor funciona el producto”, afirma el emprendedor y agrega que, a pesar del contexto económico actual, “tuvimos la suerte de seguir creciendo en el volumen de nuestras ventas”.

Hoy, el producto tiene un precio que está entre un 10 y 15% más económico que las grandes marcas Premium. Orientada a pet shops y clínicas veterinarias, Rodríguez adelantó que, “estamos redefiniendo la estrategia comercial para ser un poco más agresivos ofreciendo la venta con tarjeta de crédito sin interés en tres cuotas. Esto tiene que ver con que el precio de una bolsa de 10 kilos, ronda los $ 1.000, y las cuotas bajan la barrera de entrada a los consumidores interesados. A su vez, pensando en los veterinarios hay promociones por compras por volumen o descuentos por sumar nuevos clientes”.

“El 86% de las alergias alimenticias en perros son producidas por la carne. En cambio, la nuestra es una opción hipoalergénica”.

El producto ya tiene presencia en más de 800 puntos de venta en todo el país. “Con el mismo concepto, estamos desarrollando la fórmula del gato, y a su vez, una barras de cereal con los mismos ingredientes”, adelanta Rodríguez y cierra: “No solo estamos en veterinarias, sino también en dietéticas y restaurantes de comida vegana. Al no ser un producto con conservantes ni contaminantes se puede ofrecer al lado de cualquier otro alimento”.

El correcto soporte nutricional es un factor de gran influencia en el pronóstico de mejora de los perros y gatos que se encuentran en esta situación.

Un estudio realizado durante casi tres años en cuatro hospitales veterinarios de Estados Unidos demostró -en más de 250 individuos- que el 73% de los pacientes internados estaban diariamente en una situación de balance energético negativo (Remillard et al. 2001); es decir que no recibían la energía suficiente para mantener su metabolismo basal sin consumir reservas propias.
Sucede que muchos médicos veterinarios encuentran diferentes barreras al momento de pensar en la nutrición de los pacientes críticos.
Algunas creencias pueden ser considerar que la nutrición no es prioridad, que no amerita hacer el intento de la alimentación porque de todas maneras el paciente no puede comer, que siendo un paciente con sobrepeso no debemos preocuparnos por el aporte calórico y nutricional.
Otra barrera de importancia puede ser pensar que empezará a comer en un par de días cuando se sienta mejor y que sus requerimientos nutricionales están, mientras tanto, cubiertos con la fluidoterapia que estamos suministrando.
Todos estos son errores que podrían llevarnos a una malnutrición, con deterioro de las funciones metabólicas y alteración de la función inmune, mayor riesgo de infección, retraso en la cicatrización, alteración del metabolismo de fármacos, mala tolerancia al tratamiento, mayor riesgo para los procedimientos (cirugía, anestesia, etc.) y aumento en la morbilidad y mortalidad.

Para tener en cuenta
En lo que refiere a nutrición y cuidados intensivos, hay que comprender que es clave iniciar cuanto antes un plan nutricional durante la hospitalización, contemplando el cuadro general del paciente.
Con el objetivo de acompañar este proceso, Royal Canin® ha desarrollado productos específicamente formulados para cubrir los requerimientos nutricionales de estos pacientes, ofreciendo la primer gama de dietas veterinarias diseñada para la alimentación asistida por sonda enteral que contempla una fórmula para pacientes felinos renales, caninos renales y una única fórmula Recovery® líquida para felinos y caninos.
El plan de realimentación debe iniciarse temprano y de manera lenta, por lo general la vía de sondaje nasoesofágica o nasogástrica es la de elección para períodos de alimentación asistida menores a 5 días. Es de fácil colocación y no requiere anestesia general. Contando con una fórmula líquida específica para uso veterinario nos aseguramos aportar el adecuado balance de proteínas, grasas, hidratos de carbono y energía.
La alimentación enteral es la vía de elección siempre que sea posible ya que es la ruta más fisiológica y segura. La alimentación por sonda se recomienda en todo momento donde la ingesta voluntaria del paciente no alcanza las cantidades necesarias para cubrir por lo menos el 80% requerimiento energético de reposo del paciente.
Es por esto que Royal Canin® entiende que gatos y perros necesitan un soporte nutricional específico que difiere de los requerimientos nutricionales de los seres humanos. Por esta razón la empresa cubre estas necesidades especiales a través de productos innovadores, que completan el programa nutricional de pacientes convalecientes sumándose al Recovery® Wet.