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Con el objetivo de seguir apostando por la capacitación en el sector veterinario, MOTIVAR y la Revista 2+2 pondrán en marcha el próximo 22 de agosto su Taller de Liderazgo 2018, el cual se desarrollará en 4 encuentros presenciales, de 4 horas cada uno. Vale decir que el temario fue pensado para Médicos Veterinarios, Dueños de Veterinarias y/o Pet Shops, Profesionales vinculados a la industria de la sanidad y nutrición animal.

Las fechas y horarios de realización de cada una de las charlas es la siguiente:

  • Miércoles 22 de agosto, de 8:30 a 13:00 horas.
  • Miércoles 29 de agosto, de 8:30 a 13:00 horas.
  • Miércoles 5 de septiembre, de 8:30 a 13:00 horas.
  • Miércoles 12 de septiembre, de 8:30 a 13:00 horas.

Cada uno de estos encuentros se llevará adelante en: Monroe 2716 (Belgrano), Ciudad de Buenos Aires. Ver mapa AQUÍ.

Inversión

El valor del Taller Completo es de $4.800 + IVA e incluye desayuno, materiales, resúmenes digitales de las clases y certificado firmado por Bernardo Bárcena y Sandra Felsenstein.

Temario

Clase 1: Creatividad e innovación, dictado por Bernardo Bárcena (Experiencia Líderes).

  • La Creatividad y la innovación.
  • El pensamiento lateral.
  • Técnicas formales de creatividad: Brainstorming, Seis sombreros para pensar y Aportación del azar.
  • Las tres claves para innovar (VER).
  • Rol del líder: Generar atmósferas de innovación

Clase 2: Trabajo en equipo y Administración del Tiempo, dictada por Bernardo Bárcena (Experiencia Líderes).

  • Diferencia entre grupo y equipo. La sinergia.
  • Condiciones que deben reunir los miembros de un equipo.
  • Características del tiempo.
  • Cómo combatir a los cronófagos (desperdiciadores de tiempo)
  • Cómo gestionar: reuniones, llamadas telefónicas, visitas imprevistas, correo electrónico y agenda.

Clase 3: Una gestión eficiente, una gestión por objetivos, dictada por Sandra Felsenstein (Consultora DINKA).

  • Traducir la estrategia de la empresa a parámetros accionables.
  • Herramientas de lean startup aplicados a la empresa: Ej. CANVAS.
  • ¿Por qué trabajar por objetivos? Un cambio de paradigma.

Clase 4: Una gestión eficiente, una gestión por objetivos (II), dictada por Sandra Felsenstein  (Consultora DINKA).

  • ¿Qué, cómo, cuándo medir?
  • Indicadores / objetivos.
  • El tablero de control.
  • Casos prácticos.

Los interesados en inscribirse al Taller pueden comunicarse telefónicamente al 011 4717-2153 o bien escribirnos a info@dosmasdos.com.ar.

Cupos limitados.

La delegación efectiva es uno de los factores importantes para lograr el crecimiento de la empresa. Sin embargo, herramientas de medición y control efectivos son las claves del éxito.

Sandra Felsenstein

Muchas empresas, independientemente de su tamaño, deben evaluar en algún momento la contratación de uno o más colaboradores; ya sea por la dimensión adquirida, exceso de carga de trabajo u otras circunstancias particulares.
Y ese momento suele convertirse en un punto de inflexión en el que no solamente se debe tomar la decisión de incorporar recursos humanos para colaborar en el crecimiento de la empresa, sino también estar preparados en forma integral para enfrentar el creciente desarrollo.

Paso a paso. Variables centrales a tener en cuenta

¿Están evaluando la posibilidad de sumar uno o más colaboradores a su veterinaria para brindar un mejor servicio? A continuación les compartimos las principales claves a considerar al momento de tomar una decisión sobre la cual muchas veces no se puede dar marcha atrás.

  • Es fundamental estar absolutamente convencidos de la necesidad real de la incorporación.
  • Capacitar y delegar en esta persona todas las tareas que sean posibles. De nada servirá duplicar esfuerzos.
  • Realizar una estimación lo más realista posible, tanto de los ingresos adicionales y el ahorro que podría suponer en otras áreas de la empresa versus el gasto que se deberá afrontar.
  • Estandarizar los sistemas de trabajo y definir claramente los procesos.
  • Confeccionar una detallada descripción de las tareas individuales e implementar adecuados tableros de control, facilitarán en gran medida la toma de decisiones en varios aspectos.

La delegación efectiva es uno de los factores importantes para lograr el crecimiento de una empresa y para alcanzar este objetivo. Un equipo de trabajo consolidado y contar con herramientas de medición y control efectivos, podrían ser las claves del éxito.
Pero ¿cómo dimensionar el equipo necesario? ¿Cómo evaluar la viabilidad de incorporar otro jugador a nuestro grupo de trabajo?

Paso a paso
En primer lugar hay que estar convencido de la necesidad de la incorporación de un nuevo integrante.
Es fundamental superar la tentación de pensar que nadie hace las cosas “como uno mismo” y tomar conciencia de los altos costos que generan que el líder de la empresa dedique su tiempo a realizar tareas perfectamente delegables.
Resulta imposible dedicarse a los detalles de la tarea diaria y simultáneamente asumir las responsabilidades de la conducción de la empresa y cuestiones estratégicas. Seguidamente, deberíamos intentar cuantificar el beneficio que nos generaría la nueva incorporación versus el gasto que implicará.
Dar un valor numérico al beneficio resulta más o menos sencillo, según la situación. En caso de incorporar a una persona para ventas, por ejemplo, será mucho más fácil realizar la medición posteriormente, contrastando indicadores concretos anteriores y posteriores a la incorporación.
En otras posiciones, por ejemplo administrativas, la medición es más difícil porque no está relacionada directamente con resultados medibles.
De todas maneras, antes de decidir la nueva incorporación, se deberá realizar una estimación lo más realista posible, tanto de los ingresos adicionales y el ahorro que podría suponer en otras áreas de la empresa, versus el gasto que se deberá afrontar. En este último punto, no solamente hay que considerar el salario mensual, sino también las cargas sociales, extras, vacaciones, etc.
En cualquier caso, será indispensable establecer procesos y procedimientos claros que ayuden a cuantificar y analizar la necesidad de sumar más colaboradores. Estandarizar los sistemas de trabajo, definir claramente los procesos, confeccionar una detallada descripción de las tareas individuales e implementar adecuados tableros de control, facilitarán en gran medida la toma de decisiones en varios aspectos.
Todos estos parámetros permitirán detectar también cuáles son las áreas del negocio que deben ser reforzadas o modificadas y, en consecuencia, indicar más claramente el perfil del candidato para cubrir el puesto, las tareas a realizar y los requisitos que deberán cumplirse.
En relación al análisis de la viabilidad, el estudio del Cuadro de Resultados de la empresa es fundamental. La relación de facturación versus gastos fijos y variables, y finalmente la rentabilidad de la empresa dan la respuesta de la viabilidad. En este punto, una vez más es importante destacar la necesidad de profesionalizar la empresa o emprendimiento, independientemente de su tamaño.
Entre muchas otras posibilidades, optimizar los recursos existentes (humanos, tecnológicos, etc.), mejorar y documentar los procesos, eliminar duplicidad de tareas y eliminar actividades que no generen valor, mediante la aplicación de las herramientas correctas, redundarán finalmente no solo en definir claramente la viabilidad de una nueva incorporación, sino también en una necesaria mejora del producto o servicio.
En consecuencia, aumentará la rentabilidad y se incrementará la satisfacción del cliente.

Ing. Sandra Felsenstein

Ingeniera Industrial egresada UBA. Directora y fundadora de la Consultora DINKA, asesoramiento a Emprendedores y Empresarios de PyMES.

En pos de encontrar resultados, la incorporación de tableros para medir y visualizar las áreas clave, evaluar situaciones y tomar decisiones rápidas y efectivas resulta fundamental.

Sandra Felsenstein

Una gestión eficiente, una gestión por objetivosEs habitual encontrar empresarios y emprendedores que ante la consulta puntual de “¿cuál es tu objetivo de ventas?”, la respuesta sea “vender lo máximo posible”.
Y ante este tipo de respuesta, en mi mente imagino a un maratonista arrancando desde el punto de partida, pero sin tener un concreto punto de llegada, tratando de correr “lo máximo posible”.
¡Y qué difícil sería esa situación!
Lo mismo ocurre dentro de las organizaciones: “Vender lo máximo posible”.

“Los objetivos deben representar un desafío y una innovación y deberían estar ligados a un sistema de incentivos, para fomentar el entusiasmo y el compromiso de los integrantes del equipo”

¿Cuánto es mucho?, ¿cuánto es suficiente?, ¿cuánto es poco?
Al igual que el maratonista que necesita un concreto punto de llegada, fijar objetivos claros y bien definidos de la compañía, independientemente del tamaño y estructura que tenga, resulta fundamental. Por eso es imprescindible, en primer lugar, tener en claro dónde estamos, hasta dónde queremos llegar y en cuánto tiempo. En función de la respuesta a estos interrogantes, podremos ir dando los pasos adecuados en esa dirección.
También es de suma importancia que ese crecimiento pueda ser medido apropiadamente; es decir, que existan parámetros cuantificables que actúen como sensores de los resultados de la empresa, sin los cuales no podremos saber si estamos yendo en la dirección correcta.
Asimismo, los objetivos medibles y los parámetros concretos son claramente un factor motivador hacia donde, tanto el empresario como su equipo de colaboradores, deben enfocar concretamente sus esfuerzos, siempre y cuando se trate de metas específicas, alcanzables, viables y concretas dentro de un plazo determinado.
En ocasiones conviene establecer un objetivo a largo plazo y fijar metas intermedias, más acotadas y escalonadas camino al objetivo definitivo, permitiendo este sistema ir realizando los ajustes o modificaciones necesarias en pos de un mejor resultado final.

Paso a paso
¿Pero cómo establecer objetivos dentro de un centro veterinario? ¿Qué se puede medir?
Cuando hablamos de mediciones y de objetivos, lo primero que suele venir a la mente son factores como la rentabilidad, los gastos y la facturación; vale decir, parámetros que estamos acostumbrados a observar y analizar en forma numérica. Sin embargo, lo cierto es que casi todos los aspectos podrían ser factibles de medición y en base a cada uno de ellos podrían establecerse objetivos.
El desafío consiste en encontrar estos parámetros hasta en aspectos que aparentemente son soft. Por ejemplo el esfuerzo, la motivación y el compromiso no son medibles en la forma de medición tradicional, o sea no se pueden medir en forma cuantitativa, pero sí a través de su impacto en los resultados obtenidos durante el tiempo.
Un ejemplo de la gran utilidad de estos indicadores, es que nos pueden mostrar el diverso desenvolvimiento de los vendedores. Se puede medir y analizar para cada vendedor: volumen de facturación mensual, ticket promedio, cantidad de artículos totales vendidos; en fin, todos los datos que puedan resultar de interés para entender el perfil de cada comercial. Esto permite comprender de qué forma diversa debemos motivar o capacitar a cada tipo de vendedor.

Objetivos que motivan
La motivación del grupo de trabajo es un factor muy importante, ya que se traduce directamente en la energía y el esfuerzo aplicados hacia el logro de los objetivos de la empresa. Los objetivos deben representar un desafío y una innovación y deberían estar ligados a un sistema de incentivos, para fomentar el entusiasmo y el compromiso de los integrantes del equipo.

“El deseo es la clave de la motivación, pero es la determinación y el compromiso absoluto pot lograr tu meta lo que te permitirá lograr el éxito que buscas.” Mario Andretti.

Además de la importancia de establecer metas concretas y perfectamente viables, es imprescindible que sean comunicadas en forma clara y tendiente a la alineación de los esfuerzos de todos y cada uno de los miembros del grupo.
La comunicación interna debe ser clara y fluida con una precisa asignación de responsabilidades y también debe ser realizada periódicamente, para mantener a todos debidamente informados.
No solamente es importante comunicar los objetivos a cumplir y las estrategias a seguir, sino también resulta clave transmitir y compartir los logros que se van alcanzando y el reconocimiento tanto personal como grupal, manteniendo así la sostenida motivación del equipo.
El reconocimiento a la tarea desempeñada, el sentimiento de que se va mejorando y el hecho de ser escuchado son valores que tienden a alinear los objetivos personales con los objetivos de la organización, logrando indefectiblemente mejores resultados para la compañía.
También sería importante fortalecer el protagonismo de los integrantes del grupo, ejerciendo menos controles sobre sus actividades puntuales y otorgándoles más libertades. Esto se logra haciendo la transición de control por tarea hacia el control por objetivo, que consiste en un proceso por el cual, principal y subordinados de la empresa identifican objetivos comunes, definen responsabilidades y utilizan esos objetivos como guías para la operación de la empresa.

Delegación efectiva
Es muy común el sentimiento de “nadie hace las cosas como las hago yo dentro de la organización” o “es más fácil que yo haga las cosas directamente a enseñarle a otro” y esto trunca la posibilidad de lograr una delegación efectiva.
Pero es importante que, una vez establecidos claramente los objetivos y metas que se quieren alcanzar, se pueda lograr una delegación efectiva dentro de la organización. Como ya mencionamos, no siempre resulta sencillo este paso fundamental por variadas razones.
No encontrar a la persona indicada en quien depositar nuevas responsabilidades, carecer de tiempo para entrenarla, alegar problemas financieros para contratar a alguien para hacerlo. En fin, todo tipo de barreras o excusas que forzosamente dilatan la posibilidad de profesionalización y crecimiento de la empresa.
La delegación efectiva no es otra cosa que permitir y facilitar a la o las personas que conducen una empresa, la posibilidad de poder concentrarse en actividades que, en general por falta de tiempo material, quedan desatendidas y postergadas.
Resulta de vital importancia para la profesionalización de las organizaciones, sin importar el tamaño de la misma, para permitir a sus líderes la transición de realizar tareas operativas hacia dedicar su tiempo a definiciones estratégicas. La generación de nuevos negocios, el diseño de adecuadas estrategias de marketing, el control de los proyectos en ejecución y el estudio y evaluación de nuevos proyectos son algunos ejemplos de las acciones que no pueden ser encaradas por los empresarios, debido a una sobrecarga de tareas operativas que sin duda podrían ser delegadas.
Junto con una clara definición de los objetivos, es imprescindible poder monitorear en forma sencilla y eficiente la situación y los avances de los diferentes sectores de la empresa, a través de adecuados tableros de control de gestión y KPIs (Key Performance Indicators o Indicadores Clave de Desempeño). Estos tableros permiten medir y visualizar las áreas clave, evaluar situaciones y tomar decisiones rápidas y efectivas como en el caso de detección de maniobras o acciones que pudieran atentar contra los objetivos delineados. Podemos mencionar como ejemplos para un centro veterinario la tendencia de la rentabilidad, la fluctuación en la frecuencia de compra de los clientes, margen por tipo de producto/servicio, etc.
Muchas veces la ansiedad de los empresarios los lleva a querer mejorar de forma inmediata los proceso de trabajo, pero hacerlo como una acción independiente carece de sentido, si no se instrumentan adecuados tableros que permitan el control y el monitoreo del funcionamiento y aseguren la continuidad de los mismos en el tiempo. Estos tableros permitirán no solamente un constante seguimiento de la gestión, sino también facilitarán la realización de un inmediato diagnóstico de situaciones irregulares y la rápida aplicación de las correspondientes medidas correctivas.
Al mismo tiempo, es indispensable dejar registro de estas actividades, para que las acciones aplicadas perduren en el tiempo.
Como hemos visto, hay muchas alternativas para mejorar la gestión de una empresa, sin importar el tamaño que tenga. Simplemente es cuestión de tomar la decisión y ponerlas en práctica.

Ing. Sandra Felsenstein

Ingeniera Industrial egresada UBA. Directora y fundadora de la Consultora DINKA, asesoramiento a Emprendedores y Empresarios de PyMES.

El tiempo del emprendedor tiene un costo de oportunidad muy elevado, y resulta fundamental que no abandone su dedicación a la elaboración de estrategias para realizar solo tareas operativas.

Escribe Sandra Felsenstein

¿Cómo mantener la rentabilidad en épocas de crisis?En tiempos de crisis es natural que las Pymes retraigan sus gastos e inversiones e implementen medidas de ahorro. Por otra parte, muchas veces ocurre que la necesidad lleva a las empresas a la búsqueda de una mayor eficiencia, lo cual podría ser el aspecto positivo de estas situaciones.
Una acción que detona habitualmente este tipo de períodos es el estancamiento en la contratación de personal y, muchas veces, inclusive el despido de colaboradores. En varios casos, los dueños de Pymes evalúan “esta función la puedo hacer yo” o “puedo empezar a tomar más tareas de la empresa”.
Hay que tener mucho cuidado con este tema y no olvidar que el tiempo del empresario vale mucho; tiene un costo de oportunidad elevado y resulta fundamental que no abandone su dedicación a la elaboración de estrategias de la compañía para realizar tareas operativas.

¿Bajar costos?

En un mercado retraído, dónde existen muchos players compitiendo por “ganar” las ventas que se generan, resulta fundamental ofrecer un alto valor agregado, no solamente en el producto que se comercializa, sino también a través de toda la experiencia de compra del cliente.

Al momento de disminuir costos es indispensable tratar de simplificar los procesos: hacerlos más sencillos y simples.
No solamente para reducir los gastos habituales de la empresa sino también los “superfluos” que no generan un valor agregado al producto final, incrementando su costo y, como consecuencia, su precio.
Esto significa reducir al máximo los procesos burocráticos internos que, en definitiva, emplean tiempo y recursos que no se traducen en ventajas o beneficios para el consumidor.
Es hora de optimizar los recursos y procesos existentes, e identificar los productos o servicios con mejores resultados.
Si bien esta visión debería estar siempre presente, es en tiempos en los que el consumo se encuentra en retroceso donde debe efectivamente hacerse realidad.
¿Por qué? Hoy el consumidor hace una evaluación mucho más profunda de en qué invertir su dinero y a qué precio.
Lo ideal sería instrumentar esta reducción de costos a través del análisis y la optimización de procesos, pero lo cierto es que, en muchos casos (en la desesperación) se acortan procesos -o parte de ellos- que en realidad generan valor en el producto o servicio que se comercializa.
De este modo, lo que logramos es un deterioro de la calidad.

Elementos que pesan, pero no aprietan
En relación al tema inventarios, se generan dos situaciones contrapuestas: en algunos casos la falta de liquidez, la incertidumbre de mercado y el retroceso en las ventas genera la decisión de disminuir el stock de muchas empresas.
En otros y por el contrario, la inflación genera un aumento en el inventario por el constante incremento en sus costos de reposición. Esto depende en gran medida de la capacidad financiera de la empresa, la característica de los productos (perecederos, estacionales, etc.) y de la capacidad de almacenaje. Siempre debe recordarse que el stock se traduce en capital inmovilizado, espacio ocupado, costos de manipulación y riesgos de rotura, con lo cual y para cada caso deben analizarse las ventajas y desventajas de aumentar o disminuir el inventario.

¿Dejamos de comunicar?
Por otra parte, existe la contracción en la inversión en publicidad y marketing de las Pymes. Hoy en día, podemos ubicar muchísimas herramientas que permiten gestionar la relación con los clientes sin la necesidad de invertir demasiado, por eso es que desde DINKA siempre recomendamos que lo importante es colocar los recursos económicos de forma más eficiente, sin abandonar la gestión comercial, que justamente es fundamental en los momentos en los que el consumo se retrae.
La implementación y utilización de las redes sociales, el mailing, el marketing directo, las encuestas, etc., resultan herramientas muy efectivas y económicas para establecer un fluido contacto entre las empresas y sus clientes.
En cualquier caso, es fundamental la clara identificación del perfil de cliente para luego ejecutar acciones más efectivas.
Paralelamente y en relación a la gestión comercial, es de suma utilidad disponer de tableros (sencillos) para el monitoreo de la satisfacción de los clientes, rotación de los mismos y contactos mensuales.
En este sentido, se destaca la importancia de tener un cabal conocimiento de la experiencia de nuestro cliente al consumir nuestros productos o servicios.
En un mercado retraído, dónde existen muchos players compitiendo por “ganar” las ventas que se generan, resulta fundamental ofrecer un alto valor agregado, no solamente en el producto que se comercializa, sino también a través de toda la experiencia de compra del cliente.
Muchas veces con “poco” logramos destacarnos en el mercado, apalancando resultados realmente beneficiosos.
Mente fría

Lo importante es colocar los recursos económicos de forma más eficiente, sin abandonar la gestión comercial, que justamente es fundamental en los momentos en los que el consumo se retrae.

La desesperación por querer vender más también es una situación característica de tiempos de crisis y retracción del mercado, si bien no se trata de un concepto directamente asociado a un ajuste. Es habitual observar a los empresarios intentando incrementar las ventas en forma desesperada, como para contrarrestar la baja en los resultados.
Lo cierto es que el foco debería estar puesto en la optimización del rendimiento de las empresas, con especial atención en apalancar el segmento de productos y clientes que representan el mayor rendimiento.

Vender mejor y no “solo” más
Hay que poder identificar, de todas las unidades de negocios o productos que se ofrecen, cuáles son las que generan mejores resultados y poner la energía ahí.
Es decir, alocar la mayor cantidad de recursos para apalancar lo más rentable.
Lo mismo sucede al identificar los tipos de clientes: siempre existe un grupo al que conviene dedicar especial atención.
Por otra parte, cabe destacar que para las Pymes existen programas de apoyo a la reestructuración empresarial, subsidios y préstamos a tasas competitivas, a los que se puede acceder no solamente para afrontar los efectos de los tiempos difíciles sino también aplicando esta inyección de capital para reorganizar la empresa, redefinir objetivos e instrumentar estrategias y herramientas que apunten a una mayor eficiencia.
Esto puede resultar una buena inversión para apalancar resultados futuros de la empresa veterinaria, si bien en los casos reembolsables también debe evaluarse muy bien la capacidad de repago posterior antes de afrontar el compromiso.
Como conclusión, las crisis no hacen más que volvernos más eficientes, más creativos, más innovadores. Hoy en día, en un mercado tan competitivo, esto resulta fundamental no sólo para superar la coyuntura sino también para crecer, desarrollarse y destacarse como emprendedores.
La innovación es un proceso, no un acto aislado, que consiste en hacer las cosas de manera diferente para adaptarnos a las nuevas exigencias del mercado.
No significa forzosamente tener que inventar un producto nuevo, sino quizás cómo añadir valor al que ya se tiene.
Reinventarnos constantemente significa un desafío, pero que hoy en día debería ser parte de la cultura de cada empresa.
Tal como dice el motivador estadounidense Anthony Robbins, los problemas económicos no se resuelven con dinero, sino con imaginación.

Ing. Sandra Felsenstein

Ingeniera Industrial egresada UBA. Directora y fundadora de la Consultora DINKA, asesoramiento a Emprendedores y Empresarios de PyMES.

Una vez generado un ámbito laboral en el cual todos los integrantes del equipo se sientan cómodos, será imprescindible lograr espacios en los cuales se puedan compartir ideas y reconocer logros.

Escribe Sandra Felsenstein

Solemos decir que el equipo es más que la suma de las partes. ¿Y por qué es eso? Porque cuando logramos crear sinergia entre las personas, el resultado es un grupo de individuos que trabajan para un mismo objetivo, apalancando esfuerzos y generando no solo aprendizajes compartidos, sino también buenas prácticas comunes.
El valor del trabajo en equipo ha ido cobrando cada vez más importancia en los últimos años, situación que impulsó esfuerzos académicos y estudios orientados a comprender cómo aprovechar al máximo los beneficios de esta modalidad de trabajo.
La globalización, que genera constantes cambios en las tendencias mundiales, sumada a comunicaciones cada vez más rápidas y sofisticadas exige que empresas y emprendimientos se vean obligadas a ser más eficientes. ¿Cómo? Apostando por optimizar la calidad de los productos y/o servicios; poniendo foco en la atención al cliente y en la evaluación continua de procesos internos para reducir costos, etc.

Cada uno de nosotros indefectiblemente trae consigo preconceptos y si no intercambiamos ideas y opiniones con personas de diferente formación y background, siempre vamos a arribar a las mismas respuestas, conclusiones y soluciones.”

Sin dudas que, en este sentido,resultará imprescindible comenzar a incluir los avances tecnológicos en todasnuestras actividades para mejorar los procesossus resultados. Pero no menos importante será mantener el foco en los recursos humanos, los cuales deben cumplir siempre con algunas premisas centrales: ser idóneos y estar dispuestos a implementar tanto nuevas tecnologías, como los cambios que estas traen aparejados.
Vale aquí destacar una frase que siempre deberíamos tener presente: “Si le das una buena idea a un equipo mediocre, ellos la estropearán; mientras que si le das una idea mediocre a un gran equipo, la mejorarán o descartarán, en función de generar otra superadora”. En lo personal, considero que el buen ambiente en el grupo laboral representa una porción importantísima del éxito de una empresa.

A no pasar por alto

Una de las claves para lograr empresas innovadoras es contar con equipos de trabajo heterogéneos. Para ello se requiere prestar especial atención sobre los miembros que los componen. Hay que tener en cuenta que un grupo lo conforman individuos con intereses, valores, ideas y formas de comunicarse diferentes y también con ritmos diferenciados. En otros tiempos, estas discrepancias podían ser percibidas como posibles generadores de desgastes personales, desmotivación, bajo rendimiento o alta deserción, entre otros.
Actualmente, se interpreta justamente lo contario.
Es decir, estas diferencias deben ser aprovechadas en pos de un desempeño exitoso, ya que son las que motivan la generación de nuevas ideas y propuestas. En otras palabras, promueven la creatividad.
Formar equipos interdisciplinarios es la materia prima principal para innovar.
Cada uno de nosotros indefectiblemente trae consigo preconceptos y si no intercambiamos ideas y opiniones con personas de diferente formación y background, siempre vamos a arribar a las mismas respuestas, conclusiones y soluciones.

Generar ámbitos adecuados

Los responsables de los equipos deben fomentar el intercambio, creando espacios para esta práctica; por ejemplo, a través de “canales de sugerencias” o reuniones interactivas, en las cuales todos puedan presentar ideas creativas e innovadoras.
En DINKA, tenemos pautados momentos de reunión, en los cuales planteamos temáticas o problemáticas a la mesa y nos dedicamos a hacer lluvia de ideas en base a dichos temas. Es clave que estos espacios sean “agendados”, tengan un tiempo delimitado y que, a partir de ellos,se saquen conclusiones que deriven en acciones concretas. En el transcurso de las reuniones debe haber momentos de creación “divergentes”, durante los cuales todos deben poder aportar ideas sin filtros, para luego concentrarse en las más viables y con mayor probabilidad de concretarse.

En las veterinarias

Todo equipo de trabajo, ya sea dentro de una empresa veterinaria como en cualquier tipo de organización, requiere que los objetivos sean claros y conocidos en profundidad por todos sus integrantes, para lo cual resulta indispensable una excelente comunicación interna. La claridad y fluidez en la comunicación de los objetivos a cumplir, las estrategias a utilizar, los avances y logros que se van obteniendo, resultan de un inmenso valor para sostener la motivación del equipo.
Asimismo, y también con el fin de mantener un sostenido entusiasmo de sus miembros, es importante el reconocimiento del desempeño y de los logros que se van obteniendo, tanto en forma individual como del grupo en su acción conjunta.
Esto permite alejarnos, en mayor o menor medida de los antiguos procesos de control “por tareas” para pasar al control “por objetivos”, lo que genera empowerment de los colaboradores hacia la empresa, logrando mayor compromiso y consecuentemente mejores resultados.

Tendencias

En la actualidad se tiende a no hablar de “empleado” sino que se utiliza el término de “colaborador”. Para lograr empresas más innovadoras, mayor satisfacción de los colaboradores y como consecuencia mejores resultados, se busca conseguir empoderamiento en los empleados. De hecho, los trabajadores no valoran la remuneración en dinero exclusivamente, sino que otorgan enorme importancia a la satisfacción de pertenecer a un equipo de trabajo dentro del cual poder desempeñarse en forma libre y flexible, con una misión clara, en un ámbito que permita expresarse y ser escuchado y una clara perspectiva de futuro dentro de la organización.
En definitiva y si bien el trabajo en equipo requiere un liderazgo claramente presente que guíe su funcionamiento, también resulta de suma importancia que los integrantes individualmente tengan su espacio para expresar sus ideas y sugerencias personales y realizar sus aportes al proyecto general.
Este es el cambio de paradigma del “jefe tradicional” al “líder actual”. De esta manera se mantendrá un equipo comprometido y permanentemente motivado.
Estos conceptos son los que ocupan gran parte de la agenda de actualidad de los responsables en la conducción de las empresas.

Ing. Sandra Felsenstein

Ingeniera Industrial egresada UBA. Directora y fundadora de la Consultora DINKA, asesoramiento a Emprendedores y Empresarios de PyMES.

Una vez generado un ámbito laboral en el cual todos los integrantes del equipo se sientan cómodos, será imprescindible lograr espacios en los cuales se puedan compartir ideas y reconocer logros.

Escribe Sandra Felsenstein

Solemos decir que el equipo es más que la suma de las partes. ¿Y por qué es eso? Porque cuando logramos crear sinergia entre las personas, el resultado es un grupo de individuos que trabajan para un mismo objetivo, apalancando esfuerzos y generando no solo aprendizajes compartidos, sino también buenas prácticas comunes.
El valor del trabajo en equipo ha ido cobrando cada vez más importancia en los últimos años, situación que impulsó esfuerzos académicos y estudios orientados a comprender cómo aprovechar al máximo los beneficios de esta modalidad de trabajo.
La globalización, que genera constantes cambios en las tendencias mundiales, sumada a comunicaciones cada vez más rápidas y sofisticadas exige que empresas y emprendimientos se vean obligadas a ser más eficientes. ¿Cómo? Apostando por optimizar la calidad de los productos y/o servicios; poniendo foco en la atención al cliente y en la evaluación continua de procesos internos para reducir costos, etc.

Cada uno de nosotros indefectiblemente trae consigo preconceptos y si no intercambiamos ideas y opiniones con personas de diferente formación y background, siempre vamos a arribar a las mismas respuestas, conclusiones y soluciones.”

Sin dudas que, en este sentido,resultará imprescindible comenzar a incluir los avances tecnológicos en todasnuestras actividades para mejorar los procesossus resultados. Pero no menos importante será mantener el foco en los recursos humanos, los cuales deben cumplir siempre con algunas premisas centrales: ser idóneos y estar dispuestos a implementar tanto nuevas tecnologías, como los cambios que estas traen aparejados.
Vale aquí destacar una frase que siempre deberíamos tener presente: “Si le das una buena idea a un equipo mediocre, ellos la estropearán; mientras que si le das una idea mediocre a un gran equipo, la mejorarán o descartarán, en función de generar otra superadora”. En lo personal, considero que el buen ambiente en el grupo laboral representa una porción importantísima del éxito de una empresa.

A no pasar por alto

Una de las claves para lograr empresas innovadoras es contar con equipos de trabajo heterogéneos. Para ello se requiere prestar especial atención sobre los miembros que los componen. Hay que tener en cuenta que un grupo lo conforman individuos con intereses, valores, ideas y formas de comunicarse diferentes y también con ritmos diferenciados. En otros tiempos, estas discrepancias podían ser percibidas como posibles generadores de desgastes personales, desmotivación, bajo rendimiento o alta deserción, entre otros.
Actualmente, se interpreta justamente lo contario.
Es decir, estas diferencias deben ser aprovechadas en pos de un desempeño exitoso, ya que son las que motivan la generación de nuevas ideas y propuestas. En otras palabras, promueven la creatividad.
Formar equipos interdisciplinarios es la materia prima principal para innovar.
Cada uno de nosotros indefectiblemente trae consigo preconceptos y si no intercambiamos ideas y opiniones con personas de diferente formación y background, siempre vamos a arribar a las mismas respuestas, conclusiones y soluciones.

Generar ámbitos adecuados

Los responsables de los equipos deben fomentar el intercambio, creando espacios para esta práctica; por ejemplo, a través de “canales de sugerencias” o reuniones interactivas, en las cuales todos puedan presentar ideas creativas e innovadoras.
En DINKA, tenemos pautados momentos de reunión, en los cuales planteamos temáticas o problemáticas a la mesa y nos dedicamos a hacer lluvia de ideas en base a dichos temas. Es clave que estos espacios sean “agendados”, tengan un tiempo delimitado y que, a partir de ellos,se saquen conclusiones que deriven en acciones concretas. En el transcurso de las reuniones debe haber momentos de creación “divergentes”, durante los cuales todos deben poder aportar ideas sin filtros, para luego concentrarse en las más viables y con mayor probabilidad de concretarse.

En las veterinarias

Todo equipo de trabajo, ya sea dentro de una empresa veterinaria como en cualquier tipo de organización, requiere que los objetivos sean claros y conocidos en profundidad por todos sus integrantes, para lo cual resulta indispensable una excelente comunicación interna. La claridad y fluidez en la comunicación de los objetivos a cumplir, las estrategias a utilizar, los avances y logros que se van obteniendo, resultan de un inmenso valor para sostener la motivación del equipo.
Asimismo, y también con el fin de mantener un sostenido entusiasmo de sus miembros, es importante el reconocimiento del desempeño y de los logros que se van obteniendo, tanto en forma individual como del grupo en su acción conjunta.
Esto permite alejarnos, en mayor o menor medida de los antiguos procesos de control “por tareas” para pasar al control “por objetivos”, lo que genera empowerment de los colaboradores hacia la empresa, logrando mayor compromiso y consecuentemente mejores resultados.

Tendencias

En la actualidad se tiende a no hablar de “empleado” sino que se utiliza el término de “colaborador”. Para lograr empresas más innovadoras, mayor satisfacción de los colaboradores y como consecuencia mejores resultados, se busca conseguir empoderamiento en los empleados. De hecho, los trabajadores no valoran la remuneración en dinero exclusivamente, sino que otorgan enorme importancia a la satisfacción de pertenecer a un equipo de trabajo dentro del cual poder desempeñarse en forma libre y flexible, con una misión clara, en un ámbito que permita expresarse y ser escuchado y una clara perspectiva de futuro dentro de la organización.
En definitiva y si bien el trabajo en equipo requiere un liderazgo claramente presente que guíe su funcionamiento, también resulta de suma importancia que los integrantes individualmente tengan su espacio para expresar sus ideas y sugerencias personales y realizar sus aportes al proyecto general.
Este es el cambio de paradigma del “jefe tradicional” al “líder actual”. De esta manera se mantendrá un equipo comprometido y permanentemente motivado.
Estos conceptos son los que ocupan gran parte de la agenda de actualidad de los responsables en la conducción de las empresas.

Ing. Sandra Felsenstein

Ingeniera Industrial egresada UBA. Directora y fundadora de la Consultora DINKA, asesoramiento a Emprendedores y Empresarios de PyMES.