2+2- Descargar Impreso – Main
HomeEdición Impresa“La camilla es lo que genera el grueso de la rentabilidad»
Entrevista

“La camilla es lo que genera el grueso de la rentabilidad»

Matías Ferrante, creador de Nor Pets, asegura que las habilidades profesionales son mérito suficiente para alcanzar la sustentabilidad del negocio. ¿El secreto? La especialización.

Por Facundo Sonatti

«En estos años ha sido clave poder agregarle valor al servicio con equipamientos y servicio de cirugía», asegura Ferrante.

Una bolsa repleta de animalitos de plástico es el recuerdo de su primer regalo en la infancia. Algo tan sencillo parece haber sido motivo suficiente para que, hoy, Matías Ferrante sea médico veterinario. Sin embargo, él mismo aporta algunos condimentos adicionales que refuerzan su vocación.
“Siempre viví rodeado de animales, mis padres son italianos y trajeron consigo a la Argentina muchas enciclopedias con fotos de animales salvajes. A su vez, teníamos gallinero, perros y andábamos a caballo en el pantano que, hoy, se conoce como Nordelta”, repasa lo vivido en la década del ‘80.
En la actualidad, Ferrante lidera un equipo de 16 personas en Nor Pets, un hospital veterinario con atención las 24 horas que, además, ya abrió su primera sucursal. “Mi intención es poder dedicarme plenamente a la camilla y hacer cirugías”, confiesa en la entrevista con Revista 2+2, mientras lo interrumpen para realizar una consulta.

Un camino ermitaño

«Cuando era joven, pensaba en irme al campo a criar vacas, pero lo cierto es que esa vida rural es más complicada de concretarse a no ser que heredaste una fortuna o un pedazo de tierra. Al tomar dimensión que no podía hacerlo, empecé a colaborar en una veterinaria cuando cursaba el tercer año de secundaria: limpiaba los pisos y hervíamos las jeringas para reutilizarlas, cuando las descartables aún no existían”, rememora los primeros pasos en lo que pronto se convertiría en su profesión.
Entre 1990 y 1998, Ferrante trabajó a la par del Dr. Daniel Provenzano, en Tigre. “Justo cuando decido abrirme por mi cuenta, apareció la oportunidad de comprar el fondo de comercio de una veterinaria por la zona y su dueño terminó siendo mi colaborador allí por un tiempo”, asegura el emprendedor en otro pasaje de la charla.
Ferrante señala que, si bien sabía que no iba a volcarse a atender animales de producción, siempre tuvo claro el valor de diversificarse.
“Supe que había que abrir el juego a un negocio con múltiples canales de ingresos. En otras palabras, sumar servicios y especializarme en algún área”, detalla el veterinario.

«La Farmacia veterinaria es parte de la profesión. Debe ser completa y ofrecer soluciones concretas

Y agrega: “Como en ese momento mi local no era muy grande, me incliné por la especialización: incorporé un equipo de ecografía, equipo de rayos y comencé a hacer cirugías. Es decir, fui agregando valor”.
En algún momento, nuestro entrevistado admite que pensó que el rubro comercial era necesario para llevar adelante la profesión, pero hoy su mirada sobre este punto es distinta: “Sé que con la profesión se puede vivir muy bien, siempre y cuando seas un buen médico veterinaro”, asegura y amplía su concepto: “Siempre tuve una buena farmacia, porque pienso que la farmacia es parte de la profesión y debe ser completísima. Más allá de esto, mi visión sobre la profesión no pasa por el Pet Shop. Muchas veces, la gente prefiere tener el perro limpio, pero con pulgas”.

Un modelo para ganar escala

Con la visión de crecer, hace apenas dos años, Ferrante se asoció a dos amigos para desarrollar una cadena comercial y desligarse de las tareas que no atañen estrictamente a la profesión.
Marcelo Belleri, futbolista y encargado de la pata comercial; y Gastón Ariel Márquez, gerente de Quilmes, a cargo de los números de la compañía, se montaron el negocio al hombre para hacerlo escalar.
“Marcelo me propuso la idea a partir de ver el movimiento que generaba el local”, confiesa Ferrante en diálogo con Revista 2+2.
“Lo más grande fue adaptarme a tener un equipo de trabajo que, hoy, asciende a 16 personas. Eso fue lo más difícil del cambio”, señala.
Vale decir también que Nor Pets es el hospital escuela para la Universidad del Salvador, desde hace un año.
“Es una manera de devolver algo de lo que aprendí”, agrega. (Recuadro)
Interesante fue también saber que Márquez, su nuevo socio, desarrolló un plan de negocios que contempla la apertura de 10 sucursales en un plazo estimado de cinco años.
“Su plan consiste en ganar escala para reducir costos fijos y mejorar los márgenes de toda la cadena”, explica el modelo negocios.
Y resume: “El modus operandi es el siguiente, abrimos nuevas sucursales, yo capacitó veterinarios en mi local insignia y les ofrezco la posibilidad al cabo de un tiempo que se hagan cargo de una nueva sucursal sin necesidad de invertir. A partir de ello, el objetivo es que deriven las cirugías a mí hospital”.

Hoy, más que nunca, en la Argentina necesitás una fuerte vocación para ejercer esta profesión por el costo-beneficio que demanda

En el local inicial, Ferrante comparte la sección pet con sus socios, pero conservó el 100% de los honorarios por la atención clínica. Hoy, pasan más de 600 pacientes por mes sobre un total de 6.200.
“Somos cuatro veterinarios de guardia, tres de turno y los pasantes (otros 4) que atienden ese caudal de público mensualmente, pero aún, tenemos margen para sumar más clientes”, afirma su dueño.
La situación económica no es ajena al día a día del negocio. Ferrante aporta un ejemplo para dimensionar el impacto.
“Compramos una máquina de bioquímica, el insumo sale US$ 15 y para amortizar el equipo de US$ 5.000 tendría que cobrar los análisis el doble que la competencia”, explica. Sin embargo, “la camilla es lo que genera el grueso de la rentabilidad”, advierte quien a mediano plazo quiere dedicarse exclusivamente a atender cirugías.
Mientras tanto, confiesa que, hoy, más que nunca, en la Argentina necesitas una fuerte vocación para ejercer esta profesión por el costo-beneficio que demanda.

Aportando a la formación

Matías Ferrante, creador de Nor Pets, notó que la experiencia con la que llegan algunos de sus colaboradores se redujo en los últimos años.
“Puedo afirmar que el nivel se redujo, se han desdoblado contenidos para hacerlos más light y eso repercute en la performance de los egresados”, explica Ferrante y agrega que, “hay menos carga de estudio y materias que debieran ser anuales y siguen siendo semestrales. Es un problema, porque ahora los dueños de mascota exigen más y tienen un nivel de conocimiento que demanda respuestas que no siempre los profesionales tenemos”.
A partir de ese análisis y a modo de devolver parte de lo que la profesión le dio, el fundador de Nor Pets, abrió las puertas de su hospital veterinario para pasantes de la Universidad del Salvador.
“Hay jóvenes que si están interesados en ser buenos profesionales y lo van a lograr ya que existen las herramientas para capacitarse a bajo costo”, reflexiona quien este año, hara las veces de Hospital Escuela para 10 pasantes de la carrera de ciencias veterinarias.

¿Qué significa tener un Hospital Veterinario 24 Hs?

“El hospital veterinario con atención las 24 horas es un valor agregado muy grande para Nor Pets y comercialmente es muy rentable”, dispara Matías Ferrante, su fundador y a continuación señala que hay dos puntos a tener en cuenta: “Por un lado, están aquellos dueños de mascotas que vienen y agradecen que le pudiste solucionar un problema sencillo, pero por otro lado, hay casos de pacientes que llegan a las tres de la mañana, pero el perro estaba enfermo hace tres días y son situaciones muy difíciles. Sin embargo, siempre soy claro con enviar el mensaje correcto, nosotros no somos dioses y si bien como clientes pagan por la atención de su mascota, eso no garantiza su sobrevida”.
En los primeros años, Ferrante trabajaba con clientes de clases trabajadoras de la zona de Tigre y, si bien sigue atendiendo ese perfil de público, con el tiempo creció también el número de clientes de mediano y alto poder adquisitivo. “Lo cierto es que el costo de mantener una mascota es importante y hay que contemplarlo antes de adquirirla, es como si yo tuviera un Ferrari en la puerta, si no puedo mantenerlo no debo tenerlo”, compara y afirma: “Soy muy pragmático y no me gusta sacarle la plata a la gente. Si es el perro no tiene chances de sobrevivir, se lo comunicó en la primera consulta”.
Entre los contratiempos que trae la crisis actual, Ferrante señala que, “se reducen los planes de vacunación y ya no lo renuevan todos los años, del mismo modo que quizás, ya no llevan el alimento Premium y optan por bolsas de menor valor. Sin embargo, cuando hay que gastar en una cirugía, son las personas más humildes las que menos vueltas dan a la hora de pagar. En cambio, aquel que tiene más dinero busca la manera de pagar menos o ganar plazo”.

Comentarios

COMPARTIR:
Valoración: