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Compartimos los resultados de un trabajo en el cual se demuestra que la participación de un veterinario en este momento estratégico de la producción representa un 2% de la producción total de terneros.

Por Luis Rodríguez Kelly y Antonio Castelletti
antonio.j.castelletti@zoetis.com

El objetivo del campo de cría es obtener un ternero por vaca al año.

En este caso, si no hubiera estado el profesional , las pérdidas podrían haber alcanzar el 11% de la producción de terneros (terneros por las vaquillonas salvadas más 54 terneros salvados).»

En un establecimiento con la sanidad controlada e índices de preñez estables este objetivo es difícil de lograr, debido a las mermas que se ocasionan desde que se diagnostica una vaca preñada hasta que desteta su ternero.
Es fundamental detectar dónde se producen estas mermas para poder corregir el problema, ya sea sanitario o de manejo.
Estas mermas las podemos clasificar según el momento en que ocurren, vacas preñadas al tacto que no paren: merma preñez-parición o que paren, pero se les muere antes del destete: merma parición-destete (en esta etapa también se las puede clasificar en muertes dentro de las primeras 48 horas de vida, en los primeros 7 días de vida o posterior a 7 días).
En ambos casos se expresa como un índice porcentual (Figura N° 1).

Figura N° 1. Relación en KG y en cantidad de terneros.

Figura N° 1. Relación en KG y en cantidad de terneros.

En muchos establecimientos previo a la época de parición se pone en discusión la contratación de un profesional veterinario para la atención de partos, situación que -por supuesto- depende de la cantidad de vaquillonas a parir.
Pasamos a analizar los números de una parición del año pasado de un establecimiento de la Cuenca del Salado sobre un total de 830 vaquillonas de primera parición entoradas a los 15 meses de edad:

Días $  día Total Total Kg. ternero
45 $5.700 $256.500 2.230

Para la atención de partos fue contratado un profesional veterinario, el cual también dio asistencia técnica a los otros rodeos de vacas en parición, atendiendo además de los trabajos de partos con problemas sanitarios relacionados a los terneros (como por ejemplo diarrea neonatal, entre otros), cuyos beneficios no se evalúan en esta nota.
Para las equivalencias en KG de terneros se tomó un precio de 115 $/KG, un peso del ternero de 140 kg, precio de novillo 95 $/KG y 75 $/KG en el caso de la vaquillona salvada.
Los beneficios fueron 54 terneros salvados, 8 cesáreas (no se cobran aparte) y 23 vaquillonas levantadas.

Conclusiones

El costo de la atención de partos por un profesional veterinario fue en este caso del 2% (16 terneros/830 terneros) de la producción de terneros. En este caso las pérdidas, si no hubiera estado el profesional, hubieran podido alcanzar el 11% de la producción de terneros (terneros por las vaquillonas salvadas más 54 terneros salvados).
La atención y el seguimiento profesional es de suma importancia en la mejora de las mermas en los rodeos de cría, en momentos claves como es la parición por las recomendaciones técnicas y sanitarias que se pueden bridar al productor hasta el momento del destete.
Tratamientos específicos en los brotes de diarrea, antibiograma de materia fecal de terneros para cambiar antibióticos, brotes de queratoconjuntivitis o neumonía como para poner ejemplos, todo esto repercute directamente en el bolsillo del productor.

Sabrina Fuente desarrolló un modelo de negocio que se adaptó a la actual situación de aislamiento social obligatorio. Cuenta su experiencia en la atención domiciliaria de animales no tradicionales.

Guadalupe Varelli
guadalupe@motivar.com.ar

«Como médicos veterinarios especializados, estamos habilitados a atender cualquier especie.»

Los animales tienen derecho a acceder a una buena salud. Todos los animales: los perros y los gatos, pero también los conejos, las tortugas, los loros, los murciélagos y las ratas. Así lo ve Sabrina Fuente, médica veterinaria especializada en animales no tradicionales, quien no discrimina ni por especie, ni por situación legal, los atiende a todos.

El modelo de negocio que desarrolló en los últimos años resultó ser especialmente adecuado en épocas de pandemia y aislamiento social obligatorio.
Desde hace diez años trabaja de forma independiente atendiendo consultas a domicilio: la veterinaria de Sabrina Fuente se mueve con ella.
“Hoy puedo ofrecer un servicio a domicilio amplio porque voy con todo un sistema médico de accesorios instrumentales. Entonces, excepto por las cirugías, que necesariamente deben hacerse en el quirófano, puedo brindar un servicio completo”, explicó.
Esta Revista 2+2 conversó con ella para conocer su experiencia, las particularidades de su forma de trabajo y su forma de valorar la profesión veterinaria en un contexto en que la salud, su cuidado y su prevención, está en la agenda de todos los argentinos.

Revista 2+2: ¿Qué te llevó a elegir la especialización en animales no tradicionales?

Sabrina Fuente: Cuando ingresé a la Carrera me interesé muchísimo por el trabajo con animales de zoológico, pero no conocía la especialización en animales no tradicionales. En los últimos años, en la Universidad del Salvador hay una cátedra de recursos faunísticos y ahí empecé a conocer la cantidad de especies que hay como animal de compañía. Eso fue hace 17 años, empecé a ejercer, seguí mi formación, cada vez me gustó más y hoy estoy convencía de que es lo mío.

¿Qué tiene de particular esta especialidad?

La variación, porque trabajamos con especies absolutamente diferentes, con anatomías y fisiología diferentes, de condiciones de necesidades nutricionales o de manejo absolutamente diferentes en cada una de las especies.
Y si bien requiere mucho conocimiento, me resulta sumamente atractivo e interesante ver cómo puede variar tanto entre una especie y la otra y eso va a influenciar mucho en las condiciones que se le puedan brindar.

Como agentes de salud que somos, no solo tenemos que ocuparnos de la parte médica de los pacientes sino también de contener a los cuidadores para que nos entiendan y colaboren con el tratamiento.»

¿Qué pasa cuando se trata de animales que no son legales?

Nosotros, como médicos veterinarios especializados en animales no tradicionales, estamos habilitados a atender cualquier especie, independientemente de que el animal sea legal o ilegal. De hecho, los animales silvestres requieren justamente de nuestros conocimientos para intentar darle la mayor calidad de vida y tratar de cubrir todas sus necesidades del modo en que la especie lo requiere, ya que no todos los animales silvestres o que fueron capturados pueden volver a liberarse y reintroducir a la naturaleza.

¿Cuál fue tu primera reacción cuando se declaró el aislamiento social obligatorio?

En un primer momento dejé de trabajar, por decisión propia y porque tampoco me solicitaban turnos.
Después empecé a atender urgencias y finalmente volví a prestar el servicio completo, aunque limitado a algunas zonas, y con toda una serie de medidas que tuve que implementar para seguir ejerciendo.

¿Cómo te mantuviste en contacto con tus pacientes?

Yo tengo una forma de trabajar que es muy personalizada, por lo que tengo contacto con los cuidadores de los animales de forma fluida y permanente así que eso no fue un problema.

Fuente atiende a sus pacientes fuera del domicilio y está en contacto con un único cuidador por animal.

¿Cuáles fueron las medidas que tuviste que implementar?

En primer lugar, para minimizar la posibilidad de contagio, intento atender a mis pacientes sin ingresar al domicilio, siempre que sea posible. Además, solicito estar en contacto con un único cuidador por animal, que debe estar con tapaboca en todo el tiempo que dure la consulta.
Por otro lado, previo a la visita, los cuidadores tienen que avisar si son COVID19 positivo o si han tenido contacto o sospecha de contacto con algún caso positivo.

¿Recurriste a la telemedicina?

Sí, empecé a brindar este servicio cuando se declaró la cuarentena obligatoria. En una situación como esta, donde las visitas no siempre son posibles, creo que puede ser una herramienta útil, tanto para las consultas informativas como para estabilizar a pacientes que requieren tratamiento urgente y no es posible verlos en lo inmediato. Pero es una coyuntura particular porque las limitaciones que tiene son muy altas.
Es difícil realizar indicaciones médicas sin ver al paciente y hacer todas las maniobras necesarias, y eso puede conducir a errores. Por eso, siempre voy a estimular ver a los pacientes personalmente porque considero que el servicio médico que voy a dar va a ser mucho más acertado y más efectivo.

¿Viste algún cambio de conducta en los cuidadores este último tiempo?

Hay algo que es notorio y es la cantidad de personas que están incorporando mascotas a sus hogares, y de todas las especies.
Tendremos que esperar para conocer las consecuencias de este fenómeno cuando tengan que volver al ritmo de vida habitual fuera del hogar.

¿Cuál es tu balance de los últimos cuatro meses?

La primera conclusión a la que llegué es que, como sociedad, tenemos un poder de adaptación maravilloso.
La segunda, que el miedo es un gran enemigo que no lleva a ningún lado.
El conocimiento sí, y en eso los veterinarios tenemos un puto a favor porque tenemos una formación que nos permite entender lo que sucede y qué medidas adoptar.
Además, como agentes de salud que somos, no solo tenemos que ocuparnos de la parte médica de los pacientes sino también de contener a los cuidadores para que nos entiendan, para que sepan lo que tienen que hacer y colaboren con el tratamiento.

Se trata de un servicio complementario que se puede brindar hoy. Analizamos cómo trabajan, cuándo son necesarios y qué aspectos hay que tener en cuenta para desarrollar esta disciplina en el contexto de pandemia.

Gimena Rubolino

El comportamiento es uno de los aspectos que más preocupa a las personas que viven con perros en su hogar.
Muchas veces, se ven en la necesidad de interpretar determinadas conductas para poder ayudar a sus mascotas a tener una vida plena. Satisfacer esta necesidad dentro de la clínica veterinaria puede ser una puerta de acceso para nuevos clientes y un mejor servicio para los que ya las visitan.
Para ello, será de gran importancia contar con un profesional en etología, la disciplina que se encarga de cuidar la conducta de los animales.
Incorporar un especialista etólogo siempre es una buena oportunidad de crecimiento para el negocio porque funciona como un complemento del trabajo clínico diario y porque los dueños de las mascotas tienen la comodidad de hacer todo en el mismo espacio, el que ya conocen.
Para acercarnos a esta especialidad, conversamos con el Dr. Rubén Mentzel, médico veterinario de la Universidad de Buenos Aires, especialista en clínica y etología de caninos y felinos doméstico, miembro del Colegio de Veterinarios de la provincia de Buenos Aires.
Mentzel también es presidente fundador del Colegio Latinoamericano de Etología Clínica Veterinaria (CLECVe) y tiene una gran trayectoria como docente en distintas universidades.

Revista 2+2: ¿Cómo se trabaja desde esta especialidad?

Rubén Mentzel: Los etólogos trabajamos siempre junto a los clínicos, los generalistas y los diferentes especialistas, como los dermatólogos, ya sea formando parte del equipo de una clínica o de un hospital veterinario. Trabajamos generalmente por derivación, una vez que el paciente ha sido evaluado por el veterinario generalista o clínico y presenta algún signo que no se debe a una enfermedad física.

¿Cuáles son los temas de consulta más habituales?

Los dueños de las mascotas llegan al consultorio para entender qué pasa cuando los perros empiezan a tener ciertas conductas inadecuadas y cómo modificarlas.
Los problemas más frecuentes de los animales son: reacciones agresivas, problemas de elección del lugar de evacuación, desobediencia, comportamientos destructivos o actividad excesiva. Estas conductas, en algunos casos, son parte del temperamento del animal. En otros pacientes, en cambio, son conductas fuera de contexto, que presentan falta de control y diferentes patologías que tienen que ver con problemas de adaptación y alteraciones en los mecanismos de relación con el entorno.

¿Cuál es el origen concreto de estos problemas?

El comportamiento de los animales se determina por muchas causas, como la constitución genética, hay marcadores genéticos relacionados con trastornos de comportamiento. Pero, además, su conducta se ve influenciada por el entorno, no solo en lo que se refiere al trato del dueño sino también a las experiencias vividas por los animales desde muy temprana edad.
Es decir, el trato que le brinda la madre biológica, más los estímulos, las interacciones y el trato que le ofrezcan los humanos que participan de su crianza, sumado a la predisposición genética que traiga, van a determinar el temperamento de cada animal.

¿Cuáles son las estrategias terapéuticas más utilizadas?

Para corregir conductas, los etólogos utilizamos diferentes técnicas combinadas en función del diagnóstico de cada paciente, como los enfoques sistémicos, la manipulación del ambiente, ciertas pautas de manejo y directivas. Son recursos que se brindan a los propietarios para que actúen de determinada manera en distintas situaciones. Todo esto arma un esquema de modificación del comportamiento de las mascotas.
En los casos de conductas mal canalizadas, con esto es suficiente, como cuando un perro rompe la basura, saluda de forma inadecuada, salta y molesta, o mastica objetos indebidos. Pero cuando la conducta es patológica, es necesario complementar esta terapia con el uso de fármacos de acción central que apunten corregir o regular aquella parte del comportamiento cerebral que necesita ser modificado sin alterar los otros aspectos.

¿Qué se debe tener en cuenta antes de incorporar este servicio en la veterinaria?

El etólogo es un profesional que requiere una formación específica en esta disciplina. El dueño de la clínica puede formarse en esta área si le resulta de su interés o trabajar con otro profesional capacitado.
Las competencias de esta especialidad se basan en haber profundizado significativamente los conocimientos y haber adquirido práctica a través del ejercicio de la especialidad durante varios años.
Además de eso, hay que ser un buen observador y un buen semiólogo en lo que tiene que ver con la entrevista al dueño del animal basada en el diálogo dirigido.
También es necesario saber leer entre líneas y superar lo que los tenedores de los animales no pueden ver.

¿Qué beneficios aporta incorporar este servicio en la veterinaria?

Ofrecer este servicio es una responsabilidad que tenemos como profesionales veterinarios porque los problemas de comportamiento son también parte de la salud de los animales.
Hay datos estadísticos que indican que la mayoría de los casos de eutanasia o abandono de animales de compañía son por problemas de comportamiento.
Entonces, los beneficios son muchos: ayudar a los animales a tener una mejor salud, dar respuesta a una necesidad de quienes llegan a la consulta y, sin dudas, tener más trabajo porque las consultas por este tema son diarias y constantes.

¿Cómo funciona el cerebro de los perros?

Rubén Mentzel

Rubén Mentzel

El cerebro de los perros funciona muy parecido al nuestro.
La diferencia está, desde el punto de vista estructural, en una corteza cerebral con menos capas celulares y circunvoluciones. Y desde el punto de vista funcional, en un menor grado de procesamiento de la información.
Si nos referimos a la capacidad de aprender, ellos son inteligentes. Si hablamos de procesar información previa para resolver nuevos problemas, también. Pero, obviamente, menos que el ser humano.
Además de tener un espectro olfatorio y auditivo mucho más amplio que el nuestro, tienen una capacidad de pautar el tiempo que todavía no sabemos cómo funciona. Con respecto a si distinguen los colores, sí que lo hacen, pero menos que nosotros y de una manera menos intensa. Principalmente ven el azul, verde y rojo.

La atención en tiempos de pandemia

Dr. Hernán Naccarato

“Al comienzo de la pandemia bajaron mucho las consultas”, comentó a esta Revista 2+2 el Dr. Hernán Naccarato, médico veterinario de la Universidad de Buenos Aires y especialista en etología clínica canina y felina. “Cuando la gente volvió a consultar, tuvimos que adaptarnos a atender por videollamada, en los casos en que se puede aplicar”, agregó.
Naccarato, quien trabaja en clínica de pequeños animales y como docente universitario, recibió un premio del Consejo Profesional de Médicos Veterinarios (CABA) en 2014 por las tareas desarrolladas por el Equipo de Trabajo de Intervenciones Asistidas con Animales. Sobre la atención en tiempos de cuarentena, insistió en que “es importante poder diferenciar qué casos requieren la presencia física terapéutica y cuáles no. Para ello, resulta necesario hacer un análisis global del problema mediante una llamada telefónica previa con la familia de la mascota y hacer una aproximación inicial a la problemática para poder evaluar si es factible manejar por vía virtual el conflicto o no”.
Cuando es necesario, realiza visitas a domicilio, siempre respetando las indicaciones de Asociación de Veterinarios Especializados en Animales de Compañía Argentina (AVEACA), la Asociación de Medicina Veterinaria Americana (ADMA) y la Asociación Mundial de Veterinaria de Pequeños Animales (WSAVA), que indican atender todo lo que se pueda a través de forma virtual y dejar la asistencia presencial solo para los casos que así lo requieran.
En lo que refiere a los tiempos, el MV afirma que la durabilidad de los tratamientos depende del problema de cada paciente.
“Si son casos puntuales de comportamiento, los tratamientos suelen ser de uno o dos meses. En casos más patológicos se requiere más tiempo e incorporar algunos manejos, es decir, hábitos, que deben mantenerse de por vida”, explicó.

Juan Pablo Zingoni. Gerente generakl de la empresa para Argentina, Bolivia, Chile, Paraguay y Uruguay.

Juan Pablo Zingoni, gerente general de la empresa para Argentina, Bolivia, Chile, Paraguay y Uruguay.

El gerente general de Elanco para Cono Sur, Juan Pablo Zingoni, analizó junto a Matías Garrido, responsable de la línea de Animales de Compañía para la región, las novedades que presenta la multinacional también en la Argentina.

Luciano Aba
@aba_luciano
luciano@motivar.com.ar

En exclusiva, tomamos contacto con las autoridades de Elanco para el Cono Sur a fin de dialogar sobre la transformación digital que la multinacional está poniendo en marcha a nivel global y que impacta también en las operaciones en Argentina.
“Elanco es una compañía con más de 65 años en la industria de salud animal, historia que contempla una constante y permanente evolución”, explicó Juan Pablo Zingoni, gerente general de la compañía para Argentina, Bolivia, Chile, Paraguay y Uruguay. Y completó: “Siempre mantuvimos el crecimiento y esto nos permitió convertimos en una compañía 100% enfocada al negocio de salud animal, cuando salimos a la Bolsa de Nueva York en 2018. Hoy más que nunca, seguimos transformándonos a nivel global para ir a una posición de liderazgo total en el negocio de la salud animal”.
De nuestra entrevista virtual también participó Matías Garrido, responsable de la línea de Animales de Compañía de Elanco para LATAM, quien adelantó que la empresa pondrá a disposición de los veterinarios argentinos el servicio de telemedicina (interconsultas profesionales) de la canadiense Timeless, a la vez de avanzar en la llegada de una plataforma para la realización de pedidos comerciales, donde convivirán los productos del laboratorio, distribuidoras y veterinarias.

Revista 2+2: ¿Cómo podríamos contextualizar esta transformación que pone en marcha Elanco también en Argentina?
Juan Pablo Zingoni: La agenda de transformación que venimos trabajando está enfocada en tres áreas: una relacionada con nuestra gente (competitividad y ambiente de trabajo); otra a la ejecución de los proyectos, y la última relacionada a la operación del negocio.
Dentro de lo que es la ejecución, el foco está puesto sobre proyectos de crecimiento acelerado, entre los cuales se encuentra la transformación digital.
Previo a que se desatara la pandemia por COVID-19, ya nos veníamos planteando cómo potenciarnos con las herramientas disponibles: ¿cómo mover el conocimiento?, ¿de qué manera llegar con las plataformas de servicios y la digitalización a, por ejemplo, la toma de pedidos? y cómo eso genera información que le da valor a toda la cadena.
Es sabido que en los últimos años hemos venido desarrollando nuestra web y nuestras plataformas digitales, pero hoy estamos dando un paso hacia algo más profundo, entendiendo también lo que ha pasado en los últimos meses. La magnitud de cambio va más allá de una presentación puntual que se pueda dar por una plataforma, o por un posteo en una red social. Vienen temas más profundos, como, por ejemplo, la mayor disponibilidad y democratización del conocimiento.
Podemos aprovechar las tecnologías mucho más de lo que imaginamos. Hoy, una veterinaria de cualquier rincón del país puede acceder a conocimientos que antes no tenía.

¿Cómo conviven estas novedades con la expansión de la línea de animales de compañía de Elanco a nivel global y local?
JPZ: Es cierto que nuestro negocio de Pets viene creciendo a nivel global desde el lanzamiento de Comfortis, producto que ha marcado una revolución en el control estratégico de las pulgas en los animales y el ambiente “control ambiental”.
Hoy como compañía buscamos un balance global orientado a tener un 50% de negocio en el área de producción de alimentos de origen animal y un 50%, en el área de Pets.
Obviamente, también se vienen dando adquisiciones a nivel global. En el caso de la vinculación con Aratana Therapeutics, sin dudas que nos estamos fortaleciendo en todo lo que tiene que ver con el portfolio específico para el manejo de dolor y también estamos cerca del cierre de la adquisición del negocio de Bayer, lo que nos potenciará en la industria, dándonos más masa crítica para llegar a veterinarias, pet shops y, en definitiva, al usuario final de los productos.

“La magnitud del cambio va más allá de una presentación puntual que se pueda dar por una plataforma o por un posteo en una red social. Vienen temas más profundos, como, por ejemplo, la mayor disponibilidad y democratización del conocimiento”. Juan Pablo Zingoni.

¿De qué manera empieza todo esto a tomar formal en el canal veterinario?
Matías Garrido: Como decía Juan Pablo, venimos trabajando hace tiempo no solo en nuestro portafolio de productos, sino también en la búsqueda constante hacia la transformación. Trabajamos diferentes proyectos y uno de ellos está específicamente orientado a la telemedicina y, en particular, a la que tiene que ver con interrelacionar profesionales y conocimientos. No hablamos de la telemedicina que vincula al profesional con el dueño de su paciente (mascota), sino de usar la tecnología para democratizar el conocimiento y lograr que una veterinaria alejada del mismo pueda tener acceso al mismo tipo de interconsulta que una ubicada en una gran ciudad.
Es por ello que nos vinculamos con la canadiense Timeless, empresa líder en este rubro, a fin de facilitar su desembarco en América Latina y en Argentina, en particular. El objetivo es que los veterinarios clínicos puedan contactarse con especialistas en distintas áreas de forma de realizar una interconsulta virtual que le agregue valor a su servicio actual y transforme la relación con sus pacientes y clientes.

Matías Garrido. “Venimos trabajando hace tiempo en la búsqueda constante hacia la transformación. Lo estamos logrando”.

Matías Garrido. “Venimos trabajando hace tiempo en la búsqueda constante hacia la transformación. Lo estamos logrando”.

¿Estarán lanzando también otra plataforma de vinculación con distribuidoras?
MG: Nos asociamos con otra empresa vinculada al rubro de compras corporativas y la pondremos a disposición del sector veterinario.
Funciona como un único punto de conexión entre compradores y vendedores. Es una plataforma de pedidos para empresas, generando un ecosistema donde puedan convivir los productos, nuestros distribuidores, y los veterinarios, de forma de optimizar un proceso de compras que hoy es bastante complejo.
Buscamos unificar en una misma herramienta digital los distintos pedidos a los distribuidores desde un solo lugar, accediendo a distintas promociones, facilitando el trabajo de los responsables de compras. Apuntamos a que la mayoría de las veterinarias tengan un gran progreso en la gestión de sus recursos, a vender mejor los productos que el usuario necesita y a potenciar el negocio. No solo va a ser un beneficio para los veterinarios sino también para los distribuidores, quienes ya tienen habilitada dicha plataforma. Está todo contemplado de forma tal para no generar ruido ni complejidad. La plataforma va a ayudar a ordenar todo el proceso de toma de pedidos.

“Buscamos unificar en una misma herramienta digital los distintos pedidos a los distribuidores desde un solo lugar, accediendo a distintas promociones, facilitando el trabajo de los responsables de compras”. Matías Garrido.

¿Han tenido ya repercusiones respecto de esta última novedad?
JPZ: El canal comercial tiene interés en trabajar de una manera más ordenada y poder así generar información de valor.
Muchos aún no han encontrado la forma de hacerlo y es allí donde Elanco tiene la solución que estaban buscando, incluso hasta superando sus propias expectativas.

¿De qué manera se coordinan todas estas transformaciones puertas adentro?
JPZ: Las cosas siempre llegan, por convicción o por compulsión. El rol del liderazgo en una industria tiene que ver con ser proactivo y ser parte de la transformación. Y esto es una cultura dentro de nuestra empresa, la cual nos lleva hoy a estar en las principales posiciones dentro del negocio. Nuestra visión es clara y el convencimiento nos da la energía para levantarnos todos los días y materializarla en la práctica. Como consecuencia de ello, luego llegan los resultados.

¿Avanzarán también estas transformaciones en los rubros de animales de producción en los cuales participa Elanco?
JPZ: Sin lugar a duda. Desde el punto de vista de conocimiento, ya es un hecho que esta transformación empezó, con cada vez más información a disposición de profesionales y productores. Estaremos lanzando un programa de formación y capacitación en producción ganadera pastoril intensiva en base a alfalfa, que busca que el productor maximice su producción y rentabilidad. Es un desarrollo unto con el INTA Villegas.
Paulatinamente, iremos sumando nuevos programas, siempre orientados a que el productor sea más eficiente y que alcance sus objetivos productivos y económicos.
Avanzaremos agregando valor.

La clínica de Eva Inguerman recibió, a fines del año pasado, la certificación Cat Friendly Gold. Por el momento, es la única del país. En pocos meses, los resultados ya están a la vista.

Guadalupe Varelli
guadalupe@motivar.com.ar

La ciudad de Córdoba es el escenario donde transcurre esta historia, la de Eva Inguerman, una mujer de 40 años que diseñó y puso en marcha la clínica veterinaria a la que le hubiera gustado llevar a sus mascotas.
Se recibió hace tres años de médica veterinaria en la Universidad Nacional de Río Cuarto y desde entonces trabaja en este proyecto. “Diseñar la clínica me llevó casi un año y medio, abrimos en diciembre de 2018”, contó en entrevista con esta Revista 2+2.
La Clínica Veterinaria Eva Inguerman atiende emergencias las 24 horas. Cuenta con un staff de 25 personas, entre ellas ocho veterinarios, recepcionistas, administrativos, comerciales y estudiantes del último año de la carrera que hacen prácticas allí.
“Me parece importante que haya personas dedicadas a cada una de las diferentes tareas para que los veterinarios puedan hacer su trabajo como médicos, para que realmente puedan estar pensando en cuál es el mejor tratamiento para cada paciente”, enfatizó Inguerman.
La clínica tiene una sala de shock room para tratar emergencias y un quirófano aislado, con estrictas normas de asepsia y desinfección, que permite atender felinos sin correr el riesgo de que sientan olores de una cirugía anterior. Es gracias a este quirófano que pudieron obtener la categoría Gold de la certificación Cat Friendly, por el momento la única en el país.
Por otra parte, los pacientes internados son controlados cada 20 minutos -por eso las guardias se hacen de a tres personas- y la clínica está monitoreada por cámaras. También hay peluquería, spa y ozonoterapia.
Inguerman nos da la clave de su inspiración: la empatía. “Mis ideas vienen de pensar cómo me hubiera gustado que traten a mis mascotas cuando estuvieron internadas y cómo me hubiera gustado que me traten a mí como empleada”, explicó.
“Siempre pensé que cuando tuviera mi propia clínica los gatos iban a tener su espacio”, comentó la veterinaria. En pos de este objetivo, puso en práctica todo su conocimiento en medicina felina y las recomendaciones de la práctica Cat Friendly (CFP) (ver recuadro). Esta Revista 2+2 conversó con ella para conocer más sobre su experiencia.

Revista 2+2: ¿Por qué es importante pensar en el bienestar de los gatos en la consulta?

Eva Inguerman: El estrés en los gatos tiene muchas consecuencias. Aumenta los días de internación, dificulta los análisis de sangre y la bioquímica. Un buen manejo de los gatos te permite revisar mejor los signos clínicos.
También te beneficia al momento de hablar con el dueño, porque se siente más seguro y no tiene miedo de que su gato salga lastimado.

Cuando abriste la clínica, ¿lo hiciste pensando en la práctica Cat Friendly desde el comienzo?

La idea estuvo desde el comienzo, pero no la certificación, que la obtuvimos recién a fines del año pasado.
Cuando abrimos, teníamos internación exclusiva para gatos, sala de espera separada y usábamos uno de los seis consultorios con prioridad para gatos. Cuando tomé la decisión de pedir la certificación CFP tuve que incorporar un consultorio exclusivo para gatos.

¿Qué otras cosas tuviste que adecuar para obtener la certificación?

En primer lugar, tuvimos que cambiar el color de las jaulas de internación. Eran blancas y ahora son violeta oscuro, porque los colores oscuros estresan menos a los gatos.
El consultorio exclusivo para gatos tampoco puede ser blanco, es de color trigo.
Además, arriba de la camilla tenemos una manta rellena con hierba gatera, que los tranquiliza. También hay una almohadita y juguetes con hierba gatera para ellos.

En las fotos se ven una rampas, ¿qué función cumplen?

Según la certificación CFP hay que proporcionarles a los gatos algún lugar al que se puedan trepar cuando salen de la transportadora para que puedan mirar la sala desde arriba y se sientan más tranquilo. Entonces, mientras el veterinario conversa con el dueño sobre el motivo de la consulta, el gato se puede trepar y relajar con la sensación de control que le da ver la situación desde arriba. Las rampas tienen que estar en altura pero al alcance del veterinario.
Además, a la noche, durante la guardia, dejamos jugar a los gatitos que están internados pero que ya se sienten mejor, aunque eso depende del carácter del gato, porque si es muy miedoso eso lo puede estresar más todavía.

¿Cuál es tu balance de los últimos meses?

A pesar de que todavía no hace un año desde que tenemos la certificación, ya vimos resultados. Los dueños de los gatos prestan mucha atención a cómo es el trato con su mascota, y cuando ven que tenemos un manejo distinto para gatos que para perros se sienten más cómodos y te recomiendan. Incluso en este contexto de aislamiento social aumentó mucha la cantidad de pacientes felinos. También aumentaron las internaciones porque hay menos reticencia de parte de los dueños a dejar a su gato cuando ve que tiene su propia zona y un cuidado especial.

Entonces ¿la inversión vale la pena?

Sí, desde los dos puntos de vista. Desde al lado económico, vale la pena porque atrae más clientes, y desde el punto de vista médico, vale muchísimo la pena porque es impresionante cómo cambian los niveles de éxito que se alcanzan en los tratamientos.
Todos estos detalles, los juegos, el sonido, las feromonas, tomarte el tiempo para pensar qué les gusta a los gatos y que no, realmente hacen la diferencia.

Un buen ambiente para pacientes y clientes

Estas son algunas de las medidas puesta en práctica en la Clínica Veterinaria Eva Inguerman para crear un ambiente que sea confortable tanto para los perros como para los gatos:

  • En toda la clínica hay música funcional. “Descubrimos que la misma música que les gusta a los gatos les gusta a los perros: la música clásica, Beethoven, Mozart. No tengo bibliografía que me apoye, esto que te digo es solo desde la experiencia, pero descubrimos que la música relajante con ruido de agua, animales y naturaleza los ponía en alerta, no nos dio el mismo resultado”, describió Inguerman.
  • Hay difusores de feromonas de gatos en los ambientes.
  • Las jaulas de internación están divididas en dos pisos para que pueda tener acceso a altura. Tienen una puerta de vidrio oscuro y otro de vidrio claro. Así los gatos pueden esconderse en la parte oscura y sentirse protegidos.
  • La sala de espera de gatos está antes que la de los perros. Allí hay un espacio para apoyar las transportadoras en altura. Si no tienen una propia, hay kennels disponibles. Si el gato está muy nervioso, se lo ubica mirando contra la pared. “Como él no te ve a vos asume que vos tampoco sabés que él está ahí”, explicó la doctora.
  • En el área de internación, hay una pileta para higienizar a los animales y sus elementos para que nada salga de ese espacio ni se contamine con los olores del resto de la clínica. También se usan termómetros y estetoscopios exclusivos para gatos. “Su olfato es impresionante y si usás un termómetro que usaste con un perro ellos lo sientes y perdés todo lo que ganaste con todos los cuidados que tomaste hasta ese momento. Hay detalles que son pequeños, pero hacen una gran diferencia”, detalló Inguerman.
  • Se trabaja en un ambiente silencioso para no estresar a los gatos. En este mismo sentido, se incorporó un medidor de presión silencioso para que no sea justamente el ruido del aparato el que le haga subir la presión por el miedo y el estrés.

Destacando los nuevos conocimientos que los responsables de estos emprendimientos tienen a disposición, planteamos una serie de definiciones estructurales que muchas veces no se toman en cuenta.

Luciano Aba
@aba_luciano
luciano@motivar.com.ar

Del dicho al hecho, hay un largo trecho. Y de la aspiración vocacional a su inserción sustentable en la realidad, otro tanto. Es por ello que buscaremos resumir mucho de lo compartido en el ciclo «Tips de 10 minutos» sobre Gestión y Marketing veterinario generado desde esta Revista 2+2 junto a distintos profesionales.
Nadie hoy puede dudar de la trascendencia que tiene el buen manejo de las redes sociales para una Veterinaria o de la importancia de la comunicación interna con el equipo de trabajo.
¿Quién pondría en discusión la necesidad de avanzar en estrategias de comunicación efectiva con los clientes?
Está claro que hay mucho por delante: telemedicina, monitoreo inteligente y plataformas de autogestión y formación. Pero antes, mucho antes, existen pautas básicas y fundamentales que muchas veces en las veterinarias no se cumplen.
Para repasarlas, dialogamos con Marcelo Zysman (ARG), Javier Paoloni (ARG), Hugo Ochs (URU), Alejandra Mejía Vallejo (COL), Javier Sánchez Novoa (ARG), Libardo Rivas Cubides (COL) y José Luis Villaluenga (ESP), en una serie de videos que ya están disponibles en la sección de “Capacitación” presentada en www.dosmas.com.ar.
“Hemos apostado todo a las habilidades médicas, creyendo que siendo buenos en una especialidad, el éxito estaba asegurado. Y eso no siempre es así. Con las habilidades médicas, no alcanza”, explicó el MV. Javier Paoloni, desde Córdoba, en diálogo con esta Revista 2+2 (Ver recuadro). Y agregó: “El 80% de las veterinarias que cierran sus puertas, no lo hacen por impericia médica, sino por fallas en la gestión como empresa y la comunicación con los clientes. Y ni hablar de aquellos colegas que no cierran, pero trabajan constantemente asediados por el Burn Out, o Síndrome del trabajador quemado”.
“Muchas veces nos recibimos con un paradigma y el que finalmente la realidad profesional nos plantea es otro; distinto, que requiere de soluciones para las cuales no fuimos preparados”, mencionó desde Montevideo el MV. Hugo Ochs, en un concepto que fuera profundizado también por Marcelo Zysman.
En este punto, el profesional destacó que muchas veces enfocados solo en el servicio que pretenden brindar, los profesionales montan una veterinaria y sobre la marcha van “aprendiendo” a lidiar con situaciones de las más variadas: desde el pago de los servicios y los impuestos, a las reuniones de personal o la decoración e iluminación de las vidrieras.

Cuadro N° 1. Presupuestos, según tipos de negocios (Libardo Rivas Cubides – Colombia).
Consultorio Clínica Hospital
Salarios del personal 35% 40% 50%
Ingresos Objetivos US$ 7.000 US$ 13.000 US$ 17.000
Gasto Explotación 20% 18% 15%
Costos de Productos Variables 28% 18% 15%
MKT y Formación 3% 3% 3%
Ingresos por Servicios Veterinarios 70% 80% 95%
Ingresos por tratamientos quirúrgicos 20% 30% 55%
Medicina preventiva 30% 20%
Consultas y Tratamientos 20% 30% 25%
Procedimientos Diagnósticos 20% 20% 20%
Beneficio Objetivo 14% 16% 20%

Conociendo esta realidad es que a continuación, compartimos al menos 5 de las definiciones estratégicas y fundacionales para comenzar a hacer lo que aún no se hace: gestionar de manera eficiente las veterinarias.

1 – Entender más allá del deseo

“Nuestra vocación por la profesión veterinaria debe poder amalgamarse con las oportunidades reales que el sector nos ofrece. Hay que entender más allá del deseo; proyectar el espacio entre la vocación y la posibilidad de gestión”. Con este análisis, el médico veterinario y especialista en manejo del dolor animal, Marcelo Zysman describió su visión en cuanto a un pilar fundacional en lo que luego podría repercutir en la buena gestión de las empresas veterinarias.
Dejando en claro también que hoy “no es suficiente ser un buen médico: esto es clave y fundacional, pero no alcanza”, el referente internacional y autodefinido Gestor de Ideas ejemplificó su postura con un ejemplo bien concreto que seguramente todos los lectores de esta Revista 2+2 podrán graficar en sus mentes al compás de estas palabras. “La vocación debe ser entendida como un triángulo equilátero. En un ángulo tendremos aquello que nos gusta; y que para lograr no necesitamos más que desearlo: deseo ser veterinario porque me gusta la medicina y los animales (en ese orden). Luego, nos movemos hacia otro punto del triángulo y llegamos a vincular ese deseo con lo que hago bien o más facilidad tengo. Y es así como nos movemos hacia alguna especialidad, por ejemplo. Pero ¿Hay oportunidades reales para hacerlo? ¿Hay en mi zona potencial para la Cirugía cardiovascular, por ejemplo? Es clave tener en cuenta el tercer ángulo en cuestión: la oportunidad. Caso contrario, es aquí donde la vocación se seguirá frustrando”. En ese marco, Zysman fue contundente: “Como no analizamos el contexto, aparecen imponderables que nunca consideramos. Allí descubrimos que es necesario gestionar, hacer un análisis para ver si hay lugar para hacer de manera sustentable lo que queremos».

2 – Definir un modelo de negocio

Para avanzar sobre este punto, la opinión de Libardo Rivas Cubides, médico veterinario y consultor de clínicas veterinarias en Colombia, fue central.
“El tipo de negocio que se tiene depende principalmente de sus gastos e ingresos, además de los servicios veterinarios ofertados. Entre más especializados el centro veterinario, mayores serán los costos salariales. Entre más servicios y más especializados, mayor será la rentabilidad del centro”, completó el experto, para luego avanzar en una definición estratégica.
“En Colombia, la clasificación hoy la realizamos entre Consultorios (5 a 6 mil dólares de facturación mensual y un veterinario); Clínica veterinaria (involucra la participación de dos veterinarios y una facturación mensual de 10.000 dólares), un Hospital (4 veterinarios y 20.000 dólares mensuales) o un Hospital 7×24 (mínimo 5 veterinarios y más de 20.000 dólares de facturación al mes). Claro que cuanto mencionamos que se requiere un veterinario, damos por descontado que el modelo escogido contará también con los auxiliares y personal administrativo y de mantenimiento necesario”, reforzó Libardo Rivas Cubides.
En este punto fue clave también escuchar la opinión del médico veterinario uruguayo Hugo Ochs, consultor de clínicas veterinarias en su país y docente en la Universidad de la República. “Muchas veces llegamos teniendo la imagen de lo que queremos hacer en una de las unidades de negocio, pero no en el conjunto. Es clave tener una mirada integral de todos los aspectos; nos gusten o no nos gusten, los tenemos que hacer. Luego, manejar los tangibles y los intangibles”.
Retornando al ejemplo de Colombia y a fin de graficar el foco desarrollado por Libardo Rivas, en el Cuadro N° 1 podrán ver los números clave en base a los cuales establecer un parámetro fundacional en la gestión de las veterinarias: su punto de equilibrio. Es decir, en qué momento (con que gastos e ingresos), la veterinaria cubre el 100% de sus costos de apertura.

3 – Seguir, medir y controlar el desempeño de la veterinaria

“En un mundo tan competitivo como es el rubro veterinario hoy es obligatorio ver a la clínica como una empresa. Caso contrario, la misma va a desaparecer. Y de aquí la real importancia ya de contar un sistema de Gestión o, como mínimo, un Excel. Lo que no se puede medir, no se puede gestionar”. Así de claro fue José Luis Villaluenga, consultor de clínicas veterinarias en España y titular de Rentabilidad Veterinaria, quien avanzó sobre este concepto.
En su participación en los «Tips de 10 minutos» de esta Revista 2+2, el español enumeró los ítems sobre los cuales se deberá recoger información para darle seguimiento a la “salud empresarial de un centro veterinario”. Ellos son: instalaciones y equipamiento; personal; ingresos y gastos; clientes; precios; servicios; marketing y comunicación; formación; proveedores y competencia. “Los más difíciles son los económicos y financieros, para los cuales se pueden establecer mediciones sencillas como saber cuántos clientes activos por veterinario a jornada completa deberemos tener, cuál es la rentabilidad anual de un veterinario, el ticket medio de una visita, la cantidad de visitas al día, los ingresos mensuales y dentro de ellos, el desglose de servicios y productos”, completó Villaluenga.

4 – Definir los “momentos de la verdad” y agregar valor

Vender no está mal; no es una mala palabra, ni debería ya tener una connotación negativa entre los profesionales veterinarios. Y sobre este punto se explayó Javier Sánchez Novoa, consultor de clínicas veterinarias en la Consultora Mercader, determinando que, en la venta de productos y servicios, existen “momentos de la verdad” que no pueden ser pasados por alto en una veterinaria. ¿Cuáles son?
“Algunos son fáciles de determinar como la atención telefónica y en el mostrador o bien cuando llamamos a los clientes por recordatorios o cumplimiento de planes. También cuando exhibimos un producto, un área comercial, un salón. No es lo mismo que entre en contacto con el producto si está sucio o tiene pelos. Exhibirlo en forma ordenada y en condiciones es vender”, aseguró Sánchez Novoa. Y reforzó: “También son momentos de la verdad el buen uso de los uniformes o cuando hacen los veterinarios una escucha activa y plantean desde lo clínico rutas para el diagnóstico. Esto también es vender, tanto como cuando proponen una solución ante determinada patología. Esto ocurre cuando se envían recordatorio automáticos o cuando nos preocupamos por mantener el orden en el mostrador, el baño y los consultorios. Todo esto es una forma de vender”.
En todos estos casos, según el referente de la Consultora Mercader hay espacio para agregar valor y así lograr la diferenciación respecto de las competencias que solo basan sus estrategias en precios. “Si contemplamos a la venta como algo frío y transaccional, estaremos cometiendo un error. Debemos tomar al agregado de valor como un diferencial. Hablamos de eso que vos podés hacer, que al otro le va a costar y que al cliente lo vas a enamorar. Más emoción, menos incomodidades e inseguridades, a esa ecuación hay que apuntar”.

5 – Conocer de nuevo a los clientes

Si, así de simple de decir y compleja de ejecutar es la recomendación de Alejandra Mejía Vallejo, médico veterinaria, consultora y titular de Marketing Veterinario.
“Debemos identificar las necesidades de nuestros clientes, con acciones concretas. Siempre nos limitamos adónde vive, qué edad tiene o que enfermedad padece. Tenemos que empezar a generar preguntas, quiero que en las historias clínicas sumemos información para la gestión: quién lleva la mascota, quién toma decisiones; por quién están constituidos sus núcleo familiar, que dato valoriza el vínculo. Entre en ese vínculo de amor entre animal y propietario, el veterinario debe gestionar todo ese amor.
Vayamos a un caso concreto en el cual nuestra entrevista describe un posible perfil: “Ana, es soltera, tiene 35 años, tiene un perro, le gusta ir a lugares especiales, come carne, le gusta socializar, es deportista y tiene un posgrado, trabaja en una Universidad es amante de su mascota. Pere Mercader. Pet Lovers deberían tener un porcentaje mayor. Nos van a venir a visitar. No tiene hijos, tiene novio y valora mucho a los amigos”.
¿Qué vas a hacer tu para mantener el vínculo? ¿Qué servicios le ofreceremos?
Respecto de este punto, fue nuevamente clave la palabra de Hugo Ochs: “Muchas veces los propietarios no pueden evaluar la calidad de nuestro servicio médico o diagnóstico, pero sí pueden evaluar nuestra buena presencia, amabilidad, cortesía, puntualidad, tanto como nuestra sensibilidad y credibilidad», explicó. Y reforzó: “Hoy la empatía y la escucha activa son parte estratégica de nuestro trabajo”.

Bonus Track:

Declararle la guerra a la baja rentabilidad

El ciclo de «Tips de 10 minutos» generado desde esta Revista 2+2 (www.dosmasdos.com.ar) contó también con la participación de Javier Paoloni, médico veterinario especialista en cardiología de animales de compañía, titular de Veterinaria Vida, en Río Cuarto, Córdoba, quien aportó su propia experiencia personal para llevar adelante este emprendimiento de manera sustentable.
“Le he declarado una guerra personal a la baja rentabilidad. Y para ello fue clave empezar a combinar las habilidades médicas, con otro tipo de habilidades y estrategias vinculadas al marketing y la comunicación”, inició Paoloni. Y avanzó: ““Desde que incorporamos una estrategia de negocios apuntalada en acciones de marketing en 2009-2010, hemos logrado pasar de una tasa de retorno del 20% al 80% en nuestra veterinaria. Es decir que, por cada 100 personas que visitan esta veterinaria, 80 se transforman en cliente activo de la misma”, compartió Paoloni. Y reforzó: “Y eso no es todo, sino que también conseguimos que aumente el ticket por cliente. Gracias a esto, pudimos sumar más personal, invertir en equipamiento y capacitación profesional y disfrutar de lo que hacemos. Creo que todos los veterinarios del mundo tenemos las herramientas para llegar a la Felibilidad, un híbrido y felicidad y rentabilidad. Y con 25 años de carrera, les aseguro que haciendo este Mix”.

La comisión directiva de AVEACA decidió que su Congreso Nacional se realizará de manera virtual, los próximos 17 y 18 de septiembre.

En sintonía con su estrategia de federalizar el acceso permanente a la información por parte de los médicos veterinarios argentinos especializados en la atención de animales de compañía, la comisión directiva de AVEACA decidió que su Congreso Nacional se realizará de manera virtual, los próximos 17 y 18 de septiembre. Los interesados en acceder a más información pueden acceder a la misma ingresando en www.aveaca.org.ar.
“La declaración de pandemia por Coronavirus-Covid19 emitida por la Organización Mundial de la Salud (OMS), llevó a que muchos procesos se adapten y la realización de nuestro evento anual, no es la excepción”, le explicó a esta Revista 2+2 la actual presidenta de AVEACA, Silvina Muñiz. Y agregó: “Se trata de una propuesta diferente, en la cual los veterinarios podrán simular su participación como si estuvieran físicamente en el Congreso, recorriendo los stands y accediendo a cinco salas de capacitación simultáneas, con la participación de disertantes de primer nivel local e internacional”.
Desde AVEACA destacaron el acompañamiento de empresas como MARS y Boehringer Ingelheim, a la vez que destacaron que la iniciativa contará con la posibilidad de participar de sorteos y distintos formatos de participación.
“Las distintas asociaciones de especialistas tendrán su espacio y los asistentes podrán capacitarse también en temas como el bienestar animal, la gestión de las clínicas veterinarias y el avance en el conocimiento de los animales exóticos, entre otros”, explicó Silvina Muñiz. Y reforzó: “Tenemos muy buena aceptación por parte de nuestros socios y también de profesionales del interior del país que comienzan a asociarse con el objetivo de acceder sin costo adicional a participar de este Congreso. Estamos apostando por realizar algo nuevo y que agregue valor, en un contexto en el cual los veterinarios debemos seguir capacitándonos”.
Más allá de esto y luego de destacar el crecimiento de AVEACA en los últimos años, su expansión en el mundo digital incluso relanzando la Revista Praxis (ver en www.aveaca.org.ar) y federalización de la mano de eventos de capacitación On Line junto con la Federación Veterinaria Argentina, Silvina Muñiz invitó a la industria y a los veterinarios especializados en Animales de Compañía a sumarse al Congreso Virtual.

Conferencias sobre Gestión de Veterinarias

Entre las distintas salas que darán forma al Congreso Nacional Anual que AVEACA realizará de manera virtual, se destaca la participación de esta Revista 2+2, en el marco de una serie de capacitaciones que se realizarán el 17 de septiembre, orientadas específicamente a la Gestión de Veterinarias. ¿Cuáles son esos contenidos? ¿Quiénes serán los disertantes?

  • Gestión veterinaria en primera persona. ¿Cómo y para qué? Luciano Aba (Revista 2+2) y Javier Paoloni (Veterinaria Vida).
  • Autodiagnóstico de la Salud Empresarial de mi veterinaria – José Luis Villaluenga (Consultor Rentabilidad Veterinaria, España).
  • ¿Está mal vender en mi veterinaria? – Javier Sánchez Novoa (Consultora Mercader).
  • Enamorar a los clientes, el desafío que viene – Alejandra Mejía Vallejo y Daniela Jiménez (Marketing Veterinario, Colombia).

Analizamos junto al MV Carlos Mucha el contexto actual que vive la sociedad en torno al COVID19 y cómo el mismo puede incluso potenciar el rol de los veterinarios en el alerta temprana de enfermedades.

Luciano Aba
@aba_luciano
luciano@motivar.com.ar

«La relación con el dueño de la mascota se basa en la confianza y eso se gana con el tiempo.»

Luego de la vorágine de informaciones, cambios y transformaciones que se han vivido en los últimos meses, decidimos hacer un alto para dialogar con el médico veterinario Carlos Mucha, referente local en el ámbito de la medicina veterinaria orientada a los animales de compañía y primer disertante convocado para hablar de manera virtual con los veterinarios no bien iniciada la pandemia.
“La realidad es que esta pandemia encaja perfectamente en la definición de Cisne Negro. Es decir, algo totalmente inesperado y con un terrible impacto tanto en lo social, como en lo económico”, le aseguró Carlos Mucha a esta Revista 2+2 en un mano a mano exclusivo. Y agregó: “Claro que las implicancias de esta realidad en todos los aspectos son negativas, pero si lo vemos desde el punto de vista de nuestra profesión -y siendo optimistas- podemos decir que al ser considerado un servicio esencial pudimos seguir trabajando. Y ese no es un tema menor. Estimo también que la pandemia increíblemente también nos podrá beneficiar en el mediano y largo plazo”.
También interesante fue conocer cómo este líder de opinión, referente global en cardiología veterinaria y ex presidente del Consejo de Veterinarios de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, pudo adaptarse a una nueva realidad, lejos de los viajes y las presentaciones presenciales que solían definir su agenda laboral.

Más de cuatro meses de cuarentena nos dejan a los médicos veterinarios un mensaje muy fuerte, tanto consciente como inconscientemente: la clave del éxito es la prevención.

“Para mí en particular fue de entrada algo muy fuerte. Mi calendario de viajes por charlas ya estaba cubierto para casi todo el año, y esto implicó poder hacerlo solo los primeros tres meses, llegando de México el 17 marzo, o sea ya casi con el cierre del aeropuerto”, nos contó Carlos Mucha, quien también avanza con su proyecto B2Vet (Business to Vet, detallado en la Nota adjunta). Y avanzó: “En nuestros cursos o talleres promovemos siempre una interacción fuerte con los asistentes, buscando la participación activa. Al tener que pasar al modo “virtual” uno no puede “ver y sentir” al asistente, y eso implica un cambio hasta en la forma de dar las charlas. Ya en todos estos meses estamos acostumbrados y también nos dimos cuenta, que por ejemplo trabajando con grupos de menos gente (15-20), podemos lograr un poco más de interacción entre todos. Pero como dice la frase, el cambio es inevitable, el crecimiento opcional. Así que hay que crecer”.

Revista 2+2: ¿Por qué creés que este contexto puede tener consecuencias positivas sobre la actividad?

Carlos Mucha: Esta situación sin dudas nos permitirá trabajar más ordenados en relación con las consultas con turnos, una modalidad a la cual los clientes sin dudas se han adaptado en estos tiempos.
Personalmente y tal como lo hemos estado diciendo en las últimas conferencias virtuales que compartimos con veterinarios de toda la región, pienso que estas “cuarentenas” han potenciado el vínculo entre los propietarios y sus mascotas, hecho que sin duda posiciona aún mejor al médico veterinario frente a la sociedad.
Sirva solo como ejemplo lo que sucedió en los refugios de mascotas en Nueva York, Estados Unidos, donde hubo un récord de adopciones. Todo el mundo quería una mascota para sobrellevar la cuarentena.
Y sin ir tan lejos, aquí en nuestro país hubo un aumento terrible en la demanda de cachorros. Tal es así que muchísimos criaderos ya estaban planificando venta con reservas.

¿Cuáles de las transformaciones que se sucedieron en los últimos tiempos considerás que verdaderamente van a durar en el tiempo?

Nuestras charlas hablaban de “plan-demia”; de un tiempo en donde el veterinario podría desarrollar una actividad de planificación respecto de cómo venía trabajando y qué podría hacer mejor en el futuro.
Más de cuatro meses de cuarentenas nos dejan un mensaje muy fuerte, tanto consciente como inconscientemente: la clave es la prevención. Debemos como veterinarios implementar esta visión en la práctica y cambiar uno de los paradigmas de la profesión.
Hace un tiempo hacíamos una encuesta entre los colegas, pidiéndoles que pregunten algo muy simple a sus familiares y amigos: ¿cuál es el rol, la función del veterinario? Y la gran mayoría de las respuestas era “curar a los animales”.
Este concepto está instalado en la gente, y la verdad también en nosotros, pero no deja de ser “reactivo”: reaccionamos ante un enfermo. Mi sugerencia es pasar a un rol “proactivo”, en donde trabajemos en la educación de la sociedad y, de ese modo, anticiparnos y prevenir las enfermedades.
Resumiéndolo en una frase, curamos en salud. De allí que piense que el bombardeo de mensajes acerca de la prevención en estos tiempos de COVID19 puede ser una oportunidad para nosotros, los veterinarios.

¿Cómo viste que los veterinarios transitaron este momento histórico en su vínculo con pacientes y clientes?

El miedo o incertidumbre de los dueños ante la situación general, sin dudas se trasladó a lo que podría ocurrir también con sus mascotas. No directamente por el COVID19, pero sí pensando en lo importante que son para sus dueños.
Aquí el veterinario juega un rol clave en la contención de los propietarios.
Si bien estamos formados en la ciencia dura profesional, la contención, creación de un vínculo de confianza, empatía y la escucha activa son estratégicas.

¿Creés que la pandemia cambió el perfil de los clientes de las veterinarias? ¿Qué buscan hoy las personas en los profesionales?

El profesional veterinario está muy bien formado técnicamente y responde -con creces- a esos requerimientos. Pero hoy, el vínculo entre cliente y paciente se acentúa cada vez más.
Es decir, cubrimos técnica y profesionalmente lo que requiere la mascota, pero debemos trabajar -y cada vez más- en los requerimientos de los clientes.
Por eso presentábamos en las charlas la pregunta: ¿qué busca un propietario de nosotros?
La relación médico – dueño, se basa en la confianza. Y eso no se compra, ni vende, se gana en el tiempo.
Precisamos entender a la gente, ser empáticos, tener una actitud no solo en lo que decimos con palabras, sino en lo que dice nuestra postura corporal y gestos… Nuestro rol como veterinarios es el de ser agentes de salud, y en el caso de mascotas, esto repercute directamente en la vida de sus dueños.
Por eso afirmamos que nuestra tarea es la de mantener un vínculo fuerte con ellos.

¿Cuáles son tus expectativas una vez culminado el contexto actual?

La profesión veterinaria encuentra luego de la pandemia una nueva oportunidad de posicionarse donde realmente debe estar.
Como todas las cosas, seguro habrá varias opiniones o puntos de vista, muchos pueden decir que los aspectos económicos serán muy malos, pero desde mi visión, el vínculo entre gente y mascotas se incrementará luego de la pandemia.
Si todos estamos pensando que se vienen tiempos duros económicamente hablando, y habrá que pensar muy bien en que gastar… no tengo dudas de que una de las primeras cosas que se vendrá a nuestra mente serán nuestras mascotas.

Telemedicina y RCP

Más allá de su posicionamiento como líder de opinión y expositor en los principales congresos de cardiología veterinaria, Carlos Mucha avanza desde hace ya más de 9 años con un sistema de telemedicina que se ha ido perfeccionando con el tiempo.
“Hoy tenemos una empresa ya instalada en México y Chile con el Grupo B2Vet (Business to Vet) en donde además de telemedicina, estamos con cursos, asesoramientos y trabajando con veterinarios y algunas empresas del sector principalmente en áreas de nicho, ya que estimamos que tienen un gran potencial de desarrollo”, le explicó Carlos Mucha a esta Revista 2+2. Y agregó: “Sumado a eso estamos en un proyecto de biotecnología con Taiwán, en donde debíamos estar allí en marzo, pero ahora se reprogramo para octubre”. Los interesados en acceder a más información pueden ingresar en www.b2vet.com.

Zoetis Argentina difundió entre la comunidad veterinaria el arribo al país de Cytopoint, el primer anticuerpo monoclonal desarrollado y aprobado para hacer frente a la dermatitis atópica canina.

Por medio de una serie de conferencias virtuales, Zoetis Argentina difundió entre la comunidad veterinaria el arribo al país de Cytopoint, el primer anticuerpo monoclonal desarrollado y aprobado para hacer frente a la dermatitis atópica canina.
“Es el primer anticuerpo monoclonal con licencia de uso en medicina veterinaria”, le explicó a esta Revista 2+2 la MV. Juliana Stalzer, referente técnica de la unidad de Animales de Compañía de Zoetis Argentina.
Y agregó: “Es un anticuerpo monoclonal que se dirige y neutraliza específicamente a la IL-31 canina, una importante citoquina implicada en el envío de la señal del prurito al cerebro en la dermatitis atópica; tiene un impacto mínimo en las funciones inmunes normales del perro”.
El producto funciona como los anticuerpos naturales y se elimina a través del proceso de catabolismo, de la misma forma que la degradación normal de las proteínas, y con una implicancia mínima del hígado o los riñones. Empieza a actuar desde el primer día, proporcionando de 4 a 8 semanas de alivio de los síntomas de la dermatitis atópica canina.
“La administración en la clínica garantiza el cumplimiento del tratamiento y la única vía de aplicación es la inyectable, subcutánea. No se debe utilizar en gatos. Se trata de un anticuerpo monoclonal “caninizado”: en un 92% es un anticuerpo canino”, resumió Stalzer.

Nueva herramienta para los veterinarios

A comienzos de julio realizó el prelanzamiento de la nueva tecnología (también On Line) junto al grupo de dermatólogos veterinarios líderes de opinión que acompañan las iniciativas del laboratorio en esta materia.
Luego, la convocatoria se amplió a toda la comunidad veterinaria con dos conferencias a cargo de reconocidos profesionales, como el Dr. Luis Ferrer (Universidad Autónoma de Barcelona, España) y el Dr. Ronaldo Lucas (Universidad de San Pablo, Brasil). “Fueron dos buenas oportunidades para hablar de Cytopoint y su uso práctico, casuística y análisis de casos clínicos, tanto para estar al tanto de los futuros desarrollos en el campo de la veterinaria, como también de la medicina humana”, resumió Juliana Stalzer.
El producto estará disponible en la Argentina en las presentaciones de 20.0 mg y 40.0 mg. Se debe conservar entre 2°C y 8°C y es de un solo uso una vez abierto, ya que no contiene conservantes.

La buena comunicación

Más allá de destacar que Cytopoint comienza a actuar en 24 horas y el efecto se mantiene durante 30 días o más después de una sola inyección, Stalzer hizo hincapié en que en el sitio web https://ar.zoetis.com ya se encuentra disponible la información completa sobre el producto, con materiales tanto para los veterinarios, como para poder entregarle a los dueños de las mascotas.
“Entendemos que el propietario de este tipo de pacientes cumple un rol fundamental en el cumplimiento de los tratamientos y en la determinación del intervalo de aplicación de Cytopoint; es por eso que es especialmente importante su buena interacción con los veterinarios. Desde Zoetis generamos materiales específicos para acompañar esta realidad”, concluyó nuestra entrevistada.