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CARPOVE emitió un comunicado en el que transmite su preocupación por la difusión de imágenes y contenidos audiovisuales en los que aparecen personas utilizando productos veterinarios para tratar o prevenir el coronavirus. A continuación, su descargo.

Como parte de la industria veterinaria e interesados por la salud de las personas, expresamos nuestro repudio frente a esta información errónea, confusa o malintencionada.

Los productos conteniendo ivermectina, para su uso en personas, deben estar aprobados por la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) y los productos conteniendo ivermectina, para su uso en animales deben estar aprobados por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), los cuales se utilizan para el control de ciertos parásitos internos y externos en varias especies de animales.

Reconocemos que ha habido un aumento en la visibilidad pública del principio activo ivermectina después de los anuncios y avances científicos que se vienen desarrollando durante la pandemia sobre los efectos de este producto en el SARS-CoV-2 en ambiente de laboratorio. No obstante, las personas nunca deben tomar medicamentos veterinarios, ya que la autoridad sanitaria, SENASA, solo ha evaluado su seguridad y efectividad en las especies animales específicas para las que están etiquetados.

Reconocemos los momentos difíciles por los que estamos transitando, pero confiamos en que la ciencia está trabajando sin descanso por llegar a una solución que nos pueda aliviar.

Por la Cámara Argentina de la Industria de Productos Veterinarios (CARPOVE)

El minucioso manejo diario de los ingresos y egresos puede ser una gran ventaja y una fuente de información financiera de las veterinarias.

Por Virginia Carrazana

Dos de los rasgos que distinguen al veterinario clínico es el amor que tiene hacia los pacientes y su poco conocimiento sobre cuestiones referidas a lo económico o financiero del emprendimiento. Esto último se vuelve importante cuando tiene su propio negocio y necesita saber si el mismo es rentable o no.
Si bien existen diferentes herramientas e indicadores, el arma más simple y que está al alcance de todos para administrar esta cuestión es la caja diaria. Ya sea que se utilice un programa de gestión o una simple planilla de Excel, siguiendo unos simples pasos se puede tener mucha información a partir de ella.
Como sabemos, la caja diaria se divide en Entradas y Salidas. Tanto para una como para otra, es relevante dividir la información en “conceptos”.
Esto quiere decir, clasificar a cada ingreso o egreso con una categoría.
Por ejemplo, en el área de ingresos tendremos conceptos como “consultas”, “vacunas”, “certificados de salud”, etc.
En egresos, incluiremos salidas en concepto de “honorarios”, “proveedores”, entre otros.
Esta disgregación es fundamental para poder tener una noción de cómo ingresa y egresa el dinero en nuestro negocio.
Además, esta división es importante ya que, como sabemos, no todos los ítems tienen el mismo margen de rentabilidad por lo cual, contar con datos que revelen mes a mes cómo ingresa el dinero, nos da una idea de qué áreas necesitamos potenciar en nuestra veterinaria para aumentar las ganancias.
Por otra parte, es vital que en los gastos incluyamos todo; desde los gastos del día a día hasta alquiler, en caso de que el local no sea propio; impuestos, servicios o gastos bancarios.
Asimismo, discriminar adecuadamente los egresos nos permite, entre otras cosas, poder dividir entre costos fijos y variables y el margen de rentabilidad que necesitamos tener y así determinar el punto de equilibrio del negocio.
Este punto determina el nivel de ventas necesario para que el emprendimiento cubra tanto los costos fijos como los variables.
En este punto no hay pérdida ni ganancia; todo lo que ingresa, egresa.

A mirar las tendencias

Además, identificar el ingreso y egreso del dinero en un período dado nos muestra el “flujo de caja” y eso solo es un pequeño informe financiero de nuestro negocio ya que nos permite ver su comportamiento en ese lapso en estudio. La diferencia entre las entradas y salidas se conoce como saldo o flujo neto. Si el saldo es positivo significa que los ingresos fueron mayores que los egresos o gastos y, si es negativo, significa que hubo más gastos que ingresos. De esta forma, lograr un flujo de caja detallado le da seguridad financiera a nuestro negocio, ya que permite encontrar posibles pérdidas.
Por otro lado, el Flujo de Caja nos permite conocer la liquidez del negocio, es decir, la capacidad de los activos de convertirse en dinero en el corto plazo y, a partir de allí, poder tomar decisiones en nuestra veterinaria, como ser:
¿Cuántos insumos podemos comprar? ¿Podemos cubrir los pagos en las fechas de vencimiento? ¿Tenemos excedente de dinero para invertir?
Estas dos últimas preguntas están relacionadas, ya que tendremos dinero para invertir, siempre y cuando hayamos podido afrontar los pagos o deudas en las que hayamos incurrido. Existe un índice muy útil para conocer esta situación y es el denominado ratio de liquidez.
Este indicador pone de manifiesto la capacidad de la empresa para hacer frente al pago de las deudas que vencen en el corto plazo. Para poder calcularlo debemos tener en cuenta:

  • El activo corriente, que está formado por los bienes y derechos que, o son líquidos (dinero en caja o bancos) o se pueden hacer líquidos fácilmente (existencias, deudas de los clientes u otros a corto plazo o inversiones financieras a corto plazo).
  • El pasivo corriente, que está formado por todas las deudas que vencen en el corto plazo, es decir, en un período de tiempo inferior a un año).
    Su fórmula es sencilla: activo corriente/pasivo corriente.

¿Qué quiere decir?

Genéricamente, podemos decir que el índice indica cuántos pesos tiene nuestro negocio en bienes y efectivo por cada peso que tiene de deuda en el corto plazo.
A modo de ejemplo, si el índice arroja un valor de 1,8 implica que el negocio cuenta con 1,8 pesos de activo corriente por cada peso de deuda.
Vemos entonces que el cociente debe arrojar como valor mínimo “1”; esto indicaría que el activo y el pasivo corrientes son iguales.
Cuando el valor es menor que 1, el pasivo corriente es mayor que el activo por lo que el negocio tiene más deudas que ingresos en el corto plazo. Sucede a la inversa en caso de que el valor sea mayor que 1.
Si bien este no es el único indicador que podemos obtener de la caja diaria, lo consideramos muy útil por la información que brinda.
Como vemos, llevar la caja diaria en forma minuciosa puede ser una gran ventaja y una fuente de información financiera de nuestra veterinaria.

Con motivo del festejo del Día del Veterinario en Argentina, el laboratorio ofreció a más de 2.000 profesionales el acceso exclusivo al show estreno mundial de Martín Bossi llamado “Clandestino”.

Al tanto de la situación que vive el mundo a causa de la pandemia por COVID19, desde el Laboratorio Zoovet se replantearon diversas actividades desde su equipo de Marketing a lo largo de todo el año.
En ese marco, vale destacar lo que fue la acción propuesta para el Día del Veterinario en Argentina, ofreciendo a más de 2.000 profesionales el acceso exclusivo al show estreno mundial de Martín Bossi llamado “Clandestino”. “Acordamos con la producción la compra del preestreno del show, en una función privada y exclusiva para Zoovet que comprendía 2.000 entradas para nuestros clientes, empleados y proveedores. Se elaboró un instructivo para poder acceder al canje de la entrada, y también un video invitación grabado exclusivamente por Martín Bossi. El show fue un éxito total y los comentarios un incentivo para seguir adelante y pensar en ideas superadoras. Lo importante es convencerse en nuestra mente y corazón que cosas grandes nos esperan”, aseguraron desde el laboratorio ubicado en Santa Fe.

Lo mismo ocurrirá este domingo 20 de septiembre cuando, desde las 19 horas, los que se inscriban podrán ver un show en vivo del Grupo Los Palmeras, vía YouTube Live. Los interesados en comenzar a recibir la primavera de la mano de Zoovet, pueden ya registrarse en: www.zoovet.com.ar/es/los-palmeras. Desde allí, se les compartirá el enlace correspondiente.

¿QUERÉS RECIBIR LA PRIMAVERA VIENDO A LOS PALMERAS EN VIVO?
Hacé click acá

Asimismo, a fines de julio el laboratorio también realizó un encuentro vía ZOOM para sus distribuidores bajo el lema “reunión de amigos”, con el objetivo de reencontrarse, generar un espacio de intercambio, ponerlos al tanto a los distribuidores de las novedades del sector de la mano de Luciano Aba, director de MOTIVAR y esta Revista 2+2 y también dar a conocer novedades del laboratorio y próximos lanzamientos a cargo de Enrique Ariotti, presidente de Zoovet.
“Les hicimos llegar a cada uno de nuestros distribuidores una caja sorpresa que solo podían abrir el día del evento con artículos comestibles de primera calidad y nuestro vino, del cual pudieron conocer más gracias a la presencia del enólogo en la reunión de la bodega Staphyle”, agregaron.
El «toque Zoovet» se lo dio la presencia de Claudio Rico, humorista e imitador, quien desde el principio se hizo pasar como un distribuidor más y luego con sus destacadas imitaciones (turco Asis, Flor de la V, Guillermo Coppola, Negro González Oro, entre otros), trajo anécdotas del viaje compartido con los distribuidores en 2019 y bromeó a más de uno con distintas cuestiones. Como cierre, se realizó un sorteo de un Smart TV 65’’ 4K que fue ganado por Distribuidora Luis Pasteur S.R.L. de Tres Arroyos (Buenos Aires).

Sponsor destacado en el Latam Business Veterinary 2020

Con una destacada participación y más de 80 becas entregadas a veterinarios dedicados a la atención de animales de compañía tanto en Argentina como en otros países de la región, el laboratorio Zoovet es un jugador destacado en el Latam Business Veterinary que en 2020 se lleva adelante de manera virtual.
Más allá de auspiciar distintos espacios y acompañar la formación de profesionales y distribuidores en management veterinario, Zoovet también desarrolló una charla técnico comercial a cargo del M.V. Marcial Gammelgaard. ¿El tema elegido? «Tratamientos combinados, una opción más eficiente».
La apuesta de Zoovet por el Latam Business Veterinary 2020, un refuerzo más del crecimiento de la empresa en la región.

Si bien la percepción de un perro o un gato como integrante de la familia no es nueva, su humanización ha generado grandes cambios, como puede observarse en el segmento de alimentos para mascotas. ¿Qué modificaciones trajo la pandemia?

La vestimenta y los accesorios, las costumbres hogareñas y las elecciones alimentarias para con las mascotas develan la humanización que los dueños le otorgan al animal, especialmente a perros y gatos. En el caso puntual de la alimentación, ¿qué es lo que lleva a elegir un producto por sobre otro?

El comprador, en este caso, no es quien lo consume y quien sí lo hace no expresa verbalmente su opinión, aunque bien puede hacerlo a través de otras vías (rechazo a comerlo, aspecto general, problemas de salud). Por este motivo, en el momento de la elección, las variables que deben tenerse en cuenta son diversas y conformes a las necesidades de ambas partes.

Como punto de partida, Ricardo Castellano, docente del Máster Internacional en Tecnología de los Alimentos (Facultad de Agronomía de la UBA y Universidad de Parma) y creador de una línea premium de alimentos para mascotas, señala que, en principio, lo básico es que el alimento cumpla con su función de suplir la energía y la nutrición completa que requiere la mascota. Una vez cumplida esta premisa básica, el decisor busca otros atributos tangibles, como la forma, el tamaño, la textura, el color, el aroma e, incluso, el packaging, ya que evalúa en función de la practicidad o la facilidad para el transporte y el almacenado en casa.

Pero, en esta relación estrecha que muchos dueños establecen con sus mascotas, los atributos intangibles también son grandes protagonistas, ya que responden a los afectos y a las creencias registradas en lo más profundo del inconsciente: «La pregunta ̔¿por qué quiero este alimento y no otro?ʼ responde a la felicidad de poder optar y conseguir un alimento que no solo nutra, sino que me dé tranquilidad, confianza o alegría de haberlo conseguido. El atributo más importante para nuestra mascota es la nutrición saludable y, para el dueño, que cumpla con las expectativas de sus creencias», reflexiona Castellano, quien brindará junto a otros especialistas en petfood el curso «La industria de la producción de alimentos para animales», durante cuatro jornadas pautadas por videoconferencia para octubre y noviembre. (ver recuadro)

Acerca de las diferencias entre la alimentación natural o la elección por un alimento balanceado, Castellano señala que la alimentación tradicional debería tener una variedad en la preparación similar a la que utilizamos los humanos para poder garantizar que la nutrición sea completa ya que, de otro modo, si siempre se prepara un alimento a base de pocos ingredientes, se puede caer en deficiencias de vitaminas y minerales, que causan trastornos en la salud. Por este motivo, un alimento balanceado se inscribe en una oferta que reúne equilibrio y practicidad, como punto de partida.

En caso de optar por un alimento balanceado, Castellano aconseja adquirir uno que también sea completo, algo que solo logran las marcas estándar, premium o superpremium, además de tener en cuenta la opinión del veterinario, el profesional indicado para recomendar una dieta específica para cada mascota en particular.

De tendencias y pandemia

Las tendencias actuales siguen dos caminos. El de la elección de la persona que decide y compra el alimento, y el de las necesidades de los animales. En relación a la primera, que transita en la línea de la humanización, hay tendencias relacionadas con la sustentabilidad —ya que muchos compradores buscan que la comida de sus mascotas cumpla con los estándares fijados para la propia— y la trazabilidad de los ingredientes para garantizar calidad, y otras, con que los alimentos sean genuinos, prácticos y respondan a la sensación de que un alimento haya sido realizado con cuidado, como si fuera casero.

Llevando esta tendencia al extremo, aquellos dueños que siguen una dieta vegetariana pueden querer plasmar esta filosofía a la hora de alimentar a sus amigos caninos o perrunos. Pero, sin abrir juicios de valor, Castellano indica que si bien es posible alimentar mascotas con dietas veganas, las formulaciones deberán estar muy bien calculadas para evitar deficiencias en algunos microcomponentes, como los aminoácidos: «Los estudios científicos y las publicaciones de universidades todavía no han publicado que sean mejores; es decir, son similares, pero aún es un segmento nuevo que responde mucho más a la necesidad del comprador que a la del animal».

Y, como sucede con otros temas, la alimentación de las mascotas no ha quedado excluida del tema que atraviesa al mundo: la pandemia por COVID-19. Sin dudas, ha generado una revinculación con las mascotas para quienes ya tenían una o máso la compra o adopción de algún gato o perro, dado que el hecho de estar en casa permite iniciar el camino con mayor facilidad y con momentos para acordar la crianza y generar costumbres. «La pandemia profundizó el vínculo y generó el estar más atento a sus necesidades y comportamientos. Por otro lado, se están incrementando todos los servicios que requerimos, incluyendo las compras realizadas por las redes sociales u online«.

Percepción vs. realidad

Sobre las dudas que algunos compradores pueden tener con respecto a si un alimento para mascotas cumple con las bondades expresadas en una campaña publicitaria (este rubro no escapa a ello), Castellano señala que, como sucede comúnmente, hay empresas que hacen las cosas correctamente y otras que no tanto, pero que, en el caso de las mascotas «no podemos sostener una nutrición deficiente porque el animal lo expresa directa o indirectamente».

Lógicamente las fotografías tanto de los ingredientes como de las mascotas que ilustran campañas y envases siempre buscan la perfección, por ello, lo importante es asegurarse de que las empresas tengan certificaciones de calidad que garanticen de manera auditada y que las cumplan. Buenas prácticas de manufactura, normas ISO y normas estandarizadas de otros países, auditadas por las autoridades sanitarias locales, son una forma de garantizar lo que está dentro del envase. «Pensemos que obviamente no habrá un filete de salmón, pero sí habrá salmón de una manera entera y que permita aprovechar el ingrediente cumpliendo con los requerimientos necesarios; en las empresas que trabajan bien, eso es una realidad», concluye Castellano.

De esta manera, el mercado de producción de alimentos para mascotas tiene grandes oportunidades, ya sea a través de las elecciones relativas al tipo de producto o del surgimiento de canales de venta alternativos que favorecen el incremento de las ventas.

Fuente: MITA – Máster Internacional en Tecnología de los Alimentos

Curso por videoconferencia

La Industria de la Producción de Alimentos para Animales

Ricardo Castellano, docente del Máster Internacional en Tecnología de los Alimentos (Facultad de Agronomía de la UBA y Universidad de Parma) y creador de una línea premium de alimentos para mascotas, brindará junto a otros especialistas en petfood el curso «La industria de la producción de alimentos para animales», durante cuatro jornadas pautadas por videoconferencia para octubre y noviembre.

El curso tendrá lugar los días 27 y 28 de octubre y 3 y 4 de noviembre, de 14:00 a 18:00.

El  Máster Internacional en Tecnología de los Alimentos (MITA) provee conocimientos y competencias necesarias para la elaboración de proyectos de implementación tecnológica en el sector de los alimentos, para evaluar e interpretar problemáticas de proceso y de control, para elaborar y aplicar las normativas de las propiedades nutritivas de los alimentos, y para realizar proyectos de factibilidad de los procesos tecnológicamente avanzados y económicamente convenientes.

El MITA cuenta con el respaldo de la Universidad de Parma y la Facultad de Agronomía de la UBA, además de estar acreditado por la Unión Europea, lo que le otorga al título validez en todo el territorio europeo y a nivel internacional. Asimismo, la FAUBA acredita al MITA a otorgar el certificado de Posgrado en Alta Dirección en Tecnología de los Alimentos.

Para más información:
infomita@agro.uba.ar
www.mita.com.ar

La Cámara Argentina de Distribuidores de Productos Veterinarios anunció que en los últimos meses ha sumado nuevo socios a sus filas.

La Cámara Argentina de Distribuidores de Productos Veterinarios anunció que en los últimos meses ha sumado nuevo socios a sus filas. En definitiva, las empresas que hoy conforman CADISVET son: Agropecuaria Almafuerte; Arcuri; CTO; DFV; Distribuidora Comercial; El Caldén; El Federal Veterinario; El Indio; El Tala; Esperanza Distribuciones; Finelli; Insumos Alberti; Kronen; Merlo DV; Muñoz; Panacea; Productos Ganaderos; RepreVet; Tarazi; TEA; Vetacord Comercial y VIA. Sobre todos ellos, ya hay información en www.cadisvet.com.ar.

Acuerdos estratégicos

Los socios de CADISVET llegaron a un acuerdo en cuanto a la necesidad de fortalecer a la entidad en su vinculación institucional frente no solo a la industria de laboratorios, sino también del Senasa, de las entidades veterinarias y demás organismos o instituciones públicas y privadas ligadas al segmento. Si bien seguramente no será en el corto plazo, los distribuidores también se entusiasman con la posibilidad de contar con estadísticas propias, no solo en cuanto a los costos logísticos y de la operatoria actual, sino también sobre los mercados en los cuales todos ellos participan.
En lo inmediato, una de las primeras acciones estuvo ligada a tomar contacto con las autoridades oficiales en la búsqueda de lograr que se avance con la receta electrónica para la comercialización de ketamina.
Asimismo, fue destacado por diversos miembros de la Cámara el interés por trabajar junto con el Senasa y los laboratorios en una estrategia para avanzar en la identificación con código de barras y trazabilidad de los productos veterinarios.
Diversos son los planteos y los desafíos que los socios de CADISVET tienen por delante. Este acuerdo inicial sin dudas que le otorga la fortaleza que esperaba hace un tiempo atrás y que buscará consolidarse en los próximos meses.

El MV y especialista en gestión Nacho Mérida reflexiona: ¿es la profesión veterinaria moderna? ¿sabe adelantarse a los retos que se presentan? Las crisis son catalíticos de los cambios, ¿qué puede ocurrir a la profesión veterinaria tras esta crisis sanitaria mundial?

Nacho Mérida Isla
Veterinario – Consultor en gestión veterinaria
nacho@assisvba.es

Hace tiempo que no me siento a escribir, en esta nueva sociedad moderna de hoy en día, la información tiene que ser servida en pequeñas cápsulas y en formato de video. Cada vez tenemos menos tiempo para sentarnos a dedicar 5 minutos a nada.

No es culpa nuestra, las películas modernas tienen cambio de plano cada 3 segundos, el «timeline» de las redes se renueva de manera infinita, los niños deben ser estimulados constantemente y han perdido el derecho a aburrirse o tener que usar su imaginación, la solución al problema tiene que ser inmediata y si no… lo cuento a los cuatro vientos en redes para dañar tu imagen, sin importar si es cierto lo que cuento, sin apoyarlo en datos o sin ponerlo en contexto. Además, si alguien opina diferente a mi está equivocado, y no voy a rebatirlo con datos y argumentos, voy a hablar mal de su persona.

Parece que estoy poniendo la venda antes de la herida y en parte es cierto. Hace poco cumplía 20 años como veterinario, lo cual parece poco, pero es la mitad de una vida. Y aunque he visto cambios en la profesión, lo cierto es que los términos que me vienen a la cabeza cuando pienso en esta profesión mía y de tantos otros son dos; conservadora y reactiva.

De nuevo, antes de que nadie se ofenda, es mi opinión basada en mi experiencia, que seguro que es diferente a la de otro. Ser conservador es que te gusta mantener el status quo, respetar las tradiciones o que te aferras a un pasado que nunca volverá. El ser reactivo implica que cuando ocurre algo, buscas cambiar para adaptarte, también puede significar que esperas hasta que algo ocurre para cambiar, sin prever (la cigarra y la hormiga).

Sin embargo, cuando se combinan las dos características y las planteas en un mundo global, cambiante, elástico… la veterinaria va un paso por detrás de los tiempos. Reaccionando a los cambios que le son impuestos desde fuera. Y rápidamente busca volver al status quo previo. Tras la urgencia sanitaria, algunos veterinarios quieren volver a trabajar sin cita previa, la solución a los problemas es volver a la fiscalidad anterior, la crisis de personal de los centros se soluciona con un convenio colectivo, fundamental para mejorar las condiciones laborales de los trabajadores durante el siglo XIX-XX, pero que en el siglo XXI es una herramienta arcaica. Podría seguir con los ejemplos, pero se reconoce un patrón, se mira hacia atrás para solucionar problemas del futuro.

“Ningún problema puede ser resuelto en el mismo nivel de conciencia en el que se creó”, Albert Einstein.

Ahora es importante que los veterinarios seamos reconocidos como sanitarios para que la sociedad nos reconozca. Todo perfecto si estuviéramos haciendo nuestro trabajo. ¿Quién es responsable de decidir que inmunizaciones son obligatorias en las mascotas? Lo pregunto porque si tan importante es nuestra labor, ¿por qué en las autonomías donde la vacunación de rabia es voluntaria la tasa está alrededor del 10%? ¿Leptospiras, Leishmania, Giardia…? ¿Acaso no son zoonosis en las que tenemos herramientas para prevenir y demostrar la importancia a la sociedad? Mejor transmitir el mensaje de que queremos pagar menos impuestos en un momento de crisis donde la sociedad se está teniendo que apretar el cinturón.

Y para aquellos que se puedan ofender, excelente noticia si se consiguiera el cambio de status, pero que sea por los motivos correctos y no por meros motivos financieros. Yo no necesito una aprobación de la sociedad para saber que mi trabajo es importante (otro hábito adquirido recientemente gracias a las redes sociales).

Recuerdo, cuando era un niño, que las fuerzas vivas del pueblo (ganadero para más señas), en el Norte de España, eran el cura, el maestro, el boticario y el veterinario… Sí, el veterinario; no todos los pueblos tenían ambulatorio y además, si se moría la jata, el sustento de la familia temblaba. ¿En qué momento esto cambió? ¿Qué estábamos haciendo cuándo pasó?

Entiendo que este mensaje no va a ser popular, ni va a ser viral, porque va en contra de todo lo que ahora mismo se lleva, el relato por encima de los datos. Cuando hace varios años, no recuerdo si en una entrevista o en una píldora de mi canal decía que la feminización de la profesión supondría un reto, se me acusó de dar un mensaje negativo sobre el hecho. ¿Quién era yo para cuestionar un avance de la profesión? Hoy en día, en una profesión eminentemente femenina, ¿cuántas mujeres hay al frente de colegios, asociaciones y demás? ¿Alguien se ha preguntado por qué? Y no sirve decir que es porque antes la mayoría de los veterinarios eran hombres… Como he dicho al principio, llevo 20 años egresado y en mi año la proporción de mujeres era más alta que la de hombres.

Hoy en día, se habla a menudo de los suicidios entre veterinarios de Estados Unidos y Reino Unido (donde se hacen estudios), y que el resto de los países asumen sin realizar estudios propios. En el primer capítulo de mi libro hablo de los estudios que hablan de desórdenes de la alimentación entre estudiantes de veterinaria en el Reino Unido (80% mujeres), que aparecen en hasta un 10% de los estudiantes, mientras que en la población normal se encuentran en el 6,4%. En un estudio reciente se concluyó que los suicidios entre las veterinarias superaba en 2,4 el de la media de la población, mientras que el de los veterinarios lo hacía en 1,6. El ratio de suicidios entre auxiliares mujeres era 2,3 veces el de la población general. Aquí está el reto de la feminización de la profesión.

No hace falta entrar en temas relacionados con la necesidad de flexibilizar horarios, de acomodar las jornadas al tiempo parcial u otros temas relacionados con la conciliación familiar; la exposición mediática en redes, el aumento de competencia externa que obliga a trabajar mucho más para facturar lo mismo… y que pueden ser esos factores externos que desembocan en problemas mentales.

Así que la veterinaria tiene que comenzar a mirar hacia adelante para las soluciones, a confiar en nuevos sistemas de trabajo y nuevas opciones de mejora, debe comenzar a ser transgresora y proactiva, y no solo en los métodos de diagnóstico y tratamiento, sino en los sistemas de trabajo. Las soluciones que se necesitan no pueden ser las mismas de hace 20 años, ni llevarse a cabo por las personas que estaban ahí y que no vieron venir los problemas…

Gustavo Adolfo Becquer

Volverán las oscuras golondrinas

Volverán las oscuras golondrinas
en tu balcón sus nidos a colgar,
y otra vez con el ala a sus cristales
jugando llamarán.
Pero aquellas que el vuelo refrenaban
tu hermosura y mi dicha a contemplar,
aquellas que aprendieron nuestros nombres….
ésas… ¡no volverán!
Volverán las tupidas madreselvas
de tu jardín las tapias a escalar
y otra vez a la tarde aún más hermosas
sus flores se abrirán.
Pero aquellas cuajadas de rocío
cuyas gotas mirábamos temblar
y caer como lágrimas del día…
ésas… ¡no volverán!
Volverán del amor en tus oídos
las palabras ardientes a sonar,
tu corazón de su profundo sueño
tal vez despertará.
Pero mudo y absorto y de rodillas
como se adora a Dios ante su altar,
como yo te he querido…, desengáñate,
así… ¡no te querrán!

Es muy importante gestionar eficientemente nuestro fichero de clientes. Eso supone identificar ese 30% de quienes generan el 70% de nuestros ingresos y fidelizarlos para que no se vayan.

José Luis Villaluenga
www.rentabilidadveterinaria.es

Los centros veterinarios son empresas, fundamentalmente de servicios, que necesitan de clientes (animales y sus propietarios) para poder funcionar y ejercer su labor profesional. Además, son estas personas las que, con su dinero, nos permiten obtener ingresos a cambio de hacerles disfrutar de un animal sano.
Un cliente es una persona (propietario) que tiene unas necesidades para su mascota (salud), por ejemplo, y nosotros se las satisfacemos vendiéndoles servicios y productos. Del intercambio, ambas partes obtienen un beneficio.
Defino cliente como “aquella persona que tiene tu dinero y no lo sabe, debes de recordárselo”. Es decir, el cliente no viene solo al centro veterinario, debemos hacer que venga, y cuando lo hace debemos darle un buen servicio y atención para fidelizarle, y que se quede con nosotros.
El marketing del siglo XXI, en un sector tan competido y competitivo como el rubro de animales de compañía y donde solo hay océanos rojos, es el marketing de la fidelización de clientes.
El cliente es el elemento central de nuestro negocio. Sin él, viniendo, repitiendo sus visitas y gastando dinero en cada una de ellas, nosotros no podríamos subsistir. Recordar la ecuación de los ingresos de un centro veterinario:
Ingresos = Número de clientes activos X Media de visitas X Ticket promedio.
En los tres factores interviene el cliente.
Por su parte, un cliente activo es aquel que ha realizado/hecho al menos una transacción económica en los últimos 12 meses en nuestro centro veterinario.
Es decir, clientes activos del año 2019 son todos aquellos que al menos hicieron una compra en nuestra veterinaria a lo largo del año. Cada cliente activo pudo venir 1, 2, 5 o 10 veces a nuestra veterinaria.
Y cada uno, en función de las anteriores, tendrá un ticket medio anual mayor o menor, y habrá un ticket medio de todos los clientes activos. Normalmente se escoge un año completo para valorar el número de clientes activos.

Tipos de clientes

En base a esto, si analizamos el año 2019, y revisamos nuestra base de clientes, tendremos 4 tipologías diferentes de clientes. A saber:

  • Nuevos clientes.
  • Clientes repetidores.
  • Clientes recuperados.
  • Clientes desertores.

Un cliente nuevo es aquel que ha hecho su primera transacción económica durante el año 2019.
Un cliente repetidor es aquel que habiendo hecho al menos una transacción económica en el año 2018, también lo ha vuelto a realizar en el año 2019.
Un cliente recuperado es aquel que hizo al menos una transacción económica en el año 2017, no la hizo en el año 2018, pero si ha vuelto a hacerla en el año 2019. Asimismo, un cliente desertor es aquel que hizo al menos una transacción económica en el año 2018 y no la hizo en el año 2019.
Una clínica veterinaria es una empresa dinámica que capta, retiene y pierde clientes a lo largo de un año, lo que interesa es que el flujo neto de clientes, al final del año, sea positivo. También interesa el porcentaje de las diferentes tipologías de clientes. No obstante, esto va a depender, entre otros factores, de la antigüedad de la veterinaria y de la tipología de veterinaria (consultorio, clínica, hospital o centro de referencia o de especialidades veterinarias).
En una clínica veterinaria tipo, con al menos 5 años de antigüedad, los clientes activos deben provenir ¾ partes de clientes repetidores y ¼ parte de nuevos clientes.
Y los porcentajes de las diferentes tipologías de clientes serían: nuevos clientes (20 – 25%), clientes repetidores (60 – 65%), clientes recuperados (1 – 5%) y clientes desertores (30 – 35%).
Se podría pensar que el porcentaje de clientes desertores es alto, pero razonemos posibles causas de la deserción: muerte de la mascota, cambio de domicilio del propietario, ese año no ha ido al veterinario o se ha ido a otro veterinario. Uno de cada 3 puede estar en esta situación.
Nosotros supliremos las pérdidas de estos clientes buscando y trayendo nuevos clientes. ¿Y por qué hay que recuperar clientes? Porque no todos los clientes tienen el mismo valor para tu clínica veterinaria. Y hemos podido perder alguno bueno para el centro.
Hay unos clientes que tienen mayor afinidad o enganche emocional por su mascota; y éstos se gastarán más en la salud y en la enfermedad de sus mascotas, porque son uno más de la familia. Es ese cliente que viene muchas veces a lo largo del año a medicina preventiva, a medicina reactiva, a peluquería, a… Estos clientes debemos tenerlos identificados (son buenos clientes) y no podemos perderles. Tenemos que hacer políticas activas de fidelización con todos los buenos clientes.

¿Todos los clientes valen igual para una clínica veterinaria?

Figura 1: Comunicación libre sobre la aplicación de la regla de Pareto (80/20) en los centros veterinarios españoles.
Este estudio fue realizado en 25 clínicas veterinarias.

En el año 2015, presentamos en el Congreso de AMVAC (Asociación Madrileña de Veterinarios de Animales de Compañía) una Comunicación libre sobre la aplicación de la regla de Pareto (80/20) en los centros veterinarios españoles.
Es un estudio realizado con 25 clínicas veterinarias. Los resultados pueden verse en la figura N° 1. Esto quiere decir que el 70% de los ingresos nos los proporcionan el 30% de los clientes (y viceversa: el 30% de los ingresos nos los proporcionan el 70% de nuestros clientes); y el 60% el 88% de los ingresos.
Hacer esto el último año en vuestra veterinaria y comprobar vuestros números.

El ciclo de vida de un cliente en un centro veterinario

Vamos a analizar las diferentes fases por las que puede pasar un cliente en nuestro centro veterinario (Ver Figura N° 2).
Los centros veterinarios deben realizar siempre (aunque con mayor intensidad en sus comienzos, cuando la competencia es fuerte o tenemos valores añadidos) acciones de publicidad (tanto off line como on line) para captar nuevos clientes.
En esta primera visita debemos obtener la máxima información tanto de la mascota como de su propietario (número de personas, existencia de niños, tipo de vivienda, grado de enganche emocional con su mascota, datos para contacto) para poder realizar posteriormente acciones para que vuelva a la clínica. Estos nuevos clientes pueden quedar satisfechos o no. Si no quedan satisfechos, no volverán y les perderemos (por eso es importante disponer de un sistema de encuestas en caliente para valorar la satisfacción del cliente, para actuar rápidamente sobre las insatisfacciones para evitar los malos comentarios verbales o por redes sociales, y para conocer nosotros en qué debemos de mejorar).

Figura 2: Será más fácil crecer en ingresos a través del regreso de clientes que ya conocen la clínica, que hacerlo a base de nuevos clientes que se irán ante el mínimo inconveniente y que costará más caro captarlos y retenerlos.

¿Qué ocurre con el cliente que ha entrado por vez primera y ha salido satisfecho, volverá? Puedes que sí o puede que no.
Por este motivo, con los datos que hemos recogido de su primera visita, nosotros mediante un proceso activo y proactivo, nos pondremos en contacto con ellos (teléfono, email, SMS) para que vuela y repita.
Ese cliente que ha repetido por segunda, tercera o cuarta vez; si en alguna de ellas hemos hecho algo mal, puede irse y le perderíamos. Pero si ya ha venido varias veces será un cliente retenido.
“El roce, la repetición hace el cariño”; pero no debemos de bajar la guardia, los clientes son cada vez más exigentes y están más empoderados. Es decir, es un cliente más o menos satisfecho con nuestro servicio, pero que no es un entusiasta (no es un fan nuestro; no nos recomienda a otros clientes), pero si hacemos algo mal y no tenemos cauces para que pueda manifestarse, le perderemos.
A veces se nos van clientes que llevan con nosotros varios años, por un roce con una auxiliar o un veterinario, éstos no dicen nada, el cliente tampoco, pero éste ya no vuelve.
¿Cómo convertimos a ese cliente retenido en un cliente fidelizado?
Pues con herramientas de fidelización de clientes. ¿Cuántas tarjetas de fidelización llevamos en nuestras carteras: gasolina, supermercados, comercios?
¿Cuántos de vosotros tenéis alguna herramienta de fidelización de clientes?
Los planes de salud son muy buenas herramientas de fidelización.
Consisten en facilitar todos los servicios preventivos que necesita una mascota durante 1 año, con descuentos adicionales en otros servicios veterinarios reactivos, alimentación, accesorios y consultas ilimitadas gratuitas a un precio anual cerrado (menor que si se sumaran todos los conceptos unitariamente).

Conclusiones

Es muy importante gestionar eficientemente nuestro fichero de clientes.
Eso supone identificar ese 30% de clientes que nos dan el 70% de nuestros ingresos; y fidelizarlos para que no se nos vayan.
Si perdemos clientes, que sean de ese 70% que tan solo nos aportan el 30% de los ingresos.
Además, siempre es más fácil crecer en ingresos en tu centro veterinario haciendo que clientes que ya tienes y te conocen regresen; que crecer a base de nuevos clientes que aún no te conocen, que a la más mínima se irán y que te costará más el captarlos y retenerlos.

Estas acciones forman parte del programa del Senasa que tiene por objetivo controlar la venta de productos veterinarios por canales digitales a fin de detectar operaciones que no cuenten con la inscripción correspondiente.

El Programa de Fiscalización y Monitoreo en medios digitales creado por el Senasa en abril de 2020 comenzó sus actividades. Se trata de un proyecto que tiene por objetivo detectar anuncios o avisos publicitarios publicados en sitios web que pudieran estar en infracción ante la normativa sanitaria vigente establecida por la Ley N° 27.233.

El Programa fue sancionado mediante la Resolución SENASA N°344 publicada en el Boletín Oficial del 4 de mayo. De esta manera, el Senasa amplía su órbita de acción y su labor de fiscalización en medios electrónicos, que comenzó a realizarse en el 2019 mediante la firma de un convenio de cooperación firmado con la plataforma Mercado Libre.

En esta misma línea, el 5 de diciembre de 2019 se puso en vigencia la Resolución RESOL-2019-1642-APN PRES#SENASA que establece el Marco Regulatorio Productos Veterinarios. Este marco actualiza los requerimientos para el registro y comercialización de productos veterinarios y apunta a formalizar los canales comerciales de productos veterinarios, donde el profesional veterinario cumple un rol fundamental dada la competencia de su profesión. 

El artículo 35º, inciso D de dicha resolución declara: «se prohíbe la comercialización de productos veterinarios mediante canales de comercialización electrónica a personas humanas o jurídicas que no se encuentren inscriptas como distribuidores de productos veterinarios ante la autoridad competente, a excepción de aquellos categorizados como “venta libre” (CATEGORÍA V), encuadrados en el inciso e del artículo 33º de la presente resolución”.

El incumpliendo de lo establecido por la normativa puede ser penado con las sanciones previstas por la Ley 27.233, que dispone apercibimientos públicos o privados, multas de hasta diez millones de pesos, la suspensión de hasta un año o cancelación de la inscripción de los respectivos registros, y la clausura temporaria o definitiva de los establecimientos.

Por todo lo expuesto, el Senasa recomienda a todos los profesionales veterinarios que posean dominios web mediante los cuales comercialicen productos veterinarios, revisar y adecuar el contenido de sus respectivos sitios a los efectos de evitar sanciones.

Fuente: Senasa

Te presentamos un indicador indispensable al momento de decidir cuánto y en qué invertir para hacer de tu clínica un negocio cada vez más competitivo.

De la Redacción de Revista 2+2

Aquí estamos, otra vez, desentrañando una sigla en inglés que nos habla del negocio. En este caso vamos a hablar del ROI, el retorno de la inversión.
Dicen que a los veterinarios les encanta tener los equipos de diagnóstico más modernos y dicen, también, que no siempre sacan todos los números antes de invertir. ¿Tendrán razón?
Para que esto no te pase a vos y termines perdiendo dinero, vamos a analizar esta métrica, que se usa para saber cuánta ganancia genera una inversión.
El ROI es un indicador eficaz que puede ser aplicado a todas las inversiones, ya sea la compra de equipamiento, campañas de marketing, o mejoras en la infraestructura de la clínica. Además, permite identificar el tiempo que les lleva a las inversiones generar ganancias.
Todo bajo una misma ecuación. ROI = (beneficio obtenido-inversión) / inversión.

El costo inicial de una compra de capital generalmente representa una gran parte del presupuesto, pero existen otras variables que deben ser tenidas en cuenta para ser más precisos con esta ecuación, como mano de obra, gastos con inmuebles, ingreso proyectado y potencial de crecimiento.

Veamos un ejemplo simple.
Una clínica invierte en la compra de un ecógrafo de U$S 1.000 que, según sus previsiones, le representará un ingreso de U$S 3.000 en doce meses. El ROI de esta inversión será (3.000-1.000) /1.000 = 2. Si este valor estuviera cercano a cero, entonces quizá la inversión no fuera la más conveniente. Un número negativo, por otro lado, indicaría pérdida de dinero.
Luego, para expresar ese valor en porcentaje, se multiplica por 100.
Es decir, un ROI del 200% indica que la inversión genera 200% de ganancia sobre el dinero invertido.
Parece simple, pero vamos a complicarlo un poco más.
El costo inicial de una compra de capital generalmente representa una gran parte del presupuesto, pero existen otras variables que deben ser tenidas en cuenta para ser más precisos con esta ecuación, como mano de obra, gastos con inmuebles, ingreso proyectado y potencial de crecimiento.
Siguiendo con el ejemplo anterior, a los U$S 1.000 que valió el ecógrafo se deberían sumar los gastos por flete, impuestos, instalación de software y/o hardware, suministros, capacitación de los empleados actuales o contratación de un ecografista externo. También, a mediano plazo, los gastos de mantenimiento.
Por otra parte, sumar equipos de diagnóstico o adecuar las instalaciones para poder atender diferentes pacientes, como en los casos de las clínicas cat friendly, le ofrece al negocio una ventaja competitiva que puede traducirse en más y mejores clientes y, por lo tanto, en mayores ganancias. Este factor también deberá ser tenido en cuenta al momento de evaluar cuánto y en qué invertir.
En algunas ocasiones, el retorno puede obtenerse en el plazo de uno o dos años, pero en otras ocasiones esto no es posible y será necesario tener un visión a largo plazo para evaluar su conveniencia.
No dejes de hacer este análisis antes de tomar decisiones que pueden significar la viabilidad, o no, de una inversión significativa en tu clínica.

Fuentes consultadas:
www.reliabilityweb.com; www.ptchcronos.com; www.genwords.com y www.rdstation.com.

El 58% de los dueños de gatos dice odiar asistir a la veterinaria y la mayoría de ellos no vuelve. ¿Qué pueden hacer los profesionales para revertir esto? ¿Cuál es el rol que juegan las desparasitaciones efectivas en la clínica?

El terreno que vienen ganando los gatos, al momento de la elección de una mascota, es indiscutido. En Argentina, 5 de cada 10 hogares integran un felino a la vida familiar y esto coincide con una tendencia que se repite a nivel mundial. La vida urbana, en departamentos o casas más pequeñas, el menor tiempo disponible o simplemente por ese “estilo único” que cada felino tiene, hacen que los gatos sean ese compañero ideal para un tutores curiosos, metódicos, independientes y casi tan exigentes, como ellos.

En esta relación más integrada, se incrementan no sólo la cantidad de momentos y espacios compartidos en el ámbito familiar sino también el riesgo de las zoonosis parasitarias.

¿Cómo atendemos hoy desde la medicina veterinaria a las necesidades que surgen de este nuevo vínculo entre las personas y sus gatos?

En primer lugar, desde la formación. La constante capacitación y la mayor cantidad de especialistas en medicina felina, ha permitido identificar y cubrir mejor los requerimientos de los gatos, optimizar el manejo y la atención de estos pacientes. Por otro lado, la comunicación más fluida con sus tutores ha favorecido el conocimiento sobre los cuidados básicos de los gatos y posibilita que la experiencia, en torno a la consulta, sea mejor para ambos. Sin embargo, aún queda mucho camino por recorrer en este sentido.

El 58% de los dueños de gatos dice odiar asistir a la veterinaria y la mayoría de ellos no vuelve a la clínica, simplemente porque considera que su gato está bien. En consecuencia, los aspectos sanitarios se descuidan, como es el caso de la desparasitación interna y externa, lo cual implica un mayor riesgo no sólo para el gato sino también para la familia que comparte “todo” con él.

¿Cómo podemos revertir esta mala impresión en los tutores de gatos y, al mismo tiempo, promover la medicina preventiva?

Nuevamente la comunicación es clave: aconsejar sobre cómo prepararse para asistir a la consulta (qué hacer previamente, cómo transportar al animal, cómo permanecer en la sala de espera, etc.) y la importancia que los chequeos regulares tienen para arribar a diagnósticos tempranos y reducir así las complicaciones. En relación con la prevención de parásitos y la premisa de promover “Una sola salud”, utilizar aquel antiparasitario que posibilite una solución integral, eliminando parásitos internos y externos a la vez y que resulte práctico de aplicar, a fin de no estresar al paciente.

 

FELINE, LA LINEA DE ANTIPARASITARIOS CAT FRIENDLY DE LABYES
Hacé Click y conocé más sobre la propuesta

 

De esta forma, si la desparasitación se realiza durante la consulta, toda la experiencia mejora, tanto para el gato, su tutor y el staff de la clínica, ya que se minimizan los riesgos de lesiones, se optimiza el tiempo global y el “clima” de la consulta, siendo más probable que dicho tutor nos elija nuevamente.

FELINE es la línea de antiparasitarios cat friendly, desarrollada por LABYES. Dentro de esta, Feline Fullspot previene y elimina parásitos externos e internos, al aplicarse en forma mensual. Las pulgas son importantes vectores de enfermedades zoonóticas, como la Bartonelosis y la Dipilidiasis, ésta última causada por el gusano plano Dypilidium caninum, de allí la importancia de eliminar al mismo tiempo las pulgas y los parásitos internos para cortar el ciclo de contagio. Además, Feline Fullspot es letal contra el ácaro del oído, principal causa de otitis en los felinos.

Dentro de la línea, Feline Endospot es un antiparasitario interno spot on, especialmente recomendado cuando la desparasitación externa ya ha sido cubierta por otros métodos o se necesite reforzar sólo la protección interna contra gusanos redondos y planos.

 

MIRÁ LAS CARACTERÍSTICAS DE FELINE FULLSPOT, DE LABYES
Hacé click acá

 

En ambos casos, Feline se aplica directamente sobre la piel, sin estresar ni invadir al paciente, favoreciendo una experiencia agradable tanto para el gato y su tutor, como para el veterinario y el personal de la clínica.

Feline es amigable con todos ¡menos con los parásitos!

 

Fuente: www.labyes.ccom