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La medicina cat friendly, ¿llegó para quedarse?

La incorporación de los gatos en las familias argentinas es una realidad. Sin embargo, son muchos los que no llegan a la consulta veterinaria, ni reciben medicina preventiva. Algunas ideas para revertir esta tendencia.

 

Escribe Natalia Luka
Directora de Dra. Luka Medicina Felina y Regenerativa
dralukat@gmail.com

Que la medicina felina haya llegado para quedarse es, sin duda, un pilar importantísimo dentro de la medicina veterinaria de pequeños animales. La población felina sigue creciendo, tanto en Europa, como en Latinoamérica, donde el número de gatos que nos acompaña es cada vez mayor. De hecho, en nuestro país se estima que hay 6 millones de gatos pero que más de la mitad de ellos no recibe atención médica veterinaria.
Es dentro de esta perspectiva que necesitamos evaluar cómo llevar adelante una atención diferenciada para el felino en las clínicas, teniendo en cuenta las grandes diferencias de especie, sus diferentes abordajes y patologías.
Los gatos domésticos han mantenido muchos aspectos de sus predecesores salvajes: su comportamiento alimenticio, habilidades y, sobre todo, sus características de predador y de presa. Esto último se traduce en su vida cotidiana en la posibilidad de ocultar fácilmente las enfermedades, hecho que muchas veces es un gran desafío para nosotros los veterinarios. Es por ello, que debemos siempre trabajar con anticipación para los mejores resultados.
¿Qué podemos hacer como agentes de salud para acompañar a estos animales en todas las etapas de su vida? En primer lugar y entendiendo estas diferencias con respecto a otras especies, se hace muy necesario evaluar por qué es el tutor quien, con las dificultades y a veces poca información, decide venir poco a visitarnos.

Propongo que pensemos en una consulta distinta, preparada para el gato, pensando en el gato y como un gato, con todo lo que él necesita. Trabajemos anticipadamente. Esto es más simple de lo que creemos.»

Considero que depende siempre de nosotros intentar acercar a los gatos a la veterinaria y el primer paso es reconocer que su tutor o tutora tiene exigencias, a mi modo de ver, absolutamente diferentes a las del de un perro.
El tutor del gato está dispuesto a invertir más en sus cuidados: más dinero, más tiempo, más herramientas, mucho más. Pero lo que más necesita es información, ya que muchas veces no sabe si debe concurrir o no a la veterinaria y cuándo.
Tampoco conoce los planes de vacunación y prevención de enfermedades.
Seamos nosotros quienes le enseñemos la necesidad de los chequeos preventivos y quienes le brindemos información de calidad que, a la vez, favorecerá la fidelización de nuestro vínculo con el paciente-cliente. Al fin y al cabo, este es el objetivo principal: acompañar al gatito durante toda su vida para cuidarlo y cuidar así de su familia.

Un paso más adelante

Si podemos establecer las etapas de crecimiento del gato, podemos pensar en qué tipo de acciones médicas tenemos que realizar y, de ese modo, estar preparados para recibir a un paciente sano o que recibió medicina preventiva durante toda su vida.
Es impactante, en el buen sentido, cuando recibo una familia que ya solicita estudios, incluso a veces por demás, para saber si su gato está sano y una de las primeras preguntas es sobre la alimentación.
Cada vez más me consultan acerca de la nutrición y la calidad de vida, dos pilares fundamentales, lo que tiene sentido en esta era en que la alimentación consciente que nos acompaña a todos mundialmente, y los gatos son sentidos como un miembro más de esa familia que busca comer saludablemente.

¿Son los gatos las mascotas del futuro? Son el presente hace tiempo y nosotros, como médicos y agentes de salud, debemos estar listos, preparados y capacitados para entender y poder atender al gato como especie particular.»

Es por eso que, recomiendo siempre, y me ha dado resultados excelentes, trabajar en cada etapa de la vida del gato.
Así como la Asociación Internacional de Medicina Felina (ISFM) establece el cuadro de edades de los gatitos (Ver Cuadro) podemos basarnos justamente allí, para planificar, con mucha antelación, los cuidados y seguimiento que haremos durante toda la vida del gato.
Los planes de edades adaptados a nuestro trabajo pueden llevarse a cabo mediante planes mensuales o anuales o directamente, como en mi caso, tener formatos pre-armados tanto escritos como en la charla durante la consulta. A veces ayuda mucho tener de alguna manera un speech para poder ordenarnos.
Esos detalles, y el seguimiento individualizado, es muy bien percibida por el tutor.
¿Eso es premeditado? Sí. Si hay algo que considero atractivo, no solo para generar el mejor vínculo propietario-gato-veterinario, sino también para mantener el cliente y la familia contenta, es trabajar minuciosamente con toda el grupo familiar e involucrarlos para que entiendan que, juntos, vamos a intentar darle lo mejor.
Ese es el trabajo en equipo que comienza desde la consulta pediátrica, el mejor momento que tenemos para charlar sobre los primeros pasos a seguir.

Cuadro de edades de los gatos. Asociación Internacional de Medicina Felina (ISFM)

Demos vuelta la tendencia

Entonces, ¿por qué más de la mitad de los felinos no concurren a la veterinaria si cada etapa de la vida del gato tiene sus diferencias y planes a seguir?
Empecemos por el principio: la vacunación y desparasitación serán los pilares de la medicina preventiva durante absolutamente toda la vida del gato. Revirtamos ese 30% de gatos que viven en hogares y no ha sido vacunado nunca.
Es aquí donde podemos trabajar para comenzar con la consulta: la medicina del gato comienza y termina con la prevención.
Y si hay algo que al tutor del gato le gusta es saber, aprender y seguir los pasos para que su gatito viva mucho y bien, con la mejor calidad de vida que nosotros podamos ofrecerles con todas las herramientas que tengamos.
¿Por qué es frecuente que las personas creen que su gato no necesita vacunarse, ni desparasitarse, porque “no sale” nunca?
Hablar de prevención de enfermedades, incluso zoonóticas, muchas veces nos ayuda a cambiar de alguna manera ese mito y avanzar sobre nuestro principal pilar: la medicina preventiva debe ser la medicina del gato.
Nos encontramos frente a una especie diferente, a la cual trataremos de la forma más oportuna posible para lograr nuestros objetivos, con respeto y de manera metódica.
Se hace imperativo entender que dependerá de nosotros que el paciente-tutor venga a visitarnos. ¿De qué manera hacemos esto posible? Como dijimos, los tenedores responsables muchas veces no saben las necesidades médicas de sus gatos y facilitarles dicha información depende de nosotros.

Una consulta diferente

Propongo que pensemos en una consulta distinta, preparada para el gato, pensando en el gato y como un gato, con todo lo que el necesita.
Trabajemos anticipadamente. Esto es más simple de lo que creemos.
Empecemos enseñándoles a nuestros clientes el paso a paso de una consulta, para que confíe en nosotros y para que entienda que venir a la veterinaria bajo un programa de salud, repercutirá positivamente en la salud del paciente durante toda su vida.
Todas estas etapas, desde los primeros años hasta el paciente supersenior, pueden ser explicadas de acuerdo a planes que se adaptan a cada una.
Tener materiales de difusión como una página web, redes sociales, folletos y cartelería hacen que el tutor tenga a la mano la información para poder de alguna manera cumplir con las necesidades de cada etapa en forma ordenada.
Debemos considerar también que el cliente tutor consultará Google para toda la información que necesite. Y para bien o para mal, poder brindarle información fidedigna, ya sea nuestra o de otras empresas o instituciones, nos dará no solo mayor seriedad y compromiso, sino que nos ayudará a generar este vínculo tan importante para poder trabajar siempre en pos de nuestro paciente. Esto no es más que la empatía fundamental en cualquier situación en donde un ser vivo es parte de su familia y nosotros responsables de su salud.

Más sobre Natalia Luka

Veterinaria egresada de la FCV de la Universidad de Buenos Aires. Especializada en Medicina Felina en Casilda, Universidad Nacional de Rosario. Especializada en medicina regenerativa y células madre. Certificada Cat Friendly Práctice por la AAFP, de la cual es miembro al igual que de la ISFM, AaMeFe y la Iacervet. Docente nacional e internacional. Sitio Web: www.draluka.com.ar | Instagram: @dra_luka.

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