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Veterinarias bajo la mira de los inversores

El mercado español sufre fuertes transformaciones que pueden ser un anticipo de lo que pase en Argentina. El consultor José Luis Villaluenga, destaca quiénes son los inversores que avanzan en la actividad.

Escribe Guadalupe Varelli
De la redacción de Revista 2+2

España es foco de atención para los veterinarios. Es el lugar al que muchas veces se suele mirar si se quieren entender las tendencias del sector y conocer lo que probablemente sea una realidad en Argentina dentro de no mucho tiempo.
José Luis Villaluenga, consultor español en gestión veterinaria en Rentabilidad Veterinaria (www.rentabilidadveterinaria.es), habla de grupos inversores y concentración, algo que parece lejano para los veterinarios argentinos.

El panorama

Al igual que en Argentina, una de las características del sector veterinario en España es la de haber sobrellevado la pandemia económicamente sobre la media de otras actividades.

José Luis Villaluenga

“Si lo comparamos con el turismo, la hostelería o la restauración vemos que el veterinario es un sector privilegiado. Si bien se redujeron horarios, se dejó de hacer medicina preventiva y se atendió menos de marzo a abril de 2020, las clínicas veterinarias no han cerrado, y entre mayo y julio del año pasado el sector se recuperó con creces, lo cual se mantuvo en los últimos meses del año”, explicó Villaluenga.
Según las cifras que maneja Villaluenga, quien también es docente en el curso de Posgrado en Gestión y Marketing Veterinario de www.vetesenweb.com, más del 70% de las clínicas terminaron el año con ingresos mayores a las del año anterior; un 20% han bajado los ingresos y el 10% restante los mantuvo.
La otra, es que está profundamente atomizado. “De los 6.000 centros veterinarios que hay en España, el 90% está en manos particulares y son atendidos por un grupo reducido de veterinarios, en muchos casos, tan solo uno o dos profesionales”, asegura nuestro entrevistado. Y agrega: “Esta tendencia histórica está modificándose por la aparición de grupos de inversión que compran clínicas para consolidar grupos de veterinarias bajo una misma marca y funcionamiento”.
Esta Revista 2+2 prendió las alertas y le preguntó a José Luis Villaluenga las cuatro cuestiones clave que se necesitan conocer para entender este proceso.

Revista 2+2: ¿Cuáles son las características del proceso de adquisición de clínicas veterinarias que se está llevando adelante en España?

José Luis Villaluenga: Este proceso comenzó hace dos o tres años, con unos pocos fondos de inversión que crearon grupos para comprar y consolidar clínicas veterinarias. Actualmente, hay unos 10 grupos empresariales con esta filosofía y varias cadenas de clínicas independientes que se han consolidado también.
Hacia adelante, la perspectiva es que algunos de estos grupos empresariales sigan en activos en el sector, al tiempo que algunos seguirán siendo vendidos a otros fondos y algunos comiencen a abandonar el rubro. Además, la perspectiva es que las cadenas de clínicas independientes y la única cadena de franquicia también permanezcan activas en el sector.

¿Cuáles son las variables que los inversores vislumbran en el rubro?

El sector de los animales de compañía es muy interesante para invertir, porque una clínica veterinaria bien gestionada puede tener un EBITDA del 10-15%; que en muy pocos sectores existe. Además, el número de mascotas crece cada año, y aunque todavía estemos muy lejos de otros países europeos, donde hay el doble de mascotas por habitante, muchas personas tienen vínculos emocionales muy fuertes con sus animales y hay hogares unifamiliares que sustituyen hijos por mascotas o los complementan.
A esto se suma que hay nuevas tecnologías diagnósticas y tratamientos que hacen que los animales vivan más tiempo y con mejor calidad de vida, colectivos que buscan que las mascotas tengan una vida más agradable y el estilo de vida actual que propicia tener animales como elemento gratificante.
Vale recordar aquí a qué nos referimos cuando hablamos de EBITDA: el acrónimo inglés de Earnings Before Interest Taxes Depreciation and Amortization.
Es un indicador que muestra los resultados de una empresa sin considerar los aspectos financieros y tributarios. Muestra el beneficio antes de restar los intereses, los impuestos propios del negocio, las depreciaciones y la amortización de las inversiones realizadas.

¿Qué deben considerar los veterinarios para fijar el valor de su empresa?

Por regla general, los veterinarios piensan que sus centros veterinarios valen más de lo que realmente valen. Tiene lógica, llevan años trabajando en él, ha invertido mucho, han dedicado décadas de sacrificio y trabajo duro. Además, suelen temer por el futuro de sus empleados y de sus clientes ante una posible venta. Por todo esto, el punto clave es contratar a un consultor especializado para que haga el trabajo. El valor de una empresa es objetivo, pero el precio que se alcance entre comprador-vendedor es subjetivo y depende de muchos factores. Esta negociación no la puede hacer un gestor que no tiene experiencia en este tipo de trabajo ni un amigo que dice entender del tema. En este proceso lo barato es caro. Y si ese consultor que le pone valor puede ayudar además a vender la clínica, mucho mejor.

¿Hay un valor promedio para adquirir una veterinaria?

Generalmente, los grupos de inversión que compran clínicas veterinarias están pagando el EBITDA multiplicado por cinco. Aunque, dependiendo de la situación competitiva y el equipo profesional, puede llegar a siete. Si una clínica veterinaria está bien gestionada, puede tener un EBITDA del 10%. Si se pagan un cinco del EBITDA, podríamos calcular que el precio de esa clínica sería, tirando por lo alto, un 50% de los ingresos (sin IVA) del pasado año.

¿Quiénes son los grupos de inversión que avanzan en España?

José Luis Villaluenga enumera, por orden de número de clínicas consolidadas, las empresas y grupos inversores que están llevando adelante el proceso de compra y concentración de las clínicas veterinarias en España:

  • ANICURA. Pertenece a la familia estadounidense Mars, propietaria de la cadena de Hospitales Banfield en EE.UU. y LATAM, y de muchas clínicas veterinarias en países europeos, además de Royal Canin. Tiene alrededor de 35 centros.
  • MIVET. Pertenece a un fondo de inversión inglés. Está comprando clínicas grandes. Tienen unas 25 clínicas.
  • VETLAND. Fue el primero en entrar y en comprar. Su propietario es un empresario español del sector dental. Tiene 11 clínicas. Ahora está en un momento de retroceso o con la idea de vender a otro grupo.
  • UNAVETS. Pertenece a un fondo de inversión con capital diverso español y extranjero. Tiene unos 10 hospitales y clínicas.
  • KITICAN. Otro fondo de inversión. Tiene unos 10 hospitales y clínicas.
  • THE GORILLA VET COMPANY. Grupo de capital enteramente español. Tiene unas siete clínicas veterinarias.
  • ZOA VETERINARIA. Grupo de capital enteramente español. Tienen un hospital y tres clínicas veterinarias.

Además, hay otros grupos empresariales que están intentando entrar al negocio y algunos actores con sus particularidades propias. Nexo Centros Veterinarios es la única cadena de franquicias veterinarias en España. Su existencia es anterior a este proceso y tiene unas 30 clínicas veterinarias. Wecan es una cadena de clínicas independiente.

 

Veterinarias: 6 errores frecuentes al enfrentar un proceso de venta

El consultor español José Luis Villaluenga enumeró los principales errores que los veterinarios suelen cometer a la hora de encarar un proceso de venta:

  • Pedirle a un amigo, conocido o a su propio gestor administrativo que valore la clínica. No contar con un consultor experto que valore la clínica y ayude a venderla es el principal error que se puede cometer.
  • Creer que se está vendiendo un local, cuando en realidad vender una clínica es traspasar los activos tangibles e intangibles.
  • Pensar que la clínica vale lo que ingresa ese año (sin IVA, por supuesto).
  • Elegir el grupo que más pague y no tener en cuenta periodos de pago, variables y condiciones.
  • No elegir en base al proyecto propio a mediano y largo plazo (si se queda trabajando allí) o de lo que se vende.
  • No vender por creer que van a dar peor servicio a los clientes. El cliente es dueño de su dinero, si los nuevos propietarios le dan mal servicio se llevará su dinero a otro centro veterinario.

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