2+2- Descargar Impreso – Main
HomeInstagram¿Temporada alta todo el año?

¿Temporada alta todo el año?

Durante los meses del invierno 2020 se pudo mantener estable el ritmo de facturación en buena parte de las veterinarias. ¿Se repite la tendencia en este 2021 o volveremos a la estacionalidad “de siempre”?

Escribe Luciano Aba
Editor de la Revista 2+2.
luciano@motivar.com.ar

La actividad de las veterinarias es estacional: el caudal más alto de trabajo se da entre los meses de agosto a febrero y luego empieza a retraerse, hasta volver a iniciar un ciclo impulsado básicamente por el clima, las edades y las lógicas particularidades de cada especie animal.

Si bien es relevante conocer el comportamiento mensual de la facturación, la clave radica en poder comparar este indicador sobre cada mes, pero en relación al año anterior.

Hasta hace unos meses nadie hubiera dudado de la siguiente afirmación.
Sin embargo, la pandemia desatada en 2020 también puso en jaque esta situación. Pero ¿para mal o para bien?
El año pasado y por primera vez en mucho tiempo, la venta de fármacos y vacunas veterinarias fue pareja a lo largo de todo el año.
Principalmente en el segmento de animales de compañía, las clínicas y hospitales veterinarios vivieron un invierno absolutamente atípico, no solo en cuanto a cantidad de consultas realizadas, sino también en cuanto a ventas y facturación respecto de otros períodos similares de años atrás.
En resumen y más allá de las lógicas excepciones, no hubo que esperar a agosto / septiembre para poder volver a «mover las estanterías».
Y esto, en un mundo en el cual las economías se caen a pedazos, no es poco.
Ahora bien, ¿qué creen que ocurrirá en este 2021? O, mejor dicho, ¿para qué invierno 2021 se están preparando?
¿Para uno “como siempre” o para repetir lo ocurrido el año pasado? ¿Se puede trabajar todo un año al mismo ritmo?

A la acción

Dejemos de plantear interrogantes y avancemos concretamente.
Un error muy frecuente a la hora de planificar o analizar los resultados que logran las veterinarias, tiene que ver con el hecho de creer válido comparar la facturación de un determinado mes (por ejemplo, abril), contra el mes anterior del mismo año (en este caso marzo). Si bien es relevante, conocer el comportamiento mensual de los ingresos y egresos de las veterinarias, a la hora de planificar será clave comparar peras con peras y manzanas, con manzanas…
Es decir: abril de 2021, versus abril de 2020.
De ese modo, podremos iniciar un camino para determinar si en este contexto tan complejo, nuestros resultados estuvieron más cerca de la media para la estacionalidad acostumbrada de las veterinarias, o sigue la tendencia de 2020.
Este ejercicio será clave de aplicar fundamentalmente en estos meses.

Clínicas veterinarias activas en las redes. Fuente: @dra.gabrieladespuys

Ya atrás, los “relajados” enero, febrero y marzo, con la sumatoria de la vuelta a la escolaridad presencial a comienzos del ciclo lectivo, sin dudas arrojaron -en los casos consultados por esta Revista 2+2– resultados similares o inclusos superiores a los de esos tres primeros meses de 2020 en veterinarias de pequeños y grandes animales de todo el país.
¿Y ahora? ¿En invierno? ¿Cómo visualizan que deberán acomodar su estructura, stocks y protocolos? ¿Para un año 2020 o 2019?
Tener en claro esta situación es clave por varios motivos.
En primer lugar, para no equivocar decisiones e imaginar situaciones ficticias que nos lleven a sobreestimar nuestro potencial y perder dinero. Luego, y más importante aún, no desperdiciar oportunidades concretas de crecimiento por no estar preparados. Esto no solo debilitará nuestra posibilidad de expansión, sino que dejará la puerta abierta para que otras veterinarias o nuevos jugadores ocupen un espacio de alta demanda como el que propone la industria de la sanidad, el bienestar y la productividad de los animales.
Claro que podríamos destinar tiempo en explicar cómo lograr la información necesaria. Sin embargo y con el objetivo de avanzar realmente en estas acciones, fomentaremos esta vez la inversión en un sistema de gestión que rápidamente les permita comparar la facturación y la segmentación de los servicios brindados en enero, febrero, marzo y abril de 2020, versus estos mismos meses (de manera individual) de 2021.
Como dijimos, esto nos permitirá saber dónde estamos parados y prepararnos para los próximos meses.
Se viene el invierno. Oportunidad y desafío para las veterinarias de todo el país.
Son meses estratégicos para impulsar la venta de servicios preventivos, planes de vacunación y asesoramiento claro y preciso a sus clientes.

Comentarios

COMPARTIR:
Valoración: